El acercamiento entre Rusia, India y China

Un nuevo polo de poder que cuestiona a EE UU. Fuente: AP

Un nuevo polo de poder que cuestiona a EE UU. Fuente: AP

Rusia espera que haya un mayor acercamiento entre los dos gigantes asiáticos, tras la visita del primer ministro indio Narendra Modi a China. Si se rebaja la tensión política entre estos dos países, entonces, y con la colaboración de Rusia, podría crearse una nuevo polo de poder que cuestione la posición de los EE UU.

El primer ministro indio Narendra Modi viajó China el pasado 14 de mayo para reunierse con el presidente chino Xi Jinping. El objetivo de la visita de tres días era acercar posturas y construir lazos de confianza entre ambos y dejar atrás las disputas territoriales que han lastrado las relaciones bilaterales. Por su parte, el presidente Xi Jinping visitó India el pasado septiembre.

Este acercamiento entre India y China es de gran importancia para Rusia. Desde hace tiempo se barajaba la idea de un triángulo estratégico, pero no ha sido hasta hace poco que parecía realmente viable. Se trata, sobre todo, de un acercamiento económico, que por ahora carece de lazos estratégicos destacables.

En este contexto, la conversación telefónica entre Vladímir Putin y Modi días antes de la visita de este a China resulta significativa. Según el servicio de prensa del Kremlin y los propios tweets del primer ministro indio, ya se ha confirmado su participación en la próximo cumbre de los BRICS de julio y en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shangái, que tendrán lugar en la ciudad rusa de Ufá. Los mandatarios hablaron también sobre temas que tienen que ver con la expansión de la asociación estratégica entre ambos países.

Por otro lado, Xi Jinping visitó Moscú para asistir al desfile del Día de la Victoria y se firmaron más de 30 acuerdos entre los dos líderes.

Alexéi Maslov, director del Centro de Investigación Estratégica sobre China de la Universidad de la Amistad de los Pueblos y profesor de la Escuela Superior de Economía ha respondido a las preguntas sobre esta nueva situación.

¿Qué significa para Rusia el acercamiento entre los dos gigantes económicos de Asia?

Fue Evgueni Primakov, a finales de los años 90, quien planteó la idea. Entonces se pensaba que Rusia tendría un papel protagonista, pero actualmente está claro que le corresponde a China. Este hecho cambia completamente la situación.

Hay que entender que el fortalecimiento del triángulo tendrá lugar según el concepto chino de la "Gran Ruta de la Seda".  En otras palabras, China unirá a los países en base al interés mutuo, sobre todo, económico.

¿Qué proyectos concretos pueden unir a India, China y Rusia?

En primer lugar, una transición para tener las cuentas en una moneda común. Es obvio que esta moneda no va a aparecer mañana, pero en el mejor esceneario posible, podría ser dentro cinco o seis años. Se trata de un pryecto muy atractivo. Además, los tres países pueden crear un sistema de comercio preferencial y establecer empresas conjuntas. Probablemente podamos desarrollar rutas comunes de ferrocarril y aviación.

Esencialmente, China está creando hoy en día una nueva realidad política. Mucho depende de cómo puedan normalizar las relaciones con India. Esto no es fácil, debido a las disputas territoriales entre ambos.

¿Cree que Pekín tendrá éxito?

La visita de Modi servirá para congelar las disputas territoriales. Además, creo que China tomará medidas económicas para dar créditos a India que sirvan para desarrollar su industria.

Actualmente India es su competidor natural en lo que respecta a los costes de producción. Es posible que China ponga algunas de sus empresas en India. En un futuro próximo, en el norte de la India, comenzarán los trabajos tras las inversiones chinas en carreteras y ferrocarriles.

Dentro del marco de la Gran Ruta de la Seda, Pekín espera controlar un enorme territorio, desde el sudeste asiático hasta el Cáucaso. El concepto implica que haya una integración económica, una cooperación financiera y política y una logística e infraestructuras comunes.

