Toda la diversidad etnográfica del Imperio ruso en un museo

Fuente: Anton Agarkov / Strana.ru

Fuente: Anton Agarkov / Strana.ru

Planeado desde 1895 pero abierto al público tan solo en 1923, el Museo Etnográfico, que reúne más de medio millón de piezas, es el único museo del país donde se muestra toda la diversidad étnica del antiguo Imperio ruso.

El museo contiene una gran colección de piezas de la cultura rusa y de otros pueblos eslavos, así como de los finougrios, tártaros, y de pueblos del Cáucaso, de Siberia y de Asia Central.

En 1895, Nicolás II publicó un decreto sobre la creación en San Petersburgo del Museo Ruso del emperador Alejandro III. Dentro de este nuevo museo se creó un Departamento Etnográfico dedicado a la cultura y las costumbres de los pueblos del Imperio Ruso y de sus países limítrofes.

Las primeras piezas expuestas fueron donaciones de Nicolás II y de sus familiares. La familia del zar había adquirido colecciones privadas que pudieron haber sido vendidas en el extranjero o repartidas entre coleccionistas particulares.

Así, se compró una rica colección de objetos del culto budista reunida por el príncipe Esper Ujtomski y la colección de antiguos bordados y telas rusos de Natalia Shabélskaya.

Mención aparte merecen los objetos regalados a la familia imperial por diferentes pueblos. Nicolás II entregó al museo un mandala (una representación sacramental budista) con forma de un templo estilizado –obsequio hecho al zar por el baksha-lama de los calmucos del Don, Munko Barmanzhinov–, y presentes de la familia de los emires de Bujará, de cosacos y de pueblos del Cáucaso a Alejandro III durante sus viajes del año 1888.

Ya a comienzos de siglo, el principal método de reposición de la colección fueron las expediciones.

Los fondos del museo también se han completado gracias a habitantes locales (profesores, doctores, funcionarios, artesanos) y a coleccionistas aficionados. Por ejemplo, entre 1913 y 1946 el orfebre Magomed Saídov de la aldea de Kubachí, en Daguestán, entregó al museo telas, bordados, joyas, cerámicas y máscaras; el profesor Matvéi Jangolov, objetos para el culto del chamanismo buriato; Mijaíl Zandukeli, estudiante de medicina de la Universidad de Moscú, objetos de los pueblos pshav, tushin, laz y adzhar; y el deportado Félix Kon, objetos de la cultura de Tuvá y de Jacasia.

En realidad, algunos de los deportados a Siberia solían convertirse en etnógrafos, en especialistas en la cultura de los pueblos del lugar y en lingüistas. Vladímir Bogoraz, enviado al exilio a Srednokolymsk por su actividad en la organización Naródnaya volia [Voluntad del pueblo], realizó trabajos fundamentales sobre los chukchi;  Eduard Pekarski entregó al museo objetos de la cultura de Yakutia y la evenka.

La construcción de un edificio independiente para el Museo Etnográfico según un proyecto del arquitecto Vasili Svinín comenzó en el año 1903 y se acabó ya en 1911.

Curiosamente, el edificio del Departamento Etnográfico es el primero construido en San Petersburgo específicamente con fines museísticos. La parte más solemne del museo es la Sala de Mármol, cuyas paredes están revestidas de mármol de Karelia y ceñidas por el altorrelieve 'Pueblos de Rusia'.

Ya antes de la Revolución, y aun estando cerrado al público, el museo se convirtió en el símbolo de la plurinacionalidad del Imperio ruso y, posteriormente, del internacionalismo soviético. De vez en cuando aquí se celebraban exposiciones etnográficas políticamente relevantes e importantes para el estado.

Así, por ejemplo, en 1945 con las disensiones entre la URSS y Japón por las islas Kuriles de fondo, el museo organizó la exposición 'Los aini, los habitantes de las islas Kuriles'.

En 1949 se inauguró la exposición 'Regalos de las organizaciones democráticas femeninas del extranjero a las mujeres de la Unión Soviética'. Entre estandartes, jarrones, banderas y manteles con consignas bordadas destacaban las esculturas realizadas en prisión por la rumana Maria Sirbu durante los años de la dictadura de Antonescu.

Entre las piezas únicas del museo etnográfico hay piezas como ropa de pueblos del Primorie hecha con piel de pescado, capas impermeables chukchis y esquimales hechas a base de intestinos de morsa adornados con penachos de plumas, blusas janti de tela de ortiga, ídolos nanai, vestiduras de un chamán evenki, tocados del norte ruso adornados con perlas de río.

En las salas temáticas se alzan auténticas yurtas de los nómadas,  chumy y yarangi de los chukchi.

En el año 1989 se inauguró el fondo secreto del museo, el 'Depósito especial', una riquísima colección de artículos de joyería de oro, plata y otros metales preciosos.

En una instalación apartada y oscura se exponen pendientes rusos del siglo XVI, objetos de culto hebreos de los siglos XVII-XX, fíbulas de plata del Báltico de la primera mitad del siglo XX –típicas de los países europeos desde tiempos del Imperio romano y únicamente conservadas en Letonia tras la cristianización–, artículos de joyería fina de los tártaros de Kazán, una bata de terciopelo de Bujará decorada con 2.500 perlas, armas de Kubachí y muchas cosas más.

Obtenga más información en la página del museo (en ruso e inglés) 

Artículo publicado originalmente en Kultura.rf 

Información práctica

El museo abre todos los días, excepto los lunes y el último viernes del mes, de 10:30 a 18:00. Los domingos cierra a las 17:00 y los martes a las 21:00.

El precio de una entrada para adultos es de 350 rublos (unos 10 dólares). Para los estudiantes es 150 rublos.

Está situado en la calle Inzhenernaya str., 1/4. Las estaciones de metro Gostini Dvor o Nevski prospekt.

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