Una treintena de ciudades para hacer negocios

Rusia ofrece más facilidades de las que ilustra Moscú. Fuente: flickr / Victor1558

Rusia ofrece más facilidades de las que ilustra Moscú. Fuente: flickr / Victor1558

Si le interesa hacer negocios, no saque conclusiones rápidas sobre la situación de Rusia a partir del Informe Doing Business 2013 del Banco Mundial. El año pasado, la misma institución publicó un estudio más fiel sobre la realidad del país. La Federación sale mejor parada: para hacer negocios, el país euroasiático tiene mucho que ofrecer, incluso para sus propias ciudades, que pueden aprender las unas de las otras.

La juventud es periodo de grandes experiencias, pero también de aburrida formación práctica. Entre las cosas que aprendemos, se encuentra la habilidad para coger las riendas de una vida plagada de contratos: adquirir la costumbre de aplacar la pereza y leer, con el esfuerzo que sea necesario, toda la farragosa y abundante letra pequeña. 

Los negocios no son un campo ajeno a esa molestia. Una de las formas de valorar el estado y medir el progreso en esta materia es el índice del Banco Mundial (BM) y la Corporación Financiera Internacional (IFC, en sus siglas en inglés), conocido por los términos ingleses Doing Business

En el informe de este año, Rusia ocupa el puesto 112 entre 183 países. El mejor hispanohablante fue Perú -43-, seguido por España -44- y Colombia -45-. México, Panamá, Uruguay, Guatemala, Paraguay y Costa Rica también era mejores que Rusia. Singapur era el líder global. 

El estudio es, sin embargo, uno de los casos en el que la letra pequeña resulta decisiva. En realidad, el informe del Banco Mundial analiza la facilidad de hacer negocios en un caso concreto: Moscú. Representativa en muchos campos, la capital no parece resumir no obstante en éste la situación del país. 

El año pasado, junto con el informe internacional, que equipara los datos de Moscú con los de Rusia, el Banco Mundial y la IFC publicaron un informe más completo sobre la facilidad para hacer negocios en la Federación: estudiaron la situación de las 30 principales ciudades del país. 

Entre otras conclusiones, destaca la siguiente: el país es representado en el índice internacional por el peor de sus alumnos. Si en lugar de Moscú, fuera San Petersburgo, Kazán o cualquier otra ciudad la que representara a Rusia, la Federación subiría varios puestos de manera inmediata. 

Así que si queremos entender la facilidad en Rusia para hacer negocios, conviene echar un vistazo al informe subnacional publicado el año pasado. En concreto, el estudio considera las variables del análisis internacional que están bajo la responsabilidad de los gobiernos locales: comenzar un negocio, obtener permisos de construcción, conectarse a la red eléctrica y registrar una propiedad. El informe tiene miga en varios puntos. 

Las ciudades más atractivas 

Primero, en su análisis estático. De acuerdo con el BM y la IFC, Uliánovsk y Saransk eran el año pasado las mejores ciudades rusas para hacer negocios. La situación dependía en gran medida de la variable que se considere: San Petersburgo era la mejor para abrir un negocio; Kaluga, para registrar una propiedad; Surgut, para obtener un permiso de construcción; y Saransk, para conectarse a la red eléctrica. Aunque no encabezaba ninguna de las variables, Uliánovsk se mantenía en los niveles más altos de todos los indicadores.

En 2010, Forbes Rusia elaboró su propia lista de las mejores ciudades del país para hacer negocios. La revista analizó variables sociales, el poder de compra, el clima de negocios, la resiliencia frente a la crisis de 2009, la infraestructura y la comodidad de hacer negocios en las 103 ciudades de la Federación con más de 150.000 habitantes, de las que seleccionó 30. Krasnodar encabezó el ranking, por delante de Khabarovsk, Yekaterimburgo, Chelyabinsk y Novosibirsk. Ni Moscú ni San Petersburgo hicieron parte de las 30 mejores. 

