El Ministerio de Sanidad ruso restringirá la publicidad de comida rápida

La medida, incluida en el programa de desarrollo de la sanidad, pretende luchar contra la obesidad y el sobrepeso entre los más jóvenes. Fuente: PhotoXpress

La medida, incluida en el programa de desarrollo de la sanidad, pretende luchar contra la obesidad y el sobrepeso entre los más jóvenes. Fuente: PhotoXpress

De acuerdo con el Programa Estatal de Sanidad hasta el año 2020, el Ministerio de Sanidad ruso tiene la intención de prestar especial atención a la creación de una cultura de nutrición sana entre la población. Según el documento, las medidas restrictivas sobre la publicidad de alimentos de alto contenido calórico forman parte de la creación de unas condiciones adecuadas para el establecimiento de una dieta equilibrada.

En el Programa Estatal de Desarrollo de la Sanidad, aprobado recientemente por el gobierno ruso, se contemplan propuestas relacionadas con  un estilo de vida saludable, una alimentación sana, restricciones sobre la publicidad de productos como las patatas fritas, la comida rápida y los refrescos gaseosos edulcorados. Así ha informado el Ministerio de Sanidad. Además, se está planificando un estudio detallado de cada una de estas áreas, así como la elaboración de reglamentos interdepartamentales. 

Con la creación y desarrollo de unos hábitos alimenticios saludables entre la población, el Ministerio de Sanidad ruso pretende ganarle la batalla al sobrepeso, a la obesidad, a los altos niveles de colesterol y de presión arterial. 

Entre las medidas, se recomienda reducir el consumo de comida grasienta, demasiado salada o que contenga altas cantidades de carbohidratos, al mismo tiempo que busca aumentar el consumo de frutas y de grasas saludables que se encuentran en el pescado. 

Según los datos del Ministerio, la obesidad y el sobrepeso en niños y jóvenes menores de 25 años se debe, por un lado, al consumo de alimentos de alto contenido calórico –  como chocolate, patatas fritas, comida rápida y bebidas gaseosas edulcoradas – y, por otro, a la falta de actividad física. 

Al mismo tiempo, se observa que los rusos de mediana edad tienden a conservar los hábitos alimenticios adquiridos en su juventud. Asimismo, en el documento se señala que los 'pequeños almuerzos' a lo largo del día, juegan un papel importante en el desarrollo de la obesidad, sobre todo entre las mujeres de mediana y tercera edad. 

Además de introducir restricciones en el ámbito de la publicidad de bebidas gaseosas edulcoradas, patatas fritas y comida rápida, el Ministerio tiene previsto exigir a los fabricantes de platos precocinados que en los envases se escriba con letras claras y legibles la información sobre el contenido de calorías, grasas, hidratos de carbono y sal. 

 Las restricciones sobre la publicidad se detallarán a lo largo de este año, ya que por ahora este procedimiento no está desarrollado. Aunque los defensores del consumidor demandan que se prohíba inmediatamente la publicidad de la comida rápida, las patatas fritas y los refrescos gaseosos edulcorados, sobre todo la destinada a los jóvenes y al público infantil. 

“Se trata de una práctica que existe a nivel mundial. Por ejemplo, en el Reino Unido es ilegal hacer publicidad de comida rápida orientada hacia el público joven. Mientras que en Rusia, los niños gastan el dinero de su paga en refrescos y perritos calientes. Una visita a un restaurante de comida rápida se vive como un día de fiesta”, comenta el director de la Unión de Consumidores de Rusia, Piotr Shelisch. 

Shelisch cuenta con el apoyo de una especialista en la materia, Olga Skorobogátova, de la Sociedad de Defensa de los Derechos del Consumidor (OZPP por sus siglas en ruso) denominada 'Control público'. 

Según Skorobogátova, los carteles publicitarios de bebidas edulcoradas, comida rápida y patatas fritas no se deberían colocarse cerca de guarderías, escuelas o institutos. De la misma manera, los anuncios televisivos de estos productos tampoco  deberían incluirse en la publicidad durante la emisión de programas infantiles, películas o dibujos animados por televisión. Asimismo, según la opinión de la especialista, las promociones publicitarias de este tipo de comida y bebida no deberían estar dirigidas a menores. 

Por su parte, Vladímir Yevstáfiev, experto de la Asociación de Agencias de Comunicación rusas (ACAR por sus siglas en ruso), ha declarado este agrupación se opondrá a cualquier tipo de prohibición o restricción. 

“No es cuestión de que las agencias de publicidad vayan a sufrir grandes pérdidas. También sufrirán grandes pérdidas los canales de televisión, los medios de comunicación impresos, la radio y los espacios publicitarios al aire libre. 

Además, las cadenas de comida rápida y las empresas que fabrican bebidas edulcoradas resultan ser las principales patrocinadoras de una gran cantidad de eventos deportivos y actividades de entretenimiento”, explicó Yevstáfiev. 

En su opinión, estas restricciones causarán grandes pérdidas económicas a todos, aunque por el momento es difícil de evaluar con precisión la cantidad exacta. 

“Antes de imponer las restricciones, el Ministerio de Sanidad debería determinar si por su parte es capaz de compensar tales pérdidas”, concluyó el experto. 

Artículo publicado originalmente en Izvestia.