Valentina Svyatlovskaya: “Yo soy a través del violín”

Fuente: Liviu Prunaru

Fuente: Liviu Prunaru

La violinista rusa Valentina Svyatlovskaya; primer violín de la Concertgebouw Orchestra de Amsterdam; y discípula del maestro argentino Alberto Lysy, se presentará en Argentina, junto a Liviu Prunaru (Concertino de la misma orquesta y Profesor de la Academia Internacional de Música Yehudi Menuhin de Suiza), en el marco de los eventos organizados por la Fundación Cariló.

Hace once años que Valentina visita Cariló, un balneario ubicado en la costa atlántica, ideal para descansar de las exigencias profesionales; el mismo entorno agreste que visitó asiduamente su maestro, el argentino Alberto Lysy.

Sus comienzos

Su sueño era convertirse en bailarina, pero fue a través del violín como pudo desarrollar su máximo potencial artístico. Todo comenzó cuando contaba cinco años. “Mi papá era violinista y a mí siempre me interesó. Me gustaba escucharlo tocar”, asegura.

Terminó sus estudios de preconservatorio en una escuela especial de música en su San Petersburgo natal, el mismo año en que sus padres decidieron separarse. “Era un momento difícil y mi madre se desdoblaba entre cinco trabajos. Fue entonces cuando mi abuela confeccionó un atuendo especial para mí, con el objetivo de que tomara el examen para entrar en la academia de Menuhin en Suiza”.

Tras pasar la prueba de ingreso, Lysy (director de la academia) fue muy directo. “Me dijo que no vería a mi madre, por lo menos, durante dos o tres años”, recuerda. Fueron tiempos dedicados a la música, a la libertad y a la interpretación de conciertos. No había preocupaciones y todo fluía de manera natural y enriquecedora.

Fuente: Liviu Prunaru

Valentina debía quedarse allí tres años, pero finalmente se convirtieron en siete largas y provechosas primaveras. No sólo perfeccionó su labor artística, allí también conoció a quien hoy es su esposo: el reconocido violinista Liviu Prunaru.

“En Rusia tuve maestros que me explicaban con palabras lo que debía hacer, pero Lysy tenia una gran capacidad de transmitir lo que quería enseñar más allá de las palabras. Su talento y su feeling para tocar eran evidentes. Tenía todo adentro y sin dudas mereció un reconocimiento mayor”, explica con tono tenue y justo. 

Su conexión con Argentina

Valentina visita Argentina todos los veranos junto a su esposo. Ambos dicen sentirse atraídos por la gentileza de su gente. “Es un mundo diferente, hice muy buenos amigos aquí. Me han abierto las puertas de su casa y me han aceptado sin siquiera poder hablar un idioma común de corrido. No hubo prejuicios, todo lo contrario, y por eso los valoro y admiro tanto”. 

Valentina forma parte de la orquesta patrocinada por la Princesa de Holanda, la argentina Máxima Zorreguieta. “Actualmente en Holanda se cierran bibliotecas, coros, orquestas y la crisis se vive en todas las áreas artísticas. La princesa es muy gentil y amable. Realmente demuestra mucho interés por cuidar y mantener nuestra labor y difundir la música contra viento y marea”. 

Lo que sucede en Argentina a este nivel es diferente. Según Valentina, la gente es muy entusiasta, los jóvenes parecen tener voluntad e interés, pero no se ve mayor desarrollo. Esto puede deberse a la falta de calidad en la enseñanza o de apoyo en general.  

La relación con el violín

“Yo soy a través del violín”, resume Valentina con voz sutil y segura, como si su esencia se escurriera a través de la música.

Para ella es fácil expresarse a través del violín. “Tengo suerte de poder dedicarme a la música, porque es algo increíble, sublime y especial”, concluye.

Su maestro mostró una actitud muy parecida en una entrevista concedida en el año 2000. Lysy describió su relación con el violín como una prolongación de su cuerpo, como si fuera una extremidad más.  

Algo similar sostiene Liviu Prunaru, tal vez uno de los discípulos mas destacados de Lysy, con quien compartió 16 años de su vida en la reconocida academia Menuhin.

“La relación con el violín es muy especial y puede describirse de varias maneras. Por un lado es como una parte del cuerpo y del alma, una prolongación, y al mismo tiempo puede transformarse en un amigo, un familiar, alguien cercano con quien uno desarrolla una relación que dura toda la vida”, explica Prunaru.  

“Extraño al maestro”, confiesa Valentina con total transparencia y emoción mientras le dedica una mirada cómplice a su esposo, a quien define como su “verdadero hogar”.

Mientras tanto, en la costa atlántica, los turistas se preparan una vez mas para escuchar los violines que anteceden los pasos de Lysy. Todos los visitantes; interesados e improvisados; se deleitaron el pasado día 5 con las interpretaciones de quienes rinden homenaje al pionero; notando con afinada percepción; la semilla que ha sembrado y que crece año a año armónicamente en los bosques de Cariló.

La siguiente presentación gratuita tendrá lugar en el Gacebo de la Fundación Cariló (Plaza. M. Guerrero, calles Calandria y Casuarina) el día  16 de enero a las 19:30 horas.