El 2012 fue de récord para los bancos rusos

“Después de todo, el 2012 se ha mostrado estable”, resume el presidente del Banco Central de Rusia, Serguéi Ignátiev. El 2012 se saldó sin escandalosas quiebras ni conmociones demasiado fuertes para los banqueros. Al contrario, la mayoría de las instituciones de crédito rusas han mostrado un crecimiento de los indicadores clave. No obstante, aumenta la preocupación entre los banqueros y los reguladores financieros.

Dibujado por Niyaz Karim

Haz clik en la imagen para aumentarla

La mayor transacción (y la única privatización) del año pasado en el sector bancario ruso, fue la colocación de un 7,6% de las acciones de Sberbank correspondientes al paquete del Banco Central, que a su vez obtuvo por esta venta nada menos que 160.000 millones de rublos (unos 5.300 millones de dólares). 

Además, el propio Sberbank se hizo notar en los mercados extranjeros, tras completar la adquisición de la entidad austriaca VBI, y ganar la batalla por el banco turco Denizbank, que le costó tres millones de euros. Nunca en el pasado la banca rusa había invertido en el extranjero unas cantidades tan elevadas.    

Por su parte, otra importante entidad, el VTB Bank (antiguo Vneshtorgbank), se tomó el año pasado un descanso y se fundamentalmente se dedicó a poner en orden sus activos. Sin embargo, no se mantuvo completamente al margen de la compra de  acciones bancarias.

 En pos de la sugerencia del presidente ruso Vladímir Putin, se anunció la recompra de acciones de los participantes del IPO (Oferta Pública Inicial) del VTB Bank. En esta transacción, que muchos participantes del mercado evaluaron de modo ambivalente, participaron 74.000 personas, que presentaron solicitudes sobre un total de unos 370 millones de dólares.   

VTB Bank también financió parcialmente la adquisición de la corporación financiera “Descubrimiento” (Otkrytie) de Nomos Bank. De hecho, éste fue el final de la trayectoria de Nomos Bank como entidad pública, con algo más de un año de historia. De acuerdo con los planes de los organizadores de dicha transacción, se espera que esta unificación lance a la empresa, ahora reforzada y consolidada, al segundo lugar entre los bancos privados en términos de activos. 

Mientras que los propietarios de Nomos Bank se quedaron contentos con la evaluación de sus acciones, los dueños de Promsvyazbank  (PSB, por sus siglas en ruso) no se dieron por satisfechos con el precio ofrecido en la Oferta Pública Inicial, con lo que la colocación de sus acciones fue cancelada. No obstante, PSB no va a darse por vencido y tiene la intención de hacer más adelante un tercer intento de lanzar sus acciones a la bolsa de valores. 

Tampoco llegó a ningún acuerdo de venta el fundador del banco 'Vozrozhdenie, Dmitri Orlov, quien cambió el puesto de presidente de la entidad por el del jefe de su junta directiva. 

Más éxito con su regreso al negocio de la banca tuvieron Anatoli Motylev y Borís Jait, quienes junto con sus socios compraron el Rossiyskii Credit Bank (RCB) a Borís Ivanishvili . Ivanishvili no ha sido el único. 

Otros extranjeros también se vieron fuera del negocio de la banca rusa este último año. Así, el banco belga KBC Bank N.V. decidió vender el 'Absolut Bank' por 300 millones de euros al fondo privado de pensiones 'Blagosostoiánie' (Bienestar). 

A finales de diciembre, Alexánder Turbánov, jefe permanente de la Agencia de Garantía de Depósitos (DIA) cedió su puesto a Yuri Isáev, quien se verá obligado a introducir un incremento en el volumen de las garantías del Estado, de acuerdo con la decisión tomada a nivel político. 

Cambios en el Banco Central 

En cuestión de las garantías del Estado, se está debatiendo si éstas deberán ser de un millón o de millón y medio de rublos. (entre 33.000 y 50.000 dólares). Asimismo, se está discutiendo la cantidad de asignaciones para los bancos que ofrecen altas tasas de interés sobre los depósitos. 

Además, también se prevén reformas en el Banco Central ruso. El Primer Ministro, Dmitri Medvédev, ha remitido al Presidente la propuesta para la creación de un mega-regulador de los mercados financieros desde la base del Banco Central. 

Esto significa que en un plazo de dos años, el Servicio Federal de Mercados Financieros ruso deberá integrarse en la estructura del Banco Central del país. 

Probablemente, la parte leonina de esta enorme labor recaerá sobre los hombros del nuevo presidente del Banco Central, pues en el año 2013 finaliza el tercer y último período de Ignátiev como presidente de la entidad. Todavía no se ha producido ningún anuncio oficial respecto a quién le sucederá en este cargo. 

El año pasado, el Banco Central ruso presentó condiciones más estrictas con respecto al capital y a las reservas de las entidades bancarias. Asimismo, el BC reconoció que estaba alarmado por el rápido crecimiento de los préstamos sin aval, cuya tasa de crecimiento había superado el 60% anual. 

Según el regulador financiero, es justamente éste el sector donde más se acumulaban los grandes riesgos. Esta llamada de atención por parte del Banco Central dio lugar a que, por ejemplo, el banco 'Sviaznoi' de Maxím Nogotkov, especializado en tarjetas de crédito, se viera obligado a suspender su emisión durante las fiestas de fin de año. Aunque cabe destacar que la de Nogotkov no ha sido la única entidad merecedora de una atención especial por parte del BC. 

Según el balance del pasado año, en 2012 las entidades bancarias esperan haber obtenido más de 1 billón de rublos (unos 33.000 millones de dólares) de ganancia  neta total, lo cual supone un récord absoluto en la historia de la banca rusa. 

La mayoría de los indicadores (activos, capitales, depósitos y préstamos) muestran un aumento de alrededor de un 20%. 

Artículo publicado originalmente en Védemosti.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.