Las autoridades planean prohibir las protestas individuales

La Duma Municipal de Moscú designa lugares especiales para los mítines de la oposición pero prohíbe los convoys de vehículos por el Anillo de los Jardines y los piquetes independientes.

Durante la última reunión del año, la Duma Municipal de Moscú adoptó una serie de enmiendas a la Ley sobre las reuniones públicas, incluyendo nuevas multas y restricciones para las protestas a pequeña escala. Las multas son parte de una serie de enmiendas que incluían también el establecimiento de lugares autorizados para protestar en la capital rusa, al estilo del Hyde Park de Londres.

Desde el 1 de enero, se pueden organizar protestas en el Parque Gorki y en el Parque Sokólniki sin autorización. Sin embargo, los manifestantes no pueden utilizar estructuras ni ningún equipamiento adicional que pueda requerir labores especiales de ensamblaje.

El plan de establecer estas zonas ya se conocía de antemano, pero el aumento de las multas y las restricciones ha pillado a todos por sorpresa.

Las restricciones incluyen la prohibición a individuos y pequeños grupos de hacer protestas a las puertas de juzgados o de la Duma Estatal, así como multas de hasta 600.000 rublos (20.000 dólares) para conductores que participen en protestas por la carretera moscovita conocida como el Anillo de los Jardines. 

Aunque la ley federal establece 50 metros como distancia mínima permitida entre  cada manifestante independiente, la enmienda de la Duma Municipal de Moscú identifica como tales acciones todo evento público al que asistan dos o más personas, incluso si la distancia entre ellos es mayor de 50 metros, si los manifestantes “están unidos por un organizador o propósito en común”.

“Las enmiendas a la ley de mítines políticos contradicen la Constitución, la cual garantiza la libertad de reunión”, ha declarado Borís Nemtsov, miembro del Comité de Coordinación de la oposición y copresidente del partido PARNAS.

Los legisladores de Moscú han tenido problemas para explicar exactamente qué acciones públicas que involucren vehículos serán sometidas a la nueva prohibición. Según la miembro de la Duma Municipal Irina Sviatenko, solo se aplicará a las formaciones de vehículos cuyas acciones estén relacionadas con la política.

Sviatenko dijo que ha introducido esta enmienda porque “como diputada del Distrito Central, estaba recibiendo quejas por parte de moscovitas cansados de la gente que ondea banderas y toca el claxon”.

“Un coche no supone un problema, pero dos coches forman un convoy. Los paracaidistas con banderas, los motoristas que llevan lazos de San Jorge y los convoys nupciales no serán multados”, comunicó Sviatenko.

Sin embargo, el Primer Jefe Adjunto del Departamento de Seguridad Regional de Moscú, Vasili Oléinik, ha declarado que incluso un motorista solo podría enfrentarse a cargos por llevar una pancarta, pero que los motoristas que lleven banderas rusas no sufrirán penalizaciones, pues la bandera es un símbolo nacional.

Aquellos que violen la prohibición serán sancionados según el Artículo 20.2 del Código administrativo, que la Duma Estatal endureció el pasado verano. Se  establece una multa de entre 2.000 y 300.000 rublos (66 – 9.900 dólares) para particulares, y de entre 50 000 y 600 000 rublos (1.651- 19816 dólares) para oficiales.

“Esto es absurdo: ¿Por qué se puede conducir por el Anillo de los Jardines con la bandera rusa pero no con eslóganes o símbolos políticos? Creo que esto es algo que el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos debería investigar”, dijo Serguéi Davidis, miembro del Comité de Coordinación de la oposición y del Consejo Político del movimiento Solidarnost.

Los diputados que representan al único partido de la oposición en la Duma Municipal de Moscú, los comunistas, que ocupan tres escaños de 35, se opusieron a las restricciones a las acciones de protesta. El comunista Vladímir Sviatoshenko señaló que las protestas de convoys son muy poco frecuentes en Moscú y no generan problemas.

Piotr Shkumátov, coordinador de la Sociedad de los Baldes Azules,  que lucha contra el abuso del poder por parte de los funcionarios en el uso de sus coches, opina que la prohibición de las acciones públicas en vehículos es “un delirio” y “una agonía” del gobierno.

“Nadie puede prohibirte pegar o atar algo a tu coche, dado que un coche es propiedad privada”, dijo Shkumátov.

Publicadooriginalmenteenrusoen  Gazeta.ru. 

MariaMakútina,IrinaReznik,PolinaMatvéieva,YekaterinaVinokúrovayZhannaUliánovahancontribuidoalahistoria.