Érase una vez... doce personajes de los cuentos rusos

Dibujado por Anna Perepechenova

Dibujado por Anna Perepechenova

Los personajes de los cuentos populares rusos viven en un enigmático reino lejano donde nunca hay lugar para el aburrimiento. Deben superar todo tipo de pruebas para cumplir la voluntad del zar, conquistar a una bella mujer, proteger su tierra o defender a sus seres queridos de criaturas malignas. He aquí un catálogo de los personajes populares rusos más entrañables.

1. Baba Yaga es uno de los personajes más conocidos de los cuentos rusos. A menudo encarna a la propietaria de una cabaña de madera, que se eleva sobre unas patas de pollo, o a la guardiana de la entrada a un bosque frondoso donde no permite a nadie el paso. Baba Yaga pone a prueba la valentía y el ingenio del héroe. Si este consigue superar los retos, Baba Yaga lo ayudará a proseguir su camino tras hacerle entrega de un objeto con propiedades mágicas o sobrenaturales.

Sin embargo, hay otro tipo de Baba Yaga de la que es mejor no fiarse: la vieja a la que le gusta devorar a niños. Lo que salvará de nuevo a los protagonistas será su ingenio. También es probable que, a causa de su edad o de su pereza, encargue la tarea de cocinar a otra persona que, bien por estupidez, bien por un acto de bondad, deje huir a la "cena". Baba Yaga es muy agresiva: puede perseguir mucho tiempo al héroe montada en una marmita mientras rema con una escoba. Los cuentos en que aparece este personaje son "Baba Yaga", "Vasilisa la bella" y "Los cisnes-gansos".

 

2. Kikimora es un espíritu maligno. Dependiendo de con quién esté casada, adopta una forma u otra: la de bruja del pantano (si es esposa de un Silvano) o la de Domovija (si es la mujer de Domovói, el espíritu de la casa en el folclore eslavo).

La bruja del pantano aparece en los cuentos populares rusos como una anciana fea vestida con algas. Se dedica a asustar a todos aquellos que merodean por zonas pantanosas, a atraer a los viajeros hacia arenas movedizas y a robar niños pequeños.

La Domovija, en cambio, vive apaciblemente en su morada y se deja ver aún menos que su marido. Según las creencias ancestrales, las Kikimoras son las almas de personas que perecieron ahogadas o de niños que murieron antes de recibir el bautizo. El cuento más conocido que protagoniza esta bruja es "Kikimora" de Alekséi Tolstói.

3. Iván el Tonto, por lo general, es el hijo menor de una familia de campesinos. Sus actos no están gobernados por la inteligencia y a menudo se comporta de forma imprevisible, así que su entorno no lo toma en serio: en el mejor de los casos, lo tratan con indulgencia y, en el peor, lo muelen a palos.

A Iván el Tonto no le gusta trabajar; apenas puede hacerse cargo de la tarea más sencilla y no hace sino provocar dolores de cabeza a su familia y a su jefe.

Pero, a pesar de todas sus equivocaciones, a menudo consigue, gracias a una ayuda inesperada y de forma milagrosa, muchas proezas que no están al alcance de otros héroes. Pese a su aparente inutilidad, Iván el Tonto cumple una función muy importante: con sus actos disparatados divierte y entretiene tanto al resto de personajes del cuento como a los lectores y demuestra que incluso los últimos pueden ser los primeros. Encontramos a Iván el Tonto en cuentos como "Ivánushka-durachok", "El caballito jorobado" y "Sivka-Burka".

4. La zarevna rana es la esposa ideal, inteligente y hermosa, sensata y ocurrente, eficiente y entregada. Además, es una experta en brujería y comanda un ejército de niñeras, por eso no hay misiones imposibles para ella.

Solo tiene que hacer frente a un inconveniente: por orden de su poderoso padre, la zarevna vive transformada en rana tres años y, con este aspecto, debe presentarse ante su prometido, el zarévich Iván.

En el cuento homónimo se despliega toda la serie de elementos fantásticos propios de los cuentos clásicos. En él, se encuentra ritual, como cuando el zarévich halla a la rana lanzando una flecha, transgresión de las normas (Iván arroja la piel de la rana al fuego y pierde a su amada, convertida en un cuclillo gris) y el castigo por esta transgresión, pues solo soportando una serie de duras pruebas podrá recuperar a su mujer. El cuento, como hemos dicho antes, se titula "La zarevna rana".

5. El ruiseñor bandolero es el protagonista del legendario cuento ruso "Ilyá Múromets y el ruiseñor bandolero". Vive en un nido construido sobre la copa de nueve o doce robles.

Es cabeza de familia: tres de sus hijas mayores y sus respectivos maridos viven con él. Rastrea la carretera desde Chernígov hasta Kiev: tanto si los viajeros se desplazan a caballo como a pie, el ruiseñor bandolero los ensordece con su silbido estridente y los asusta hasta causarles la muerte.

Así es todo hasta que aparece Ilyá Múromets, que derrota al ruiseñor y lo lleva ante el Gran Príncipe en Kiev. Las representaciones del ruiseñor bandolero son muy variadas: a veces tiene forma de hombre; en otras ocasiones es una criatura mitad pájaro, mitad hombre. Encarna precisamente el miedo a los peligros que aguardan a los viajeros en el camino.

6.Koschéi el Inmortal es un rey malvado que suele representarse con el aspecto de un viejo demacrado, a veces montado a caballo. No es del todo inmune a la muerte: puede morir, pero, para ello, hay que romper una aguja mágica que está encerrada en un huevo que, a su vez, se encuentra en el interior de un pato que vive dentro de una liebre; la liebre está metida en un cofre de piedra y el cofre se halla sobre la copa de un roble.

