La película "El cosmonauta" vuela tras los pasos de Gagarin

Cuatro años después, un proyecto que nació como cortometraje, concebido por un trío de estudiantes de Comunicación Audiovisual en Madrid, se ha convertido en una película de ciencia ficción, ambientada en la Ciudad de las Estrellas, y aspira a codearse con las grandes producciones. Ya ha revolucionado el crowdfunding y las plataformas alternativas de distribución. El próximo 18 de mayo tendrá lugar el estreno multipantalla en Barcelona, simultáneamente por Internet, televisión (Canal +) y DVD.

Cuando tres jóvenes estudiantes lanzaron en la red un proyecto de largometraje titulado "El Cosmonauta", el guión inacabado sobre un triángulo amoroso en la Ciudad de las Estrellas rusa, no sabían lo que se les echaba encima. "Nicolás Alcalá y Bruno Teixidor, mis otros dos socios", cuenta a Rusia Hoy Carola Rodríguez, fundadora de Riot Cinema Collective, "estaban obsesionados con las historias de cosmonautas soviéticos, conspiraciones y misteriosas leyendas, escribieron un corto, pero, después de investigar más, pronto se dieron cuenta de que la idea daba para un largometraje".

Después de crear una web donde explicaban su proyecto y difundirlo por las redes sociales, lograron batir el récord mundial de micromecenazgo por internet y así pudieron rodar el filme en Letonia, Rusia y España y celebrar un estreno internacional por todo lo alto. La temática espacial, a nivel técnico, no les asustó. "Estábamos convencidos de que podíamos hacerlo… aunque cuando nos llegaron los primeros desgloses de producción fuimos conscientes de que habíamos hecho un planteamiento de superproducción con el espíritu y los medios de una película independiente", añade Carola Rodríguez en la entrevista, concedida poco antes del preestreno en Madrid.

Trailer El Cosmonauta (En todas tus pantallas el 18 de Mayo) from Riot Cinema on Vimeo.

De coproducción rusa a 4.500 mecenas

La inspiración arrancó de las obsesiones personales de sus fundadores y de los poemas de Poética para cosmonautas de Yago Ferreiro, un tributo a Solaris de Stanislav Lem y a la historia de amor que relata. Sin duda, el impacto que tuvo la llegada del hombre a la Luna parece que no pueda volver a repetirse en breve con otras hazañas espaciales.

"La carrera espacial se acabó en el momento en que los americanos pisaron la Luna. La película trata de transmitir el clima que se respiraba en la Unión Soviética por aquella ´derrota´ y trata de fabular sobre lo que habría pasado si, a pesar de ser los segundos, no hubieran tirado la toalla".

Es muy posible, cuentan desde la productora, que el enorme apoyo que han recibido de los internautas se deba a que en Occidente se ignoran los detalles del programa espacial soviético, algo que ha alimentado las leyendas y la rumorología. "Del programa de la NASA sabemos muchas más cosas, aunque sea por el cine", comenta Carola Rodríguez.

"Cuando nos documentamos más a fondo descubrimos que en la antigua Unión Soviética no había una única agencia espacial, como en los Estados Unidos. También que cuando el Apolo 11 realizó el primer alunizaje tripulado, los soviéticos contaban con otro proyecto, el N1, pero no creían en él. Decían que era un “pájaro demasiado gordo para volar”. Sin embargo del diseño del UR-700 de Vladímir Cheloméi se decía que era superior al del Apolo 11, pero no se llevó adelante. Así que esta película es una especie de homenaje a ese diseño que quedó en proyecto: ¿Qué hubiera ocurrido de haberse aprobado la opción de Cheloméi? ".

Todos los proyectos de envergadura son una carrera de obstáculos y El cosmonauta, desde que nació la idea hasta su consecución, no lo fue menos. "Varias veces estuvimos a puntos de desistir. Cuando teníamos los billetes comprados para ir a rodar a Letonia, el coproductor ruso que iba a aportar la mitad del dinero abandonó el proyecto. Empezamos a retocar el guion, cambiar localizaciones… y lanzamos la campaña Save the Cosmonaut para recaudar 40.000 euros, lo mínimo necesario para seguir vivos. A los tres días habíamos alcanzado 130.000 euros", cuentan con orgullo.