Buenas y malas noticias 

Pero ¿cómo de fácil es hacer negocios en Rusia? Según el informe, en términos generales, las ciudades rusas son buenos lugares para abrir un negocio y registrar una propiedad. En promedio, el número de trámites es pequeño, el tiempo corto y el coste muy módico (Rusia se encuentra entre los 30 países más baratos para iniciar un negocio y entre los 10 menos costosos para registrar una propiedad). 

En cambio, las urbes del país euroasiático son poco convenientes a la hora de obtener un permiso de construcción y conectarse a la red eléctrica, campo en el que Rusia ocupa un infeliz último puesto internacional, según Augusto López-Claros, Director de Indicadores y Análisis Globales del Grupo del Banco Mundial. 

Progreso acelerado 

El informe también es elocuente con respecto a la evolución del país. Tres de las variables fueron analizadas en 2008 en 10 de las 30 ciudades consideradas el año pasado (el primer informe fue publicado en 2009). 

El progreso es notable. Todas las ciudades mejoraron en el registro de propiedad y la obtención de permisos de construcción, y el 70% avanzó en la regulación para abrir una empresa. En total, desde 2008 se contaron 27 reformas que hicieron más fácil, rápido o barato completar estas tres transacciones. 

Aunque el comportamiento de Moscú ha sido comparativamente bueno a nivel internacional (fue una de las 30 capitales que más ha avanzado en los últimos ocho años), Rusia habría progresado más en el índice de ser otra la ciudad que le representara en lista global. 

Poner en perspectiva 

¿Significa eso que el puesto 112 no tiene importancia? En absoluto. Rusia tiene un problema real en su base productiva: la economía es peligrosamente dependiente de la exportación de petróleo y gas y la competencia es débil, la inversión escasa y la innovación pobre. Según el Banco Mundial, las pequeñas y medianas empresas representan en Rusia solo el 20% del empleo, muy por debajo de Brasil (25%) o EEUU (42%). 

El índice refleja además la realidad de la ciudad más importante del país. En 2010, Moscú tenía el mayor PIB regional, cinco veces el de San Petersburgo, y su ingreso per cápita (25.000 dólares) era dos veces y medio el nacional. 

El índice disfruta, finalmente, de una gran reputación. Y es simple porque los ejecutivos y diseñadores de política exigen que así sea. El gobierno ruso lo sabe: pretende ocupar el puesto 20 en 2018

La comparación de estos estudios conduce más bien a dos conclusiones. La primera: índices y contratos son primos hermanos en al menos un cosa: es recomendable leer la letra pequeña. El problema en este caso no es el índice, que lo afirma explícitamente, sino la costumbre de dejarse ganar por la pereza o aplicar mal la llamada economía del lenguaje. 

En el índice Doing Business, Moscú puede funcionar como representante de Rusia siempre que se tenga muy presente que es un caso concreto, no necesariamente generalizable de la realidad rusa. En un campo en el que la política local resulta tan decisiva, hay tantos marcos regulatorios como ciudades, por lo que una difícilmente representa la situación de un país. 

Intercambiar buenas prácticas 

La segunda conclusión es más bien un corolario: el país disfruta de una abanico muy amplio de probadas buenas prácticas. Como afirma López-Claros, “las ciudades rusas tienen mucho que ganar adoptando las mejores prácticas que están funcionando en otras partes del país”. Si se aplica con cuidado, lo que ha funcionado en Kazán podría hacerlo en Moscú, Perm o Ekaterimburgo. 

Conviene, en todo caso, levantar también a veces la mirada de la letra pequeña. Las ciudades rusas deben mirar asimismo más allá de sus fronteras, buscando socios globales que hayan sabido resolver problemas similares. 

Ante la publicación del informe subnacional, las autoridades moscovitas apuntaban el tamaño de la capital como explicación de sus malos resultados. No es exacto. Sus propios avances muestran que hay un margen de mejora. Otras ciudades, como México (48) o Tokio (24), que la brecha es grande. 

Si quiere hacer negocios, una treintena de atractivas ciudades rusas le están esperando.