El venezolano Rondón, el futbolista de moda en Rusia

Rondón celebra uno de sus primeros goles con la camiseta del Zenit. Fuente: fc-zenit.ru

Rondón celebra uno de sus primeros goles con la camiseta del Zenit. Fuente: fc-zenit.ru

Salomón Rondón (Caracas, 1989) no es el primer futbolista venezolano en la historia de la liga rusa, pero sí el único que ha echado raíces y juega en la actualidad.

Dos compatriotas abrieron camino antes. Fernando ‘Chito’ Martínez militó en 2003, durante unos pocos meses, en el modesto Uralan Elista, donde sólo jugó seis partidos. El segundo,  Leopoldo Jiménez, tampoco dejó huella, disputó nueve encuentros para el Alania Vladikavkaz en la campaña 2005-06. Venezuela no tuvo representantes en el fútbol ruso durante seis años, hasta que en 2012 el Rubin Kazán rompió la hucha y fichó a Rondón procedente del Málaga, un transfer de nueve millones de euros, batiendo en la puja a todo un Chelsea.

Las expectativas eran altas, pero el vinotinto no defraudó, convirtiéndose en el referente del club de Tatarstán, con 25 goles en dos temporadas. Rondón logró brillar incluso en un sistema táctico muy conservador (el del entrenador Berdiev), deslucido para los atacantes, y en el que ejercía labores de ‘delantero boya’.

Su rendimiento en Kazán no pasó desapercibido para los grandes de Europa. El Atlético de Madrid se interesó por su fichaje el pasado verano para sustituir a Falcao y el subcampeón de Europa, el Borussia Dortmund, negoció su incorporación a comienzos de este 2014. Pero el pretendiente que más fuerte pujó por su fichaje fue el poderoso Zenit de San Petersburgo.

Su transfer se acordó el pasado 31 de enero, durante el mercado invernal. “Cuando me llamaron con la propuesta del Zenit me pareció muy buena opción. Llevaba dos años en Rusia, pero me apetecía estar en un equipo más fuerte, un habitual de la Liga de Campeones. No es ningún secreto que el Zenit es el mejor club del país, aunque no ganase la liga el año pasado. Además San Petersburgo es una ciudad con una gran calidad de vida. Lo hablé con mi familia y en seguida tomamos la decisión”, narra el propio Rondón, que sin embargo admite que fue triste tener que dejar Kazán, donde pasó dos años tan buenos, “espero que los aficionados del Rubin entiendan mi decisión”. A nivel personal, la presencia en el Zenit de su excompañero y amigo, el argentino Cristian Ansaldi, también le ayudó a decidirse por San Petersburgo.

Rondón aterrizó en el Zenit en un momento convulso. El equipo atravesaba una mala racha en liga, con una sola victoria en siete partidos, lo que unido a la eliminación europea ante el Borussia (octavos de final de la Champions) desembocó en la destitución del entrenador, Luciano Spalletti, tras casi cinco años dirigiendo al equipo.

Los 18 millones de euros que desembolsó el club de la capital zarista por Rondón le convirtieron, por cierto, en el futbolista venezolano más caro de la historia. Dado el precio, las expectativas volvían a ser altas, su rendimiento sería examinado con lupa por una afición, la del Zenit, conocida además por ser poco amiga de extranjeros de color. De hecho, un pequeño grupo de seguidores del equipo organizó una protesta pública el día de su fichaje. Pero ya se sabe que en el fútbol no hay mal que no se cure con goles. Rondón lleva seis en sólo ocho partidos, pivotales para el repunte del equipo, líder del campeonato a falta de sólo dos jornadas gracias a una racha de seis victorias seguidas tras el cambio de entrenador (el portugués Villas-Boa sustituyó a Spalletti).


 

En realidad, el relevo en el banquillo le costó inicialmente la titularidad al venezolano, pues el nuevo técnico apostó para la punta por el veterano delantero de la selección rusa Alexander Kerzhakov. Pero Rondón no había fichado por el Zenit para ser reserva, y sólo dos semanas después se reivindicó saliendo desde el banquillo, marcando tres goles y dando una asistencia en sólo 25 minutos sobre el césped. La víctima fue, paradojas del destino, su anterior equipo, el Rubin Kazán.

“Lo sentí por mis antiguos compañeros, pero ahora me debo al Zenit. Fue un día especial, con sentimientos encontrados. Enviaré la pelota del partido a mi familia en Venezuela”, explicó el goleador. El segundo de los goles de aquel día fue, por cierto, una obra de arte, tras una cabalgada, un regate de tacón y definiendo con un remate cruzado con la zurda. Desde aquel partido Rondón vuelve a ser el delantero titular y ha jugado todos los partidos completos (cuatro). Y a pesar de la distancia, no se olvida de su patria: “Estoy muy contento de que en Venezuela sigan mi carrera y mis éxitos. Trabajo día a día para seguir haciendo historia en Europa y dejando en alto a mi país”.