Mirada mexicana sobre las noches blancas

El mexicano Ernesto Macip ha rodado un documental sobre el festival 'Las Noches Blancas', que tiene lugar cada año en Perm.

La buena y la mala suerte 

En un mar de científicos siempre hay un Einstein que destaca; entre arquitectos un Niemeyer; entre psicólogos un Freud. En el arte sucede igual y tenemos un Van Gogh, un Stravinski o una Ana Pavlova. En el cine, nunca faltará un Kurosawa, Visconti o Buñuel. Sólo para hablar de algunos... 

En todo ámbito destacan figuras y éstas se convierten en nichos de admiración. Se escribe sobre ellas y se comenta hasta los últimos detalles de su personalidad. Destacan por casualidad, por suerte, por talento o por todo ello. Y de pronto se convierten en personas públicas. Pero, ¿qué pasa con muchos agraciados que permanecen en el anonimato? ¿Por qué muchos, aunque tienen talento, trabajan duro y logran obra importante, no tienen la suerte y el destino que los lleve a la fama? 

Ernesto Macip 


Ernesto Macip. Fuente: cortesía del autor

El mes pasado tuve la suerte de ver el documental Presencia de México en Perm del director y camarógrafo Ernesto Macip. Ernesto —sin duda uno de esos talentos que permanecen fuera de los reflectores— es un personaje de suave trato y muy luchador. 

No obstante, ha tenido poca 'suerte'. Si bien tiene una historia interesante que contar, es poco conocido. En 1988 viajó a Moscú a estudiar cinematografía en el VGIK (el Instituto Estatal de Cinematografía de la Federación Rusa) y se recibió con honores haciendo una maestría en documental en 1994. 

Su maestro fue el famoso cinefotógrafo ruso Aleksandr Galperin del cual aprendió el oficio a la perfección. Tuvo la traumática experiencia de ser testigo del desmantelamiento de la Unión Soviética, hecho que le causó enorme tristeza. Desde su regreso a México ha filmado un número incontable de documentales interesantes y sumamente bien realizados. Lo digo con certeza, pues ya hace algunos años tuve la fortuna de tenerlo como camarógrafo en un documental que realicé. 

Las noches Blancas de Perm 

El año pasado Ernesto fue invitado a grabar —en el marco del Festival de las Noches Blancas de la ciudad de Perm -las jornadas culturales de México: un programa cultural emanado de la colaboración entre el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (máximo órgano de cultura en México) y las autoridades de la Región de Perm. En aquel lugar al pie de los Urales, se llevó a cabo una muestra de la contemporaneidad cultural mexicana; del México moderno y su caleidoscopio de identidades profundamente enraizadas. 

Durante una semana Ernesto Macip grabó en vídeo todos los eventos de los diferentes grupos e intérpretes mexicanos: desde piezas de mariachis, danzas de los diferentes pueblos prehispánicos y vuelos de los famosos acróbatas de Papantla, hasta  muestras del rock contemporáneo mexicano, opera, música clásica.

“Lo que hice”, cuenta Macip, “fue levantar mucha imagen: no sólo de las actividades de los mexicanos, sino también de la ciudad de Perm y sus habitantes. Me ayudaban dos estudiantes con los cables y las luces, pero en realidad lo que querían era practicar su español conmigo, ya que en la universidad tomaban clases de español… al contrario de lo que yo quería, que era practicar mi ruso, pues llevaba dieciocho años sin regresar a Rusia. Perm es una antigua y bonita ciudad; la tercera o cuarta en importancia en Rusia; ciudad industrial al pie de los Montes Urales y a las orillas de río Kama. Su Teatro Académico de Ballet y Ópera, ‘Chaikovski’, fue fundado en 1870 y alberga una de las compañías de ballet y coreografía más antiguas y famosas de Rusia. El festival se llama Las noches blancas de Perm porque durante un mes, en el verano, nunca oscurece el cielo y la luminosidad del sol perdura en las horas nocturnas como un atardecer aletargado que poco a poco se convierte en amanecer. Estoy contento porque finalicé el documental satisfactoriamente… aunque a empujones y sombrerazos por el poco presupuesto que me dieron. Y grabando entre tanta gente, pues el festival es como una romería: ríos de jóvenes y adultos, todos maravillándose con la música mexicana. Muchachas muy eslavas y muy guapas. Es una memoria del festival, pero yo convertí ese material en un documental de 50 minutos de duración”. 

El 13 de febrero de este año, en una de las salas de proyección del Centro Nacional de las Artes en la Ciudad de México, se exhibió con éxito el documental Presencia de México en Perm. Tuvo una calurosa acogida y gustó bastante al público presente. Ojalá esto traiga a Ernesto buena suerte.