El Rubin tumba al Atlético en el destierro de Moscú

Falcao marcó en Moscú pero no evitó la eliminación. Fuente: clubatleticodemadrid.com

Falcao marcó en Moscú pero no evitó la eliminación. Fuente: clubatleticodemadrid.com

Fue un jueves sufrido pero redondo para el fútbol ruso, con sus tres representantes clasificados para octavos de final de la Europa League. El Rubin dio la gran sorpresa al apear al vigente campeón y segundo clasificado de la liga española, el Atlético de Madrid. Lo hizo pese a caer 0-1, partido disputado en Moscú por la falta de garantías del estado del césped en Kazán. Por su parte, Zenit y Anzhi hicieron valer sus victorias en la ida para clasificarse a costa del Liverpool y el Hanover, respectivamente.

“Tiene un gran valor, hemos eliminado a uno de los mejores equipos de Europa”, declaró tras el partido Kurban Berdyev, técnico del Rubin Kazán, que alineó a nada menos que 5 hispanohablantes en el once inicial: al venezolano Rondón, al argentino Ansaldi y a los españoles Marcano, Orbáiz y Navas (este último, capitán, terminó expulsado). El Atlético ganó el partido de vuelta 0-1 (tanto de Falcao en el 84’), pero el conjunto ruso se lleva la eliminatoria gracias al sorprendente botín de 0-2 obtenido en Madrid hacía una semana gracias a méritos propios… y ajenos: el segundo gol llegó a puerta vacía, el portero atlético había subido a rematar un córner en el tiempo de descuento.

Pese a que en Kazán hace algo menos de frío que en Moscú, el Rubin tuvo que disputar el partido de vuelta ‘como local’ en la capital rusa debido a que su estadio habitual no garantiza que el césped (natural) presente en pleno invierno unas condiciones practicables, algo que sí asegura el césped artificial de Luzhniki, que además cuenta con sistema de calefacción subterránea. La consecuencia del destierro fue una paupérrima asistencia de apenas 1.500 espectadores (en un recinto con capacidad para 80.000), la mayoría llegados en autobús desde Kazán. Valientes todos ellos, pues el termómetro rondaba los 12 grados negativos a la hora del partido (a partir de -15 se puede suspender un encuentro).

Es el tercer año consecutivo de destierro para el Rubin en las eliminatorias europeas. Es más, el perjuicio no acaba aquí. La normativa UEFA no permite cambiar de sede por segunda vez en la misma temporada, así que el equipo de Kazán tendrá que seguir jugando en Luzhniki como local durante el resto de la competición este curso. Su rival en la siguiente eliminatoria volverá a ser español, el Levante, al que se enfrentará el 7 y el 14 de marzo.

Destierro también sufre el Anzhi, obligado a jugar todos sus partidos europeos en Moscú (no sólo las eliminatorias), en este caso por motivos de seguridad: Daguestán es una de las zonas más inestables de Rusia, donde los atentados son relativamente frecuentes. La UEFA vetó la competición en la región, para indignación del club. El Anzhi, 2º clasificado de la liga rusa, ganó 3-1 en la ida de dieciseisavos de Europa League al Hanover, partido que sirvió como debut oficial con la camiseta amarilla del centrocampista brasileño William, recién fichado procedente del Shaktar ucraniano por 35 millones de euros. La vuelta de la eliminatoria, a domicilio, pareció controlada hasta que Sergio Pinto marcó para los alemanes en el 70’, dejando 20 minutos más el descuento para marcar un gol que les diese la clasificación. El árbitro alargó el suspense al conceder hasta 10 minutos de tiempo añadido. Pero el Anzhi resistió y hasta empató a la contra (Lacina Traoré en el 99’), se enfrentará en octavos de final al Newcastle inglés.

También sufrió y mucho para clasificarse el Zenit en Liverpool, a pesar del 2-0 de la ida y de que se adelantó en el encuentro de vuelta por medio de Hulk en el minuto 19’. La eliminatoria parecía no ya encarrilada, sino directamente resuelta para el equipo de San Petesburgo, pues su rival necesitaría 4 goles. Pero el Liverpool no bajó los brazos y marcó 3 tantos en los siguientes 40 minutos (dos del uruguayo Suárez), dejándose media hora para un último gol que culminase una remontada. No hace falta decir que la defensa del campeón ruso hizo aguas, de repente se aparecieron todos los fantasmas que persiguen al equipo desde comienzo de temporada, desde que aquella tarde de septiembre en que se gastase 100 millones de euros en dos fichajes para “estar entre los grandes de Europa”. Todo lo que pudo salir mal desde entonces salió, pero la suerte cambió en Inglaterra, el Liverpool perdonó el tiro de gracia y concedió una nueva vida al Zenit, que se cruza en octavos de final al Basilea suizo.

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