Adiós a un gigante del cine

Ha muerto Alexéi Guerman, director de películas como "Control en los caminos" y "Jrustalev, ¡mi coche!". Murió, sin poder ser reanimado, de una insuficiencia renal en la Academia Militar de San Petersburgo a la edad de 74 años. Su película más importante, ‘Es difícil ser Dios’, quedó inconclusa por muy poco.

Alexéi Guerman probablemente sufrió más que ninguno de sus coetáneos la censura. En su primera película debería haber llevado al cine la obra de los hermanos Strugatski 'Es difícil ser Dios', pero el rodaje fue prohibido. La primera película que rodó en 1971, 'Control en los caminos', fue prohibida por la censura y se quedó en una estantería durante 15 años. Tan solo fue distribuida en 1986. Fue la primera película en el cine soviético que hablaba sobre presos de guerra. El personaje principal escapa de la cárcel para unirse a los partisanos y debe ganarse la confianza de estos con sangre. Además parte de los partisanos no se cree que un soldado soviético que ha cometido un error tan grande como caer preso, pueda lograr su confianza. La película fue acusada de denigrar la imagen heroica de la resistencia popular frente al enemigo, el director mismo fue hallado culpable de desconocer la realidad de la vida partisana.

Toda una vida lidiando con la censura

"En la película trabajó como asesor el héroe de la Unión Soviética Nikiforov. Durante la guerra fue enviado a la retaguardia entre los colaboracionistas. Su tarea era la agitación y la propaganda: "Volved con los vuestros. Todavía podéis expiar vuestra traición con sangre. El poder soviético os garantiza el perdón". La gente que creyó estas promesas volvió al ejército rojo, pelearon honradamente, muchos llegaron hasta Berlín, recibieron condecoraciones. Pero después de la guerra comenzaron a meterles en la cárcel. Así que Nikiforov pidió una entrevista con Zhdanov: ¿qué significa esto? Zhdanov le escuchó y dijo: "Puede irse". Unos minutos después, allí mismo, en el pasillo de Smolni, le arrestaron. Y se pasó diez años en los mismos lugares en los que cumplían condena aquellos que le habían creído", contó Guerman en una entrevista a la revista 'Teatral' en 2008.

El segundo trabajo como director de Alexéi Guerman y la primera película suya que llegó a los espectadores fue la cinta 'Veinte días sin guerra'. En esta película el papel principal estaba interpretado por el magnífico actor y clown Yuri Nikulin, aunque la película no tiene nada de divertido. La película va sobre un permiso de veinte días que recibe un corresponsal de guerra. La película fue acusada de "humanismo abstracto".

Una carrera finalmente laureada

El gran éxito de Guerman fue la película "Mi amigo Iván Lapshin" (1984), que obtuvo muchos premios cinematográficos; el premio del Festival Internacional de Cine de Locarno el "Leopardo de Bronce" y el de Free Press. La película relata una investigación criminal en los años 30.

Alexéi Guerman recibió, en 1987, el premio de la crítica en el Festival internacional de Rotterdam por sus películas 'Control en los caminos', 'Veinte días sin guerra' y 'Mi amigo Iván Lapshin'.

En 1998 se estrenó la película de Guerman más conocida en Occidente, 'Jrustalev, ¡mi coche!', sobre los últimos días de la época de Stalin. Guerman comenzó a rodar esta película increíblemente dura en los últimos años de la Perestroika, cuando el desenmascaramiento de la era estalinista era todavía un tema de actualidad, aunque la terminó a finales de los 90, a pesar de lo cual el film se consideró una revelación. El estrenó tuvo lugar en el festival de Cannes, los espectadores abandonaron la sala en masa, la película fue prácticamente abucheada. El crítico de cine Andréi Plajov escribió que la película "quedaría en la historia del cine como la película más personal y más dura de este eminente director". El escritor Peter Vail, después de ver la película, escribió "ha sido un encontronazo con algo cuyas dimensiones superan la noción, no solo del cine, sino de las posibilidades de cualquier tipo de arte en general. Una ilusión es aquello que envuelve al espectador. Puede que la naturaleza onírica del cine nunca haya brotado con tanta desesperación y con una expresión tan clara. En 'Jrustalev' te sumerges de lleno".

Los Strugatski y la complicada tarea de ser Dios

La última película de Guerman y la obra más importante de su vida ha sido 'Es difícil ser Dios', la adaptación al cine de la novela fantástica de los hermanos Strugatski. La película va sobre un terrestre del futuro enviado a una sociedad medieval en un planeta lejano para humanizar a sus habitantes y llevarlos a un porvenir radiante, sobre la lucha de un humanista contra la dura y absurda Edad Media. Guerman llevaba rumiando esta adaptación desde los años sesenta y comenzó a rodarla en 1999, la grabación terminó en 2007 y desde entonces Guerman, un director de minuciosidad legendaria, se dedicó al montaje y postproducción hasta el último día de su vida. Desde finales de la primera década del siglo, la película ha estado siempre en la lista de las películas más esperadas del año y parece que ahora, el año de la muerte del director, se estrenará finalmente. El hijo de Guerman, el director Alexéi Guerman hijo, escribió en su blog de la cadena de radio Eco Moskvi: "La película 'Es difícil ser Dios' está prácticamente terminada. Falta solo la remasterización del sonido. El resto está listo. Estará terminada en un futuro cercano. Mi padre rodó esta película cuando ya estaba gravemente enfermo, sacrificando en ella su vida. La película ha tenido un rodaje lento y doloroso. Ha sido la principal obra de su vida. No fue rodada con dinero del Estado".

En palabras de la vicedirectora de los estudios "Lenfilm", Olga Agrafenina, la película 'Es difícil ser Dios' de Alexéi Guerman, quedará terminada y lista para su distribución después del entierro del director.

"A día de hoy se ha terminado prácticamente todo el trabajo creativo: el montaje y el sonido, por eso en principio lo único que queda son algunos trabajos concretos: la remasterización y el laboratorio. La película está prácticamente terminada. Es difícil decir cuándo saldrá, pero está claro que se terminará. Hay que ver muy bien quién va a terminar el trabajo", dijo Agrafenina en una entrevista a RIA Nóvosti.