Un único libro de historia para los estudiantes de Rusia

Fuente: PhotoXPress

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Las autoridades han pedido a los académicos que redacten un libro de texto único de la historia de Rusia, que deberá sustituir al montón de libros de texto de historia diferentes que hay en la actualidad. Los expertos consideran que el nuevo manual acabará reforzando los valores conservadores.

Es posible que dentro de un año los escolares rusos ya estudien la historia de su país con un manual unificado, según ha comunicado el Dmitri Livanov, ministro de Educación y Ciencia.

El presidente Putin ya había hablado previamente de la necesidad de publicar manuales unificados de la historia de Rusia para la escuela secundaria.

Según él, los nuevos manuales deben estar "confeccionados en el marco de una concepción única, de una única lógica de una historia de Rusia ininterrumpida, de una correlación entre todas sus etapas, del respeto a todas las páginas de nuestro pasado. Además, no deben contener contradicciones ni dobles interpretaciones”.

¿Por qué consideran algunos que es imprescindible redactar un único libro de texto de historia? Los que están a favor de esta iniciativa señalan que en la actualidad existen 82 manuales diferentes recomendados a las escuelas por el Ministerio de Educación.

Según dicen, parte de estos manuales contienen hechos no contrastados e ideas discutibles concernientes a algunas etapas importantes de la historia de Rusia. Así lo señala el académico Alexander Chubarian, director del Instituto de historia universal de la Academia rusa de la ciencia.

Según ha contado a Rusia Hoy, su intento por superar las divergencias ha resultado fallido. Algunos de los temas más polémicos son la procedencia del Estado ruso (entre los historiadores sigue habiendo un debate, surgido en el siglo XVIII, sobre cuán importante fue el papel de los escandinavos en el establecimiento del sistema estatal ruso), la Segunda Guerra Mundial  (el mayor objeto de debate es la valoración de la política exterior de la Unión Soviética tras la firma del Pacto Ribbentrop-Mólotov de 1939, así como el comienzo, aunque existen divergencias incluso en algunos datos puramente estadísticos, como el número de muertos) y, finalmente, la etapa postsoviética de la historia de Rusia, donde la fuente de información pueden ser materiales con diversos niveles de parcialidad.

En otras palabras, los autores de los numerosos libros de texto de la historia de Rusia no logran llegar a un acuerdo sobre cómo comenzó esta historia, a dónde ha llegado, ni sobre lo que significó para el país su última gran guerra.

Durante los primeros años de la presidencia de Putin se dieron algunos pasos simbólicos, como el restablecimiento del himno soviético con una letra distinta, que dejaron claro que el Presidente deseaba hacer del período soviético una parte respetable de la historia de Rusia.

Además, también hay un anhelo evidente de limar asperezas en relación a  algunos momentos críticos del pasado reciente, como sucedió con la celebración del aniversario de la Revolución de Octubre. Esta fiesta, aunque con otro nombre (el Día de la Unidad y la Reconciliación), se mantuvo en el calendario hasta el año 2005. Después se establecieron una fecha y celebración distintas a principios de noviembre: la liberación del Kremlin por parte de un levantamiento popular de los invasores polaco-lituanos en 1612.

"La iniciativa de redactar un manual de historia único parte del deseo de crear un centro social simbólico", opina Alexéi Titkov, profesor del Departamento de Teoría Política y Análisis Político de la Escuela Superior de Economía. "Un centro que justificaría la situación actual", añade.

Según Titkov, este tipo de proyectos no corría prisa durante el primer mandato y parte del segundo de Vladímir Putin. "Tras la crisis de los 90, la mayor parte de la población se consideraba afortunada de tener a Putin en cualquier caso. Ahora ya se han acostumbrado a él, por lo que se requieren otros métodos para convencerlos de que la situación actual es la mejor opción posible", dice Titkov.

"El mensaje ideológico principal también es bastante claro: respeto incondicional a cualquier régimen que haya habido en Rusia en cada etapa de su historia, y respeto a la familia tradicional y a la religión", dice Titkov.

Elena Gálkina, catedrática de la Facultad de Historia de la Universidad Estatal Pedagógica de Moscú, señala que este no es en absoluto el primer intento por parte de las autoridades rusas de encargar un libro de texto de historia que les resulte satisfactorio.

En 2007 se redactó uno por orden del entonces director adjunto del Gabinete Ejecutivo Presidencial, Vladislav Surkov, que era responsable de la ideología, entre otras cosas. "El libro causó un estallido de indignación entre muchos historiadores profesionales, pero finalmente no llegó a las escuelas, principalmente porque no estaba bien escrito", dijo Gálkina.

Según Gálkina, es de esperar que los nuevos manuales reflejen la tendencia actual de promoción de los valores conservadores, los cuales están cada vez más presentes desde el comienzo del tercer mandato de Vladímir Putin.