El “ardiente” Anillo de los Jardines

Hoy en día, el Anillo de los Jardines es una carretera de 16 kilómetros que rodea el centro de Moscú. Los nombres de las calles y de las plazas que componen este Anillo han cambiado con los tiempos pero hay algo que no ha cambiado: los frecuentes incendios espontáneos que surgen en esta zona para los cuales no hay explicación…

En 1967 ocurrió una de las grandes tragedias del siglo XX en Moscú. Explotó una casa en la calle Polina Osipenko por motivos aún no aclarados. Como se supo después, no había sido la única explosión en el Anillo de los Jardines. Los incendios no han cesado a lo largo de los siglos, arden sin motivo aparente oficinas y automóviles, se prende la ropa de las personas, o se activan misteriosamente aparatos eléctricos. Solo hay una explicación para todos estos acontecimientos: el Anillo de los Jardines une puntos poco seguros del centro de la ciudad que forman el símbolo mágico del fuego.  

Cuando el 25 de diciembre 1967 explotó la mencionada casa en la calle Polina Osipenko, hubo varias versiones con respecto a lo sucedido: la detonación de una bomba de tiempos de la guerra o un accidente de gas doméstico -que fue la conclusión oficial. Pero la comisión de investigación no reparó en que era la tercera vez que ocurría una explosión en ese mismo sitio. 

En ese mismísimo lugar otras casas  habían explotado anteriormente. En 1902 un edificio en el que no había instalaciones de gas, tenía calefacción de leña y utilizaban la luz de las velas voló en pedazos. Enseguida construyeron otra casa en la que se situó una panadería. Pero en 1932, también explotó. La iluminación de la panadería era eléctrica y la calefacción, central. Después de la explosión, no volvieron a construir más casas ahí. 

La calle Zemlianói Val es la más extensa a lo largo del Anillo de los Jardines y a partir de ella empieza la historia de esta famosa carretera circular del centro de Moscú. 

 

El Anillo de los Jardines. Fuente: www.airfotovideo-ruusersnewpor

En una oficina situada no lejos de la estación de metro Kúrskaya, en la misma calle Zemlianói Val, en dos ocasiones surgió un fuego inesperado del que fue testigo uno de los empleados. En una tercera ocasión, el mismo empleado se disponía a irse a casa cuando al ponerse el abrigo, este se prendió de súbito. Al relatar lo ocurrido en la oficina empezaron a hablar de fantasmas y de fuerzas oscuras. 

Investigaron el pasado de la zona y encontraron que a dos manzanas se encontraba la casa que en un tiempo había explotado por causas desconocidas. 

El caso del edificio de Polina Osipenko no fue el único caso misterioso en el Anillo de los Jardines. En 1982 en la calle Bolshaya Polianka explotó una casa y en 1991 en el callejón Staromonetny, otra. 

¿De dónde surge la fuerza misteriosa que origina estas explosiones e incendios en el Anillo de los Jardines? 

Los expertos psíquicos  afirman que todo se debe a su forma circular. Su circunferencia encierra la fuerza destructora de los lugares más anómalos del centro. El centro de Moscú tiene una historia muy antigua, ha habido muchos acontecimientos relacionados con las emociones humanas, inquietudes de todo tipo, ejecuciones, etc., y como cualquier lugar histórico, el centro de la ciudad posee su propia energía. La forma y el significado místico del círculo impregnan una huella determinada adicional al Anillo de los Jardines. 

Echemos una mirada hacia atrás en el tiempo. En el lugar que ocupa hoy este Anillo, a finales del siglo XVI se crearon unos terraplenes alrededor de los cuales construyeron muros de madera con torres y portones y lo que quedó dentro de esos muros se empezó a llamar “ciudad de terraplenes” o “ciudad rápida”, porque se construyó en un tiempo récord, un año en total. 

Los muros protegían la ciudad de invasiones enemigas, pero en época de disturbios, a principios del siglo XVII, los muros de madera fueron incendiados por los invasores lituanos. La zona era continuamente destruida y reconstruida, y durante la invasión francesa, desapareció por completo. 