Hay una versión alternativa de la historia en la que un caballo semental causa la muerte del rey Koschéi. La historia del rey es triste. En uno de sus cuentos, "Koschéi el Guerrero", se explica que una vez fue bogatyr, pero sus compañeros lo traicionaron y fue hecho prisionero por sus enemigos.

Después de muchos años consiguió liberarse de sus cadenas oxidadas y empezó a saborear su venganza. No es raro que Koschéi el inmortal mantenga en cautiverio a mujeres, que suelen ser las novias de los héroes. Sus cuentos más conocidos son "Koschéi el inmortal", "Maria Morevna" y "La zarevna rana".

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7. El pájaro de fuego es la versión rusa del mito del ave Fénix, pero a menudo no es sino un señuelo para los jóvenes valientes que van en busca de la fama y la fortuna. El pájaro de fuego es una gran ave de extraordinaria belleza, envuelta en llamas: "sus plumas eran de oro bruñido y sus ojos de cristal oriental".

A pesar de su magnífico aspecto, es fácil sorprenderlo comiendo ilícitamente las manzanas del jardín del zar o pillarlo picoteando el grano de los campos de trigo. A veces el héroe encuentra una pluma del pájaro de fuego y se la lleva al zar a modo de obsequio sin saber que solo le acarreará quebraderos de cabeza: tras hacer entrega de una pluma que brilla más que muchas velas, el zar suele exigir el pájaro entero y envía al héroe a cumplir esa peligrosa aventura. El pájaro de fuego aparece en los cuentos "El zarévich Iván, el pájaro de fuego y el lobo gri" y "El pájaro de fuego y la zarevna Vasilisa".   

8. Vodianói (el espíritu de las aguas) es el rey de las profundidades acuáticas.

En la mitología eslava, a menudo se le representa como un anciano feo, cubierto de algas y lodo, a veces con cola de pez, aunque puede cambiar fácilmente de aspecto. Habita en todo tipo de pozos y presas, pero donde lo encontramos más a menudo es en los charcos que se encuentran alrededor de los molinos de agua.

En la mitología está considerado un ser peligroso, pero en los cuentos no se muestra del todo malévolo, a pesar de que intenta evitar que el joven héroe se case con su amada, especialmente si esta resulta ser la hija del Espíritu de las Aguas. Vodianói aparece en el cuento "El zarévich Iván y la zarevna Marfa". 

9. Schuka es un lucio al que los antiguos eslavos atribuían distintas cualidades temibles: consideraban que este pez monstruoso podía tragarse a un hombre entero y que el Espíritu del Agua montaba sobre él por  los reinos acuosos.

En los cuentos populares rusos, Schuka asume unas dimensiones más modestas y tiene un carácter inofensivo. De hecho, encontrarse con Schuka da buena suerte, pues este pez hace realidad los deseos. Pero primero hay que pescarlo, como hace Yemelia el Tonto en el cuento homónimo, y luego devolverlo al agua. El número de deseos que se le pueden pedir es ilimitado. Yemelia, por ejemplo, pide ocho. El cuento lleva por título "Yemelia el tonto".

10. Vasilisa la Bella. Su nombre es bastante común en los cuentos rusos y puede prestar a equívocos y hacer pensar en su tocaya, Vasilisa la sabia, que es bruja e hija del Rey de los Mares. Vasilisa la Bella, en cambio, es hija de un mercader. Su madre murió cuando ella tenía ocho años, dejándola a merced de una malvada madrastra. Dulce y amable, se topará con muchas dificultades, sobre todo con Baba Yaga, pero todo acabará bien porque cuenta con la ayuda de una muñeca que le dejó su madre antes de morir.

La historia de Vasilisa es un ejemplo de la creencia popular de que los padres, siempre amorosos, siguen velando por sus hijos incluso después de morir. El cuento se titula "Vasilisa la Bella".

11. El dragón Gorinich tiene varias cabezas y la apariencia de un animal monstruoso cuya imagen se asocia con varios elementos: sale del agua, es capaz de escupir fuego, a veces vuela sobre unas alas de fuego y vive en las montañas.

Gorinich secuestra a mujeres, sitia ciudades, vigila las fronteras pero, a diferencia de Baba Yaga, no se puede negociar con él ni se le puede distraer: no duda en zamparse a quienes interrumpen su descanso o frustren sus planes. Casi siempre sólo hay un héroe que sea capaz de derrotar al dragón y tarde o temprano lo desafiará en un duelo a muerte. Aparece en los cuentos fantásticos rusos "Frolka" y "Dobrinia Nikitich y Gorinich el Dragón".

12. El zar es el personaje más importante del folclore ruso. A menudo el héroe comparece ante el zar antes de emprender sus aventuras.

A los zares siempre les falta una hermosa novia, pájaros de fuego o intrépidos caballos. Por eso, los zares siempre envían a jóvenes valientes  -su propio hijo, un caballero audaz que se encuentra a su servicio o un viajero recién llegado- a reinos remotos en busca de aquello que quieren conseguir. A veces pasa que nuestro héroe tiene una audiencia con el zar en mitad de la historia y entonces la petición que le hace el zar da una vuelta de tuerca a la historia, pues complica la vida del protagonista pidiéndole que alcance nuevos objetivos.

Encontramos el personaje del zar en cuentos como "El Pájaro de Fuego y la zarevna Vasilisa", "La zarevna rana" y muchos otros.