El difícil reto de la integración de personas con diversidad funcional

Pese a los avances, queda mucho trabajo por hacer en Rusia. Los Juegos Paralímpicos de Sochi 2014 son una oportunidad. Fuente: PhotoXpress

Pese a los avances, queda mucho trabajo por hacer en Rusia. Los Juegos Paralímpicos de Sochi 2014 son una oportunidad. Fuente: PhotoXpress

Muy heterogéneo, al colectivo le unen las barreras para integrarse en la sociedad. Pese a las dificultades existentes, el progreso ha sido notable en el plano legislativo, ejecutivo y judicial. Los expertos también identifican avances en el cine y la literatura. Tras el éxito de Vancouver, los Juegos Paralímpicos de Sochi 2014 constituye un desafío y una oportunidad. Integrar al colectivo a lo largo del país constituye la auténtica olimpiada.

Hay personas que no cruzan la calle con el semáforo en verde. Que no caminan cuando el hombre del semáforo lo hace. O que no le oirán o pronunciarán palabra si les pregunta dónde van. Según el Ministerio de Salud Pública de la Federación Rusa, más de 13 millones de personas (en torno al 9% de la población) viven en el país con diversidad funcional. 

Dificultades de inserción social

Muy heterogéneo, al colectivo le unen las notables barreras que enfrenta a la hora de integrarse en la sociedad. La mayoría de las calles, edificios y medios de transporte del país no están adaptados a sus variadas necesidades.

Su integración en el sistema educativo también es precaria. De acuerdo con UNICEF, sólo el 2% de las escuelas rusas aceptan niños con diversidad funcional y sólo el 5% de las instituciones de enseñanza superior son accesibles en silla de ruedas.

Su inserción laboral es igualmente limitada. Según el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, el 80% de los rusos con diversidad funcional en edad de trabajar estaba desempleado a finales del año pasado. 

Avances legislativos

Pese al enorme déficit existente, en los últimos años Rusia ha avanzado en el plano legislativo, ejecutivo y judicial, así lo declaran incluso activistas como Irina Yásina.

La Federación ratificó en mayo del año pasado la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Pendiente todavía una reforma legal de gran calado que asegure las garantías de la Convención, se aprueban poco a poco leyes positivas. La legislación permite desde hace poco a las personas en silla de ruedas exigir que se adapte el edificio en el que residen. 

Políticas activas

El gobierno lleva varios años poniendo también en marcha políticas específicas. En 2011, aprobó el programa “Ambiente Accesible”. Con un presupuesto de unos 1.175 millones de euros hasta 2015, el programa pretende, entre otras cosas, ampliar a más del 50% la educación incluyente; incrementar la producción nacional de sillas de ruedas; y promover la accesibilidad para las personas en este medio.

En materia económica, el gobierno ha aumentado sus pensiones y beneficios y ha activado medidas para facilitar su inserción en el mercado laboral. Los esfuerzos se han centrado en subsidiar a las empresas la adaptación de sus puestos de trabajo.

Entre 2010 y 2011, se mejoraron casi 18.500. Este mes, Svetlana Nechayeva, directora del Departamento de Empleo del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, anunció la creación de más de 14.000 nuevos puestos entre 2013 y 2015 en todas las regiones del país, con un presupuesto de cerca de 67 millones de euros.

Además, el ministerio ha prestado ayuda financiera a asociaciones en esta materia (24 millones de euros sólo el año pasado).

Compromiso ciudadano e iniciativa privada

Los esfuerzos del gobierno han sido fortalecidos por el trabajo de organizaciones internacionales, como Human Rights Watch, y nacionales, como Perspektiva, que han sido decisivas para poner el tema en la agenda, presionar al gobierno y brindar ayuda concreta.

El progreso también responde a la acción comprometida de cientos de individuos, con y sin diversidad funcional, que han impulsado en algunos casos sus derechos a partir de una mezcla de sensibilidad e interés lucrativo.

