Cineastas graban los estereotipos rusos desde el tren

24 jóvenes directores de 15 países recorren Rusia en ferrocarril y ruedan cortometrajes como parte de un proyecto de cine documental. Fuente: ITAR-TASS

24 jóvenes directores de 15 países recorren Rusia en ferrocarril y ruedan cortometrajes como parte de un proyecto de cine documental. Fuente: ITAR-TASS

24 jóvenes cineastas de quince países están recorriendo Rusia en tren mientras graban y montan películas sobre los estereotipos de Rusia: el hielo, la nieve, los grandes espacios, las mujeres rusas, el vodka, los osos... Regresarán el 1 de febrero con las películas listas para, posteriormente, acudir a festivales de cine.

El proyecto internacional de documentales “El tren del cine” está recorriendo Rusia. 24 jóvenes cineastas de 15 países hacen un viaje de ida y vuelta de Moscú a Irkutsk, dando un gran rodeo que pasa por San Petersburgo, Múrmansk, Kotlas, en la región de Arjángelsk, y Tomsk. 

Durante este tiempo se dedicarán a rodar cortometrajes dedicados a los estereotipos sobre Rusia: el hielo, la nieve, el vodka, los vastos espacios, las mujeres rusas y los coches Lada. 

“A los participantes en el proyecto les espera el filmar y montar sus historias durante el trayecto. Los equipos regresarán a Moscú con las películas ya listas”, destacan desde el Centro de Cine Documental DOC, uno de los colaboradores. 

Los participantes en este proyecto, organizado por los productores rusos Tatiana Pétrik y Ekaterina Ojonko y su colega francés Guillaume Protsenko, van a trabajar en las películas Mujeresrusas, ¡Abeber!, Labania rusa, Elinviernoruso, ElenigmadelLada, Elalmarusa, Osos. Cada participante tiene que rodar un cortometraje sobre su tema y, además, van a montar una película común. 

Es la tercera vez que se realiza el proyecto “El tren del cine”. En el año 2008 los cineastas fueron en el Transiberiano desde Moscú a Vladivostok, y en 2010 realizaron un viaje por los países de Asia Central. 

“Esta vez hemos comprendido que la última frontera es el invierno. El frío. Y desde Moscú vamos a ir en tren dando un gran rodeo, pasando por Múrmansk, San Petersburgo, Tomsk, hasta el Baikal y de vuelta a Moscú”, escribe Guillaume Protsenko, el productor francés del proyecto, en la página del Centro de Cine Documental DOC. 

“Hay muchos rumores sobre Rusia, numerosos estereotipos. Este año los participantes van a explorarlos. Los más difundidos son que se bebe vodka, se conducen Ladas, que los osos andan por las calles y que todas las mujeres rusas quieren casarse con un extranjero y son muy guapas y que en invierno los rusos saltan a claros en el hielo después de la bania. 

¿Por qué hacemos una película sobre los estereotipos? Por una lado, es bastante absurdo negarlos, porque son, en realidad, una parte de nuestra identidad nacional. Por otra, es ridículo limitar la idea de una nación a los estereotipos. 

Podemos decir que a los alemanes les gusta mucho el orden. Pero no es lo único. O que los franceses comen ranas y andan con baguetes en las manos. Pero un francés sin baguetesigue siendo un francés. Mientras que una Rusia sin vodka, ¿sigue siendo Rusia? ¿O una Rusia sin osos? Esta es la pregunta que nos interesa”,  dice. 

Los participantes en el “Tren del Cine” han sido seleccionados a través de un concurso público en internet. Tienen formación superior en cinematografía y ya han participado en festivales internacionales de cine. Este año se han recibido más de 300 solicitudes,  de las que se han seleccionado 25. 

“Creo que durante el viaje voy a encontrarme con gente quizá fría en apariencia, pero muy humana, atenta, inteligente y paciente. Al menos, mi experiencia me sugiere esa imagen. Cuando los rusos están a la mesa y brindan con vodka, sus palabras siempre encierran sentimientos sinceros. Y eso es precisamente lo que en ocasiones me falta en Suiza, emociones auténticas. Espero encontrarlas en Rusia. Igual que un sentido del humor fantástico, por cierto”, ha contado a MoskóvskieNóvosti el suizo Benny Jaberg, director de la película ¡Abeber! 

“La primera asociación que me viene a la cabeza es el cortometraje de animaciónElerizoenlaniebla,  de Yuri Norshtein. Quizá esta película de diez minutos sobre un pequeño erizo que intenta encontrar el camino entre una niebla espesa sea la mejor metáfora sobre el alma rusa. 

Su melancolía y su lirismo han influido mucho en mi trabajo; me parece que estas cualidades han permitido a los artistas rusos comprender bastante mejor que los occidentales la complejidad de la naturaleza humana. 

Por lo demás, mi imagen de Rusia se va formando con lo que escriben y muestran los medios occidentales, que lo presentan como un país de corrupción, de desigualdades y de oligarcas”, ha contado el belga Dieter Deswarte, director de ElenigmadelLada. 

El primer “Tren del Cine” lo puso en marcha el director soviético Alexandr Medvedkin en los años 30. 

Viajaba por el país en un vagón especialmente acondicionado en el que se podían revelar y montar películas, se detenía en ciudades pequeñas y grababa a la gente, buscando solucionar así sus problemas. 

Más tarde, a finales de los 60, este tipo de cine documental social sobre raíles apareció en Francia: el director Chris Marker decidió que los trabajadores debían defender sus derechos con ayuda del cine. 

“En realidad, nosotros hoy estamos dando continuación a eso: vamos a ciudades grandes y pequeñas para dar la palabra a personas que normalmente no se ven, cuya voz no oímos”, dice Guillaume Protsenko. 

El 1 de febrero el Tren del Cine llegará a Moscú; el 6 de febrero, en el Centro de Cine Documental DOC tendrá lugar el estreno de las películas del Tren. 

Artículo realizado con materiales de del RIA Novosti, Moskóskie Nóvosti y el Centro de Cine Documental.