“Rusia es, junto América Latina, la región con los mejores y más interesantes fotógrafos”

En esta cuarta edición de la bienal 'Imágenes del mundo' que organiza el museo Quai Branly de París en su jardín exterior, Frank Kalero y su equipo de comisarios ha rastreado lugares alejados de los centros tradicionales de poder económico y mediático para proponer una selección de 40 reportajes que pueden contemplarse en las orillas del Sena hasta el 17 de noviembre. Entre los nombres presentes destacan los trabajos de cuatro fotógrafas procedentes de Rusia: Evgenia Arbugaeva, Olya Ivanova, Anastasia Rudenko y Daria Tuminas.

El barcelonés Frank Kalero tiene a sus espaldas una sólida experiencia como fundador y director de diversos proyectos culturales. Prueba de ello son las revistas de fotografía Ojo de pez en España, Punctum Asia en Nueva Delhi, The World According to en Berlín o la plataforma de producción audiovisual Screen junto con la productora transmedia y comisaria rusa Liza Faktor.

También colabora como editor gráfico o director artístico de citas como Paraty em foco (Brasil) o Getxophoto (España). Este año ha sido invitado por el museo etnológico Quai Branly para seleccionar los trabajos de cuarenta fotógrafos internacionales poco conocidos en Europa, bajo el lema “Look at me!”.

En sus inicios, esta bienal había hecho hincapié en el sello 'no occidental' en su discurso. “En esta edición sugerí descartar ese concepto   -comenta Frank Kalero a Rusia Hoy-. Occidental se puede definir bajo un punto de vista histórico, cultural, político e incluso económico. Latinoamérica es occidental, parte de Rusia también es occidental. De modo que quedaba un poco incoherente esta definición, así que al final nos quedamos con la etiqueta Images du monde.

Esta exposición gratuita, integrada en el entorno del museo diseñado por Jean Nouvel y bajo la atenta mirada de la Torre Eiffel, agrupa historias que, aunque no relacionadas entre ellas y ubicadas en los más variopintas localizaciones, invita a mirar a otro quien, a su vez, nos interpela. “Creamos un equipo de ocho comisarios que hicieron un rastreo por cada macroregión, buscando las propuestas más apropiadas para la bienal, trabajando con fotógrafos y temáticas locales. Luego me pasaron una primera selección de 300 proyectos y yo me ocupé de escoger cuarenta de ellos”, comenta Kalero sobre el método de trabajo.

“El tema de la bienal surge una vez recibo la preselección: prefiero confiar en el caos a la hora de organizar la realidad, una vez están todos el material encima de la mesa. Es entonces cuando buscamos un denominador común que, en este caos, fue la figura humana”. Los fotógrafos están organizados según cuatro áreas geográficas: África, Latinoamérica, Asia, Oceanía, China y Lejano Oriente, Medio y Próximo Oriente y los países de la antigua Unión Soviética. A pesar de estas clasificaciones inevitables, Kalero no es partidario de “identificar un genotipo fotográfico en cada país”, y añade que “agrupar geográficamente sirve para crear proyectos culturales fáciles de entender, pero no hay una base científica que permita decir que, por ejemplo, todos los proyectos rusos tienen un estilo común”.

De la zona rastreada por Liza Faktor, el director artístico español ha seleccionado cuatro historias procedentes de Rusia. De Evgenia Arbugaeva (Tiksi, 1985) nos llega la infancia revisitada en un pueblo costero de la República de Sajá; Olya Ivanova (Moscú, 1981) se mezcla con los habitantes de Kichmengski Gorodok, fundada en 1468, y cuyo diminutivo 'Kich' Gorodok resulta una broma amable sobre la rutinaria vida de sus residentes; Anastasia Rudenko (región sur de Kazajastán, 1982), que emigró a Rusia a los 12 años y estudió fotografía y multimedia en Moscú, se centra en el concepto de normalidad dentro del sistema sanitario ruso que trata las enfermedades mentales; Daria Tuminas (San Petersburgo, 1984), interesada especialmente en la literatura rusa, nos desvela un capítulo de tintes mágicos y enigmáticos, casi de leyenda, del mundo rural ruso, a partir de la vida de dos chicos adolescentes.

Qué ha dicho Frank Kalero de…

… Evgenia Arbugaeva

“En la República de Sajá, al norte de Rusia, las fotografías de Evgenia Arbugaeva tejen un cuento bello y frágil en una de las zonas más inhóspitas del planeta. Para ella se trata de una caja mágica que contiene todos los misterios de la infancia y que pensaba que había perdido”. 

… Olya Ivanova

“Ivanova retrata a gente de los pueblos remotos del Cáucaso o a los jóvenes rusos en plena exploración de su identidad sexual. Con una forma de trabajar próxima a la de los fotógrafos de bodas y otros eventos provincianos de principios del siglo XX, pide a sus modelos que posen con solemnidad y el mejor de sus atuendos. Estas imágenes placenteras muestran la clásica mezcla eslava de absurdidad y belleza, melancolía y kitsch, familia e historia, vida y muerte”.

… Anastasia Rudenko

“La serie Paraíso se centra en las enfermedades mentales y los inevitables conceptos erróneos a los que se asocia en Rusia.

A estos pacientes a menudo no se les detecta su enfermedad cuando son pequeños y acaban pasando la vida en instituciones psiquiátricas. Anastasia consigue hacer un retrato colorido de una de estas instituciones evitando las imágenes dramáticas a las que estamos acostumbrados. Paraíso es parte de un proyecto más grande llamado Diccionario visual de Rusia, que ofrece imágenes a modo de definiciones visuales”.  

… Daria Tuminas 

“Iván y la luna narra tres años de la vida de Iván, de dieciséis años al principio de la serie, y su hermano Andréi, dos años menor y apodado «la luna». Los hermanos viven en una aldea remota al norte de Rusia, a 990 kilómetros de Moscú. No compartiendo los intereses o aficiones de los adolescentes urbanos, pasan su tiempo cazando, pescando o rastreando  fantasmas”.

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