El misterioso documental ruso sobre Casas Viejas

Los sucesos de Casas Viejas. Fuente: flickr / Erprofe

Los sucesos de Casas Viejas. Fuente: flickr / Erprofe

Unas misteriosas cajas oxidadas y cubiertas de etiquetas con caracteres cirílicos llegan a España muchos años después de que tuvieran lugar los terribles sucesos que muestran las películas que se hallaron en ellas. ¿Quién las hizo llegar a España tantos años después y... por qué?

La enigmática película realizada por documentalistas rusos sobre los sucesos de Casas Viejas  y que estuvo largo tiempo encerrada en cajas, que llegaron a España solo en 1982, comenzaba así:

“Andalucía, 1933. Casas Viejas es una pequeña aldea cercana a la serranía donde los bandidos románticos robaban a los ricos para remediar el hambre de los pobres”.

Con el nombre de 'los sucesos de Casas Viejas' han pasado a la historia los episodios que tuvieron lugar entre el 10 y el 12 de enero de 1933 en la localidad de Casas Viejas, provincia de Cádiz. Uno de los hechos más trágicos de la Segunda República Española y que conduciría meses después a la caída del Gobierno republicano-socialista de Manuel Azaña.

Los acontecimientos provocaron un gran escándalo periodístico y parlamentario que conmocionó a la sociedad española. Los habitantes de Casas Viejas proclamaron el comunismo libertario y, durante un breve periodo de tiempo, dominaron el pueblo. Unas horas después, las fuerzas de orden público volvieron a restablecer el control en la localidad y asaltaron el local de la CNT.

Comenzó entonces un asedio que se prolongó durante horas y finalizó con el incendio de una choza en la que se escondían un grupo de revolucionarios y la muerte de casi todos sus ocupantes. Al amanecer del día 12, se realizó una redada por el pueblo. Doce hombres fueron trasladados hasta los restos humeantes de la choza y, allí, los asesinaron. El Gobierno republicano-socialista quiso ocultar lo ocurrido. Su presidente, Manuel Azaña, llegó a afirmar que “solo había ocurrido lo que tenía que ocurrir”. Sin embargo, las denuncias en la prensa anarcosindicalista y después de los periodistas, terminaron por sacar a la luz el crimen.  

Apenas proclamada la Segunda República española, el escritor soviético Iliá Ehrenburg publica un libro de reportajes que se llama España: república de trabajadoresEste trabajo de Ehrenburg no es otra cosa que el testimonio del interés estalinista por lo que ocurre en otras tierras donde las agitaciones violentas y la revolución asoman sus dientes.

Este interés lo aprovecharía Basilio Martín Patino para realizar su documental El grito del sur: Casas Viejas (1997), donde Ricardo Muñoz Suay, que entonces era director de la Filmoteca Valenciana, cuenta cómo los cineastas soviéticos que pertenecían al movimiento cinematográfico llamado Kinox se sintieron  fuertemente cautivados por el cine documental político de izquierda y dirigieron su mirada a España, en aquel entonces al borde de la guerra civil.

Suay cuenta la historia de “un supuesto director, Borís Shumiatski; un camarógrafo, Arvátov y un guionista, Peruchov, que viajan por tierras andaluzas en los primeros días del año 1933.  Ávidos de captar cinematográficamente la realidad de los movimientos campesinos anarcosindicalistas de la época, mientras están en Sevilla les llega la noticia de la revuelta de Casas Viejas. Imbuidos de la veracidad del popular texto de Ehrenburg, toman la decisión de visitar y grabar todo lo posible. Las imágenes son cinematográficamente estremecedoras”.

Pero, ¿por qué el documental llegó tantos años después a España?

Una vez más, según cuenta Ricardo Muñoz Suay en el documental de Patino, parece ser que dicho documental fue rechazado en Moscú. Stalin no aprobó el estilo revolucionario que mostraban aquellas imágenes, pues no era el modelo de revolución que él deseaba exportar al mundo capitalista. Es decir, el documental fue prohibido y olvidado.  Dice, asimismo, que las cajas que durante tantos años escondieron el documental lasencontró en la Segunda Guerra Mundial un soldado de la División Azul en una aldea rusa cercana a Moscú. Este falangista y gran conocedor del cine, las depositó en los archivos de un conocido sindicalista”.

Todo esto resulta muy interesante y misterioso pero suena  algo extraño, sobre todo por la falta de datos concretos más que por la lógica con la que se presenta.

Pues bien, les desvelaremos el misterio de este extraño documental:

Adolfo Bellido López, director de EN CADENA DOS nos explica que este tipo de enfoque en el cine documental comenzó en España gracias al cineasta catalán José Luis Guerín. Se trata de construir una realidad a medias, de forma que en la película terminan borrándose los límites entre la realidad y la ficción. Este género tiene en la prodigiosa obra de Basilio Martín Patino un gran exponente.  Algo que repite en la serie televisiva de siete capítulos para Canal Sur titulada Andalucía, un siglo de fascinación. Y la película que mejor expresa la reflexión de Patino sobre el cine, la historia, la realidad y la creación es sin duda la titulada Casas Viejas, en la queaparecen entrevistas con historiadores, comentarios de los supervivientes, viejas fotografías de entonces y de los habitantes del lugar. Junto a ello, la narración de lo que aconteció a través de dos filmaciones. La primera se corresponde con el documental soviético del que hablamos y sigue los hechos cronológicamente. La película soviética posee una estética afín a las producciones de aquel país. La segunda, muestra imágenes fílmicas captadas, in situ, por un “famoso” realizador inglés.

Todo es un montaje, lo que vemos en el documental de Patino ha sido rodado por él. Ni siquiera las fotografías (envejecidas a conciencia) son históricas. La película soviética y el documento del “famoso” realizador inglés son fruto de la imaginación del director. No hay realizadores rusos desconocidos, ni famosos documentalistas ingleses En la película vemos un “documental soviético” de exquisita planificación y cuidada iluminación, de línea, claramente, marxista. Detrás, hay un documental “real” que lo rodó pocos años antes de su muerte Ricardo Muñoz Suay que presenta la película rusa, mientras un letrero debajo de su nombre lo autoproclama irónicamente como director de la “filmoteca dadaísta”. 

En cuanto al director del supuesto documental soviético, es real y existió. Borís Shumiatski fue militar, diplomático, periodista y director de la cinematografía soviética en la primera mitad de 1930. Después de un viaje a  EE UU, Shumiatski realmente se interesó por la cinematografía rusa basada en la producción en masa y de él nació la idea de crear un Hollywood soviético.
El 18 de enero 1938 fue arrestado y el 28 de julio condenado a muerte. 

Documental ruso sobre Casas Viejas de Shumiatski.

Documental El grito del sur. Casas Viejas de Basilio Martín Patino.