El desafío cultural

Pese a las mejoras, la inserción sigue siendo limitada, y los cambios, difíciles. Aplicar la Convención no será rápido ni fácil. La inclusión en la escuela, por ejemplo, exige mejorar la infraestructura, entrenar a los profesores y educar a los padres y la comunidad, según UNICEF.

El mayor desafío consiste, de hecho, en cambiar la actitud de la sociedad. La integración de estas personas sólo se logrará cuando se les acepte como pares de manera generalizada.

Aunque pervive el estigma, el reconocimiento público parece, sin embargo, estar mejorando en los últimos años, de acuerdo con varios expertos reunidos por BEARR y el Centro de Estudios de Lenguas de Europa del Este (CEELBAS) el viernes pasado en Londres para conversar sobre la discapacidad en el arte ruso.

Arte

De acuerdo con Oliver Ready, doctor en literatura rusa en la Universidad de Oxford, en la última década, ésta ha dejado atrás su característica asociación de intelectualidad y diversidad funcional, adoptando una aproximación más realista que educa al público sobre las particularidades de la discapacidad y su relación con el mundo.

En el ámbito cinematográfico, según Claire Shaw, de la Universidad de Bristol, la Federación ha producido en los últimos años películas donde se representa al mudo como una persona que se comunica y que tiene características más allá de la mudez, superando la representación de este colectivo como silencioso, primero, y ruidoso, después.

El proyecto “Mapa de la Accesibilidad” permite buscar las calles, escuelas, recintos deportivos e instituciones culturales accesibles para sillas de ruedas en las grandes ciudades, con el fin de organizar los viajes y monitorear el progreso. Según esta base de datos, la ciudad siberiana de Omsk es la más accesible (con más de 1.000 lugares), seguida por Sochi (con 950) y Moscú (con 690).

Estos cambios están siendo impulsados por eventos y festivales. Uno de los más importantes es el Festival de Cine sobre Discapacidad. Rompiendo Barreras, liderado por Perpesktiva. Lanzado en 2002 y realizado cada dos años, el Festival proyecta unas 80 películas relacionadas con la diversidad funcional.

El evento permite a este colectivo acceder a películas que no estaban adaptadas o a las que no tenían acceso, por falta de distribución, al tiempo que transforma positivamente la actitud de las personas no discapacitadas. En las seis ediciones organizadas hasta el momento, el Festival ha convocado a más de 10.000 espectadores en Moscú y más de 40.000 en 20 ciudades a lo largo del país.

Juegos Paralímpicos

El deporte también está ayudando a visibilizar a este colectivo y romper estereotipos enquistados en la sociedad, que lo veía como algo negativo y vergonzoso.

El buen desempeño en los Juegos Paralímpicos de Vancouver 2010,  donde Rusia fue, con 38 metales, el segundo país en el medallero, recibió gran cobertura mediática, confiriendo a estas personas el papel de atletas exitosos.

Aunque el giro tiene trampa (no todos son ni pueden ser atletas de primera fila), y solo algunos medios se acercaron a los atletas como personas, ha ayudado, según Denise Roza, presidenta de Perspektiva, a que la gente piense y hable del colectivo.

Los Juegos de Invierno de Sochi del año que viene serán una prueba de fuego en ese sentido. Moscú y Sochi recibirán miles de personas con diversidad funcional, tanto durante las olimpiadas regulares como, sobre todo, en los paralímpicos (más de 1.300 atletas de 45 países competirán en los segundos).

El desafío radica, con todo, en extender condiciones favorables para el complejo y variado colectivo  de manera permanente en todo el país. Esas Olimpiadas empezaron en mayo del año pasado y no entienden de sedes ni estaciones. Y aunque tendrán muchas medallas, tendrán todas forma de rampa, ascensor o semáforo. Y el significativo peso ligero de contratos de trabajo.

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