Bolivia confía en Rusia para renovar sus Fuerzas Armadas

Comienzan las negociaciones para la compra de armamento, dentro lo de los proyectos de modernización del Ejército. Fuente: Filip Vidinovski / wikipedia

Comienzan las negociaciones para la compra de armamento, dentro lo de los proyectos de modernización del Ejército. Fuente: Filip Vidinovski / wikipedia

Una delegación rusa ha visitado Bolivia para tratar proyectos de cooperación bilateral en diferentes ámbitos, incluyendo el militar, previendo la modernización de las Fuerzas Armadas del país suramericano.

El gobierno de Evo Morales ha decidido comenzar negociaciones con Rusia para la compra de armamento con el objetivo de renovar las capacidades disuasoria de sus Fuerzas Armadas. La comitiva rusa que visitó Bolivia a finales de agosto, encabezada por el general Oleg Leonídovich Saliukov, presidente del Servicio Federal de Cooperación Técnico Militar, trató temas de cooperación logística y de mantenimiento, además de la venta de material equipamiento militar. Estas negociaciones continuarán en el mes de noviembre, en el marco del viaje de una delegación boliviana a Moscú, según informó un comunicado de prensa del Ministerio de Defensa del país suramericano. 

La decisión de potenciar la cooperación entre La Paz y Moscú surgió tras del encuentro de los mandatarios de ambos países en el Foro de Países Exportadores de Gas, que tuvo lugar en Moscú a principios del mes pasado. 

Después de aquella reunión, el Ministro de Defensa, Rubén Saavedra, informó también que Bolivia planea comprar helicópteros Mi-17 a Rusia, para fortalecer la lucha contra el narcotráfico y la defensa civil, sumándose a países como Perú,  Argentina y  Venezuela, que deciden comprar este tipo de tecnología rusa. 

Estos helicópteros pretenden reemplazar a las naves norteamericanas que actualmente se encuentran en Bolivia. Sin embargo, Estados Unidos descartó que este hecho pueda producir tensión con el país andino. "Bolivia siempre ha comprado armamento de distintas fuentes, es el derecho de cualquier país decidir qué tipo de armamentos necesita y de dónde los puede comprar, cuál les conviene, no creo que tensione las relaciones con Estados Unidos", sostuvo Larry Memmott, encargado de negocios de la Embajada de EE UU. 

Al exponer sobre el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas Bolivianas, el comandante general del Ejército boliviano, Fernando Zeballos, explicó que su gobierno "tiene una política de potenciamiento y de fortalecimiento del Ejército y las Fuerzas Armadas porque un Estado fuerte, como se viene construyendo en el nuevo Estado Plurinacional de Bolivia, necesita unas Fuerzas Armadas acorde a lo que es ese Estado". 

Sin embargo, aclaró que este proceso de modernización de las Fuerzas Armadas tiene un carácter puramente defensivo, acorde con lo que plantea la política exterior de su país, de carácter pacifista. “Pero eso no quiere decir que nosotros vamos a estar en una indefensión”, remarcó Zeballos. 

En el marco del “Primer Seminario Internacional por Capacidades Militares",  en la que se difundieron los planes estratégicos bolivianos para la modernización de sus Fuerzas Armadas hacia el 2025, año del bicentenario de ese país, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, general de Ejército Edwin de la Fuente, explicó que la compra de armamento a Rusia forma parte de "una modernización estructural de las Fuerzas Armadas" para lograr una institución con identidad propia, basada en el pedido de Evo Morales de que las Fuerzas Armadas de su país fueran "socialistas, nacionalistas y antiimperialistas". 

Para ello, De la Fuente agregó que el mismo ya ha visitado a las Fuerzas Armadas de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Ecuador, con el objetivo de realizar un estudio comparado sobre reformas militares. Estos países forman parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), organismo del cual depende la nueva Escuela de Defensa que tiene sede en la ciudad boliviana de Santa Cruz. 

Mas allá de la cooperación militar, la comitiva rusa que visitó Bolivia también aprovechó para suscribir acuerdos de prospección de hidrocarburos y generación de electricidad en territorio boliviano con el gobierno de Evo Morales. 

Carlos Villegas, presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), se reunió con el ejecutivo ruso Mijaíl Grafinin, quien encabeza el equipo de Rosneft en la comitiva. Villegas ya había impulsado estos proyectos al haberse reunido con su par ruso, Ígor Sechin, en Moscú. Las petroleras estatales de Bolivia y Rusia volverán a reunirse el próximo octubre y esperan poder definir una estrategia de trabajo conjunto para el primer trimestre del 2014. 

De esta manera, Rosneft se suma a Gazprom, que a principios de mes ya firmó un acuerdo de exploración de un bloque de más de 700.000 hectáreas en el sureste boliviano con "gran potencial" en yacimientos. El director de operaciones de Gazprom, Román Kuznetsov, resaltó que su compañía ve como "potenciales socios económicos" a los países de Latinoamérica y estudia "la posibilidad de interactuar con Brasil, República Dominicana, Uruguay, Ecuador y otros estados", además de Venezuela, donde opera actualmente.