Por ahora esta nueva ruta se extiende por los territorios interiores de China y los países vecinos, como algunas repúblicas centroasiáticas y varios países del sudeste asiático. Rusia todavía no ha firmado ningún acuerdo en este sentido, pero está dispuesta a la cooperación. Al mismo tiempo, Rusia está dispuesta al acercamiento dentro del marco de la Unión Económica Euroasiática. India tampoco ha entrado todavía en el proyecto de la Ruta de la Seda.

¿Considera que en esta situación es particularmente ventajoso para Rusia un giro hacia el Este?

En estos momentos Rusia es el país más grande que apoya la política 'expansionista' de China. Esto refuerza nuestras posiciones políticas y económicas. Por otro lado, en un futuro podrían surgir nuevos conflictos y riesgos que se podrán resolver solamente si Rusia es capaz de participar activamente con Occidente y Oriente.

Por otra parte, Andréi Ostrovski, vicedirector del Instituto de Estudios del Lejano Oriente y miembro de la Asociación Europea de Sinólogos ha explicado las dispustas territoriales entre India y China y el papel que puede desempeñar Rusia.

"La disputa territorial entre Pekín y Nueva Delhi es anterior a la guerra fronteriza chino-india de 1962 que terminó con la derrota de la última. En la actualidad, China ocupa una parte del territorio indio, la meseta de Aksai Chin y la India hace lo propio en el estado de Arunachal Pradresh. Hasta que no se resuelva este conflicto será difícil que que haya unas relaciones normales entre los dos países", explica este analista.

"Sin embargo, estas cuestiones se pueden ir resolviendo de manera gradual a través de las negociaciones. Se puede tomar como ejemplo las relaciones ruso-chinas. Cuando en 1964, Mao habló por primera vez acerca de un territorio de 1,5 millones de metros cuadrados que la Rusia zarista había tomado de China, la cuestión estaba lejas de ser resuelta. En 2004, 40 años después, se estableció la frontera definitiva entre los dos países. Si hay buena voluntad por parte de los dos, los países son capaces de resolver estos problemas”, continúa Ostrovski.

“Hay que señalar que los lazos económicos entre ambos están creciendo muy rápidamente. El volumen del comercio bilateral es comparable al volumen del comercio entre Rusia y China, alrededor de 100.000 millones de dólares. Es importante que estos problemas se tratarán no solo dentro del marco de los BRICS, sino también de la Organización de Cooperación de Shangái, en la que Rusia tiene un papel destacado. Además, Nueva Delhi ha solicitado ser miembro y es posible que en la cumbre de julio se apruebe su entrada”, subraya.

¿Cuáles son los intereses económicos que comparten China e India?

Los enormes mercados de ambos países. De hecho, casi todos los excedentes de producción de China se pueden vender en India, y al revés. Al mismo tiempo, hay productos y servicios que solo se producen en India, sobre todo software y servicios de información, o China, como una red de ferrocarriles de alta velocidad..

¿Cuál es el lugar de Rusia en estas dos economías?

Nuestro lugar emerge de los 32 acuerdos económicos firmados durante la vista de Xi Jinping a Moscú. Según estos, China invertirá en nuestro programa de desarrollo de infraestructuras. Además del tren de alta velocidad entre Moscý y Pekín, que se pretende construir en 2023, tenemos proyectos de infraestructuras conjuntas en Asia, como la ruta de ferrocarril Kyzyl-Kuráguino y un puerto en el Lejano Oriente.

Al mismo tiempo, China está dotando a Rusia de una línea de crédito y nosotros la abastecemos de gas, y de aviones Sujói Superjet

India también está interesada en el gas ruso. Es un país enorme y no tiene los suficientes recursos energéticos. Es cierto que hay problemas a la hora de organizar el abastecimiento de gas, entre otras cosas, por las dificultades del terreno. Pero los chinos, con la construcción de un tren de alta velocidad al Tíbet, han mostrado que no es irrealizable.

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Artículo publicado originalmente en ruso en Svobodnaya Pressa.

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