En 1812 ardió todo Moscú. Pero los incendios más atroces ocurrieron en los alrededores de la “ciudad de los terraplenes”. Ardieron casi todas las construcciones. En el Moscú de entonces las casas eran de madera y los incendios eran un problema principal porque podían ocurrir en cualquier momento y como los sistemas antiincendios no estaban en absoluto desarrollados, el fuego podía apoderarse de toda la ciudad. 

Aproximadamente cada 20 años, el territorio cercado ardía por completo. Y solo cuando los terraplenes empezaron a impedir el desarrollo de la ciudad, los desmantelaron. 

Pasó el tiempo y  delante de los edificios de viviendas que se encontraban en la carretera que rodea el centro de Moscú crearon jardines que se conservaron hasta los años 30 y fueron el motivo de que la nueva carretera circular se empezara a llamar Anillo de los Jardines desde 1920. 

Parece ser que hay zonas de este Anillo que se consideran activamente sísmicas, es decir, que en algún punto en la profundidad existen fracturas, placas tectónicas, y periódicamente ocurren ciertos movimientos y según los especialistas en energética, sin duda esto libera una colosal cantidad de energía y cuando esta energía se superpone a la propia energía del Anillo, ocurren fenómenos muy extraños. 

Cuentan que un taxista que a menudo buscaba clientes por el Anillo de los Jardines, observó que con frecuencia ocurrían extraños incidentes en su coche, como por ejemplo, cuando en la bolsa que llevaba un cliente se prendió mágicamente una caja de cerillas, u otro tipo de objetos. Tras varios incidentes parecidos, se dio cuenta de que esto ocurría cuando daba la vuelta completa por la parte exterior del Anillo. 

Hace tiempo se baraja la posibilidad de hacer que la circulación en el Anillo sea solo de una dirección. Esto está relacionado con la difícil situación vial de Moscú. En contra de las agujas del reloj parece que sería la opción elegida por especialistas en circulación. 

Y si esto se realizara así, según otro tipo de expertos provocaría que la zona se sometiera a una gran influencia negativa y al contrario, si la circulación se dirige según las agujas del reloj, sin duda, aminoraría el riesgo de que ocurrieran accidentes y compensaría estas fuerzas que ahora actúan destructivamente en este lugar. 

Hubo muchas ciudades que se construyeron con una estructura circular y Moscú fue una de ellas, por cuestiones de defensa y motivos prácticos. Y no solo por eso, el círculo es uno de los elementos mágicos más poderosos, defendía y protegía las ciudades. Pero era importante pensar en qué dirección se iba a dirigir, en la dirección de las agujas del reloj o al contrario. 

Los objetos de forma circular pueden oponer resistencia contra un fuego inesperado. Dibujar alrededor de la fuente que originó el  fuego un círculo hará que este se calme, o dibujarlo en un papel con un simple lápiz y hacer arder el papel. Esta la fue la recomendación de un parapsicólogo que estudió el caso de la oficina en la que ocurrían incendios continuamente. Los empleados siguieron su consejo y además dibujaron con tiza otro círculo alrededor del edificio. 

Esto hace pensar en que si la forma del Anillo de los Jardines encierra una energía destructiva, ¿por qué entonces el Anillo de los Bulevares que es otro anillo dentro del Anillo de los Jardines, no ataca contra esa fuerza? La explicación puede ser sencilla, resulta que a pesar de su nombre, el Anillo de los Bulevares no está completamente cerrado. 

Compruébenlo ustedes mismos realizando un recorrido a pie por estos famosísimos bulevares llenos de historia, de monumentos a personajes insignes, de nieve y nostalgia en invierno y de flores, frondosos árboles, conciertos y espectáculos en verano donde se puede descansar tomando una cerveza mientras se sienta en un banco a ver pasar a los transeúntes alrededor de esta misteriosa circularidad...

 

Anillo de los Bulevares (el anillo interno)

Fuente: livejournal.com


Anillo de los Bulevares Fuente: roomlighting.ru