Rusia y el futuro de la CEI

La Comunidad de Estados Independientes (CEI) apunta hacia una mayor integración económica. Fuente: ITAR-TASS

La Comunidad de Estados Independientes (CEI) apunta hacia una mayor integración económica. Fuente: ITAR-TASS

La Comunidad de Estados Independientes (CEI) apunta hacia una mayor integración económica. Pero sus proyectos más sólidos pasan a través de la Unión Euroasiática, que integra a Rusia, Bielorrusia y Kazajastán.

En diciembre de 1991, hace 21 años, murió la URSS y vio la luz la CEI, esto es, la Comunidad de Estados Independientes, una organización en la que se reunieron muchas de las repúblicas exsoviéticas. No todas, puesto que las repúblicas bálticas siguieron desde el principio su propio camino y que Georgia llegó más tarde, en el 1993, antes de salir definitivamente en 2008, después de la guerra del Cáucaso. 

Hoy la CEI comprende nueve países, desde las orillas del Mar Negro a la frontera con China: a la convocatoria oficial como miembros a todos los efectos faltan Turkmenistán, que desde 2005 se ha ido echando atrás y ahora solo tiene el estatus de asociado, y Ucrania, que nunca ha ratificado el estatuto. 

En realidad, a la Comunidad de Estados independientes se han unido a lo largo del tiempo otras muchas asociaciones, que han hecho que quede algo olvidada. También la pasada cumbre del 5 de diciembre en Ashgabat, en Turkmenistán, donde se reunieron los representantes de todos los países participantes, pasó desapercibida para los medios occidentales. Como huéspedes del presidente turkmeno Gurbanguli Berdimujamedov llegaron el primer ministro azerí Artur Rasizade, el moldavo Vladímir Filat, el ministro de Asuntos Exteriores kirguís Erlan Abdylayev y todos los demás jefes de Estado, incluso el ucraniano Víktor Yanukovich. Por supuesto, también Vladímir Putin. 

Fue precisamente el presidente ruso el que subrayó la importancia de la cooperación entre los países de la CEI, sobre todo en el campo económico, evidenciando que esta colaboración se debe intensificar mediante la unión aduanera y el espacio económico común. 

En concreto, Putin está intentando comprometer a todas las repúblicas exsoviéticas en la unión aduanera, en la que ya participan Moscú, Minsk y Astana, como desafío común a la crisis económica mundial. Así pues, aunque la CEI muestre signos de cansancio, de estos proyectos puede llegarle un nuevo dinamismo. 

La unión aduanera es, sin duda, el objetivo más importante de Moscú. En este sentido, se explica la insistencia del Kremlin para que Ucrania, que tiene un pie fuera de la CEI, pase a formar parte de la Comunidad, donde la esperan Bielorrusia y Kazajistán. Vladímir Putin ha insistido en la importancia de la cooperación entre todas las repúblicas exsoviéticas también en su discurso de este año ante la asamblea federal. Con Europa en crisis, Moscú se concentra más en sus vecinos de al lado.

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