Cambio de planes para el Escudo Antimisiles

Debido a la creciente tensión en Corea y a los recortes presupuestarios en defensa, EE UU modifica la etapa final del polémico proyecto. Fuente: Casa Blanca / Pete Souza

Debido a la creciente tensión en Corea y a los recortes presupuestarios en defensa, EE UU modifica la etapa final del polémico proyecto. Fuente: Casa Blanca / Pete Souza

Ante la creciente amenaza que representa el régimen norcoreano para los Estados Unidos, el gobierno de Obama decidió modificar la etapa final del plan de instalación de un Escudo Antimisiles que generaba grandes tensiones con Rusia.

Debido a la escalada de tensión en la Península de Corea y las reiteradas amenazas que el gobierno norcoreano realiza tanto hacia Corea del Sur como a los Estados Unidos, estos últimos han decidido reestructurar el plan de instalación del Escudo Antimisiles de la OTAN en Europa, viéndose obligados a cancelar su cuarta y última etapa. El nuevo plan, anunciado por el jefe del Pentágono, Chuck Hagel, tiene por objetivo la instalación de 14 nuevas baterías antimisiles en la costa oeste de los Estados Unidos (concretamente en Alaska y California) y una estación de radares en Japón. 

El Escudo Antimisiles europeo ha sido fuertemente rechazado por Moscú desde un principio ya que se consideraba una amenaza directa a su arsenal estratégico, aunque Washington siempre sostuvo que el Escudo europeo no apuntaba a Rusia, sino que era para defenderse de un eventual ataque por parte de Irán. Sin embargo, esta discrepancia generó también diversos obstáculos en otros ámbitos de negociación bilateral como en las discusiones sobre la reducción de arsenales nucleares, entre otros. 

A partir del cambio de planes por parte de los Estados Unidos, se abrieron diferentes líneas de interpretación: mientras algunos piensan que se trata de un gesto positivo hacia Rusia y que podrá contribuir a mejorar las relaciones bilaterales, otros creen que nada tiene que ver con la oposición de Moscú y que simplemente responde a una reestructuración de la estrategia norteamericana debido a cuestiones financieras. Este año el presupuesto del Pentágono se redujo en 46.000 millones de dólares tras una serie de recortes fiscales, impulsados por el presidente Obama y que finalmente entraron en vigor este mes. 

Serguéi Riabkov, viceministro de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa, es uno de los que considera que la decisión de los Estados Unidos no puede interpretarse como una "concesión a Rusia". De igual forma, Alexéi Pushkov, jefe del Comité para Asuntos Internacionales de la Duma Estatal, aseguró que “sería prematuro decir que algo ha cambiado en lo fundamental. Estados Unidos está reajustando su sistema de defensa antiaérea debido a cuestiones financieras y tecnológicas que no están relacionadas con la postura de Rusia”. 

Sin embargo,después del anuncio del Jefe del Pentágono, Chuck Hagel, el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, decidió llamarlo por teléfono para proponerle el relanzamiento de las consultas regulares sobre la instalación del escudo antimisiles europeo, entre otras cuestiones de seguridad. 

Considerando el relanzamiento de las negociaciones como una necesidad vital, Shoigú sostuvo que “no debe haber ningún fallo o caos en el diálogo entre ministerios de Defensa de dos grandes potencias”, mientras que Hagel, mostrándose de acuerdo declaró que la defensa antimisiles es “una parte importante de las relaciones ruso-estadounidenses”. 

El ministro de Defensa ruso le propuso también llevar a cabo una reunión del Consejo Rusia-OTAN dentro del marco de la Conferencia sobre Seguridad Europea que se llevará a cabo el 24 de mayo y en la cual participarán todos los ministros de Defensa de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.