Jóvenes científicos investigan el Ártico a bordo de la “universidad flotante”

En 2011 se creó en Arjánguelsk la "Universidad ártica flotante", un proyecto de innovación formativa que permite a jóvenes investigadores del Ártico obtener conocimientos viajando en una nave por los mares del norte. El proyecto ya ha interesado a Noruega, Finlandia, Suecia, EE UU, Canadá y Alemania. Rusia Hoy viajó hasta Arjanguelsk donde entrevistó a la tercera expedición de la "universidad flotante".

 

Fuente: Tatiana Shrámchenko

Arjánguelsk se extiende por la orilla derecha del Dvina, un ancho y frío río que desemboca en el mar Blanco. Al amarradero 150 del puerto fluvial de esta ciudad llegó el pasado 26 de julio el barco de investigación oceanográfica "Profesor Molchanov", también conocido como la "Universidad flotante". 

Su joven tripulación, estudiantes de las universidades rusas, se apoyaban sobre la banda derecha del barco blanquiazul. Durante tres semanas habían estado investigando el agua, la nieve, el hielo y las plantas del Ártico. 

La "universidad flotante" se creó en 2011 con el esfuerzo conjunto de la Universidad Federal del Ártico norte Lomonósov (SAFU), el Servicio Federal de Hidrometeorología y Monitorización del Medio y la Sociedad Geográfica rusa. Su misión consite en preparar en condiciones reales a jóvenes especialistas para trabajar en las regiones polares de Rusia.

La primera expedición del proyecto tuvo lugar en 2012. En junio de 2013 la "universidad flotante" realizó su segunda expedición y el 26 de julio regresó de su tercera expedición. 

Una universidad en miniatura 

"La universidad flotante no es una excursión", nos cuenta Konstantín Bogolitsin, director del proyecto, "es un trabajo serio con un plan de investigación concreto. También se imparten clases de oceanografía, biología, química, geografía y hay seminarios y valoración de los resultados obtenidos. Se trata de juntar los componentes formativos y científicos". 

"Durante la expedición en el buque participan estudiantes y científicos", nos cuenta Konstantín Zaikov, director del grupo de la primera expedición. 

"En las clases los estudiantes reciben nuevos conocimientos e inmediatamente los ponen en práctica en el mar, los aplican trabajando con aparatos. Al mismo tiempo, los trabajadores científicos realizan investigaciones e invitan a las mismas a los estudiantes. Es como una universidad en miniatura". 

24 días, 4.150 millas 

El objetivo de la expedición de julio era trabajar en los mares de Kara y Barents. Tras 24 días la tripulación del "Profesor Molchanov" junto con el equipo de 50 jóvenes investigadores recorrió la ruta entre Arjánguelsk, el mar Blanco, el lago de Kolguyev, el mar de Barents, el mar de Kara, la isla de Sévernaya Zemlia, la isla de Nóvaya Zemlia y Arjánguelsk, un total de 4150 millas. 

Los jóvenes científicos y sus directores científicos desembarcaron 11 veces en las islas árticas. Los desembarcos se hicieron en lanchas que se lanzaban desde la borda del barco. "Estuvimos en el monte del Deseo y llegamos hasta el puerto Helado, la parte noreste del parque nacional Ártico Ruso. Vimos con nuestros propios ojos los restos del invernadero de Barents y la cruz en su memoria que se ha erigido en este lugar", comenta Natalia Bizova, directora de la expedición de julio. 

Vida cotidiana

La edad media de los participantes de la expedición era de 20- 21 años. Iván Liubimkov es uno de los más jóvenes, 18 años. Este estudiante de segundo curso de la SAFU, en la especialidad de "física teórica". En el barco Iván trabajaba en el grupo de glaciología, estudiaba los hielos árticos. 

"Nos ocupábamos de la investigación de las propiedades electrofísicas del hielo", explica Iván. "Del agua marina se forma hielo, pero si se congela muy despacio se convierte en agua dulce. Nuestros resultados nos dicen que se puede incluso utilizar para la alimentación. Contiene menos sal que el agua deshelada, que corre por el terreno y recoge minerales del suelo. 

Además del grupo de glaciares en el barco trabajan oceanólogos, hidroquímicos, científicos de recursos biológicos, fisicoquímicos, biólogos y otras divisiones científicas. 

El material reunido durante la expedición: pruebas de hielo, nieve, aguas marinas, tomas de musgo... todo lo que se ha conseguido reunir en tres semanas en el Ártico, será investigado por estos científicos posteriormente, pero ya en tierra, en el laboratorio del SAFU en Arjánguelsk. 

El examen del mar 

Para la mayoría de los participantes del programa de la "Universidad ártica flotante", el trabajo a bordo del "Profesor Molchanov" es su primera experiencia en una expedición. 

Antes de participar en el proyecto no se conocían, se conocieron en el barco. Tres semanas en un espacio reducido sin comunicación con el mundo exterior (no había conexión por móvil durante la travesía y la conexión a internet era escasa) han sido una verdadera prueba desde el punto de vista sicológico. 

"Vivíamos tres personas por camarote. De día trabajábamos y de noche descansábamos. Dormíamos desde las 4 de la mañana hasta la hora de la comida y prácticamente no me cruzaba con mis compañeros de camarote".  Nos cuenta Iván Kiubimkov. "Estábamos muy ocupados con el trabajo. Había poco tiempo libre y ni siquiera había tiempo para pensar en lo estrecho que era el espacio". 

"Me sorprendió mucho que fuéramos 50 personas, pero pasamos los 24 días sin ningún conflicto", dice el director científico de Iván.  

¿Quién será el siguiente?

Viaje en tren por la austera belleza del Ártico

Hay mucha gente que quiere participar en el proyecto de la "Universidad ártica flotante".

Los participantes se eligen mediante un concurso, sin embargo, la cantidad de plazas es limitada. El coste de la expedición es tan grande como la misma preparación del proyecto: casi 35 millones de rublos (más de un millón de dólares), ya que los estudiantes no pagan. 

La mayor parte de la financiación de la "Universidad ártica flotante" proviene del SAFU, el resto del Rosguidromet, la Dirección norte del servicio de hidrometereología y la Sociedad geográfica rusa.  

¿Y ahora qué? 

Hay otros países que están muy interesados en el proyecto, en primer lugar los países escandinavos pero también Alemania, Canadá y EE UU, países para los que la investigación del Ártico es especialmente interesante. 

Muy pronto, en agosto, el "Profesor Molchanov" partirá en un nuevo viaje, esta vez por la ruta del mar del Norte, siguiendo los pasos de Fridtjof Nansen, de la que se cumplen cien años en 1913. Esta será ya la cuarta expedición de la "Universidad ártica flotante" y será organizada por el SAFU, junto con la universidad noruega de Troms por lo que será una expedición internacional. 

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