Rusia está lista para Año Nuevo

Para muchos moscovitas el único modo de celebrar el Año Nuevo es aguantar bajo la nieve, cerca de San Basilio, escuchando las campanas del reloj del Kremlin. Fuente: Lori / Legion Media.

Para muchos moscovitas el único modo de celebrar el Año Nuevo es aguantar bajo la nieve, cerca de San Basilio, escuchando las campanas del reloj del Kremlin. Fuente: Lori / Legion Media.

Inspirados por el viejo refrán "El modo en el que ves nacer Año Nuevo es el modo en el que lo vivirás", los rusos se preparan para darse caprichos durante el periodo festivo.

Las calles de las ciudades rusas, los centros comerciales y las tiendas resplandecen con sus abetos decorados, luces y guirnaldas, recordando a la gente una vez más que llega el Año Nuevo.

Este año las vacaciones oficiales de Año Nuevo duran desde el 30 de diciembre hasta el 8 de enero, semana y media de dicha invernal y la envidia de muchos ciudadanos de países occidentales, donde son festivos solamente el día de Navidad y el de Año Nuevo.

Además, al contrario que en muchos otros países, en Rusia la fiesta más importante es Año Nuevo, en lugar de Navidad. Esta tradición hunde sus raíces en el pasado soviético, cuando las festividades religiosas fueron abolidas y sustituidas por otras laicas. Pero al mover la fiesta principal del 25 de diciembre al 1 de enero, las costumbres de decorar un árbol, celebrar en familia un día especial e intercambiar regalos simplemente cambiaron de fecha.

"Aunque me considero una persona religiosa, para mí Año Nuevo ha sido siempre más importante que Navidad", dice Irina Popova, directora de una pequeña agencia publicitaria en Moscú. "Es imposible tener la alegría, los regalos, el ambiente festivo, el champán y el olor a mandarinas sin las campanadas del Kremlin a medianoche".

Popova es, al parecer, una de los pocos rusos que han preparado con antelación las vacaciones. "Odio las aglomeraciones en las tiendas, las largas colas y todo ese jaleo. Prefiero comprarlo todo antes de que haya mucha gente, o hacerlo por internet". Esta última opción todavía no es muy popular: el porcentaje de compras online en Rusia alcanza solo un 5%, aunque las colas en las tiendas crecen exponencialmente, especialmente en el periodo álgido que va del 15 al 24 de diciembre.

Según un estudio realizado por Deloitte, este año los rusos se gastarán un 8,6% más que en 2011 durante el periodo de Año Nuevo. Los expertos sugieren que esto se debe a que tienen más confianza en su futuro que el año pasado; más de la mitad de los encuestados consideran que la situación económica en Rusia es "estable".

De media, los rusos gastan 500 dólares (unos 380 euros) en las vacaciones invernales, un 35% menos que en Europa, donde la media son 770 dólares (528 euros). Pero, si consideramos la diferencia de 120% en el PIB per cápita entre la UE y Rusia, estas cifras impresionan mucho más.

Los compradores rusos están preparados para derrochar durante las vacaciones, y no solo en regalos y comida. Cada vez se vuelve más popular irse de vacaciones durante Año Nuevo.

Algo más de la mitad de los que salen al extranjero van buscando el sol. Muchos rusos se dirigen a Egipto, donde se ofrecen packs turísticos desde 400 dólares por semana. Las vacaciones para esquiar también son populares, aunque su precio es notablemente más alto. Vadim Nesmeyanov, de 30 años, fundador de una compañía start up de tecnologías de la información, está entre los que dejan la nieve para encontrar más nieve.

 

 

"Mi familia va a Chamonix desde hace tres años. Al principio solo éramos cuatro, pero ahora el grupo ha crecido hasta las 12 personas y tenemos que encontrar un chalé donde quepamos todos. Si reservas con antelación, el coste de los vuelos y el alojamiento no es demasiado algo, unos 1500 euros (2000 dólares) por 10 días", comentó Nesmeyanov. "Además, viajar a Europa durante las vacaciones es una excelente oportunidad para ir de compras: podré comprarme un nuevo iPhone". 

Según una encuesta realizada por Deloitte, un nuevo smartphone es el regalo más deseado para Año Nuevo. Un 40% de los encuestados quieren un teléfono nuevo; un 56% preferirían dinero. Sin embargo, la mayor parte de los que respondieron a la encuesta afirmaron que planeaban regalar cosméticos (42%) y golosinas (38%). Electrodomésticos baratos, como ollas de cocción lenta o exprimidores también están muy demandados.

A los rusos no les gusta salir en Nochevieja. Un 80% prefieren invitar a gente a sus casas o visitar a amigos. Pero no todo el mundo puede permitirse compartir su felicidad y olvidarse del trabajo: más de un 11% de los rusos trabajan durante las vacaciones.

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