Las vías de ingreso para el largometraje han sido de lo más variadas: venta de merchandising, pequeñas aportaciones, preventa de DVDs, subvención del ICAA, premios o la capitalización de los sueldos del equipo por un porcentaje de la inversión. El coste final de la película ha sido de unos 860.000 euros.

La distribución también será igual de plural o, como ellos llaman, multipantalla. "El próximo 18 de mayo se estrenará en los cines, pero también en Canal +, en streaming y en DVD, editado por nosotros, todo bajo licencia Creative Commons". Además cuentan con un Partnership program con el que se pueden organizar proyecciones en cualquier lugar del mundo.

 

El resultado

A la espera del estreno, las primeras imágenes que la productora colgó en internet suscitaron los primeros comentarios. "La factura final de la película es muy superior al que esperaba la gente. Nos decían que no parecía un proyecto independiente… hecho por unos jóvenes y en España. Desde el principio, El cosmonauta ha confiado en internet y la fuerza que tiene es su ambición global. Hemos querido enfocarlo como una película sin fronteras. Aunque luego, si hacemos un análisis de la gente que ha participado en su producción, la mayoría son españoles». La película cuenta con un reparto y localizaciones internacionales.

"Fuimos a rodar a Letonia por las facilidades que da el país y los escenarios naturales. Además, todavía conserva el halo de ex república soviética. Las escenas en Rusia fueron, primordialmente, para rodar escenas del protagonista en paisajes nevados".

Uno de los alicientes de la película son los extras. Como se concibió para ser vista también en internet, se ha podido volcar mucho material producido durante el rodaje en formato de webisodios, en los que se narran partes no desarrolladas por completo en la película y que sirven como extensión de la misma. O bien que abren muchos más interrogantes. En total son 37 piezas independientes que contribuyen a enriquecer su universo narrativo. Con cada plataforma de distribución se crea una manera distinta de penetrar en El cosmonauta.

El resultado es un largometraje que, según sus creadores, tiene el regusto de la mítica Solaris del realizador ruso Tarkovski, cuya hermana firmó una carta de apoyo para la productora de El cosmonauta. El próximo sábado el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona acogerá el estreno mundial con dos pases del largometraje, proyección de las piezas transmedia, coloquios y una exposición de material de la película. Empieza la cuenta atrás. Queda ya lejano ese tiempo en que preguntaban desde su blog cómo conseguir trajes espaciales soviéticos hasta que finalmente dieron con ellos en un mercadillo de Moscú.

Más información: es.cosmonautexperience.com

El cosmonauta (2013)

Dirección y guion de Nicolás Alcalá.

Protagonizado por Katrine de Candole, Leon Ochenden, Max Wrottesley, Greg Blackford, Steve Galache. 

En 1967, dos jóvenes amigos, Stas y Andréi, llegan a la recién construida Ciudad de las Estrellas, cerca de Moscú, donde se entrenan los primeros cosmonautas para viajar al espacio, en una carrera contrarreloj contra los americanos. Stas y Andréi vivirán de primera mano las intrigas políticas, las luchas de poder y los éxitos y fracasos de la majestuosa Unión Soviética en uno de los mayores logros del siglo XX. Pronto conocerán a Yulia, una técnica de comunicaciones con la que entablarán una profunda amistad que siempre rozará los límites del amor aunque sin llegar a consumarse.

En 1975, el primer cosmonauta ruso que llegó a la Luna no consiguió regresar. Se le dio por desaparecido en el espacio. Él, sin embargo, a través de fantasmales mensajes de radio, afirma que ha vuelto a la Tierra, pero que la ha encontrado vacía, sin un alma. Su presencia irreal y su voz irán destruyendo poco a poco el mundo de sus seres queridos…

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