Abetos grandes y pequeños para Año Nuevo

Los árboles de Navidad son un elemento imprescindible de estas fiestas en Rusia. El de mayor tamaño está en el Kremlin. Fuente: RIA Novosti / Ramil Sitdikov

Los árboles de Navidad son un elemento imprescindible de estas fiestas en Rusia. El de mayor tamaño está en el Kremlin. Fuente: RIA Novosti / Ramil Sitdikov

No es posible celebrar el Año Nuevo y la Navidad en Rusia sin un árbol de Navidad. Están en las casas y apartamentos, en las plazas y en los centros comerciales. Los hay naturales y artificiales.

El principal abeto del país se encuentra en Plaza de las Catedrales en el Kremlin. Para elegirlo, cada año se lleva a cabo un concurso en las fincas situadas alrededor de la capital. Debe cumplir con los determinados requisitos de altura y tener una copa adecuada. 

La altura suele ser de unos 35 metros, y no tienen menos de cien años. El proceso de tala, o más bien aserrado, del "abeto número uno" va siempre acompañado de un ritual con canciones de Navidad y bailes, y el permiso lo concede personalmente, el Abuelo del Frío (o Papá Noel ruso). En el lugar de la tala se organiza una representación que reúne numerosos lugareños. 

Pero no colocan abetos vivos en todas las ciudades, ni mucho menos. A diferencia de Moscú y San Petersburgo, las plazas centrales de las ciudades de provincias a menudo están decoradas con abetos artificiales, que recuerdan vagamente a los naturales. 

De hecho, son conos verdes, que consisten en un armazón de hierro, ramas de plástico y adornos. La sustitución de un abeto natural por uno artificial se debe a razones económicas, pues los artificiales pueden ser utilizados durante muchos años. No menos importantes son las quejas de los ecologistas que estigmatizan a las autoridades municipales por la instalación de abetos naturales y promueven el uso de construcciones de poliuretano reutilizables. 

Las canciones rusas de Navidad y Año Nuevo más populares

También sigue este consejo mucha gente corriente. La idea de que el mercado de abetos es tan malo como la deforestación de la Amazonia, está muy extendida. Aunque los vendedores de coníferas naturales dicen que su negocio no causa ningún daño al medio ambiente. 

Argumentan que el cultivo de abetos es parte de la misma industria que el cultivo de flores. Hay viveros rusos, daneses y holandeses. Los abetos nacionales son más baratos que los europeos, pero en aspecto desmerecen bastante. 

Los más caros y vistosos son los abetos daneses. Tienen una larga experiencia y un  clima suave. Antes de que los abetos se corten y se lleven a Rusia, crecen durante tres o cuatro años en vivero y tras ser cortado conserva su aspecto durante seis semanas. Por lo tanto, al comprar un abeto en Moscú, puede estar seguro de que durará cerca de un mes, ya que entre la entrega y la aduana pasarán no más de dos semanas. 

"La última tendencia son los abetos en maceta. Se trata de la manera más correcta de entrega desde el vivero hasta el consumidor. Las raíces están en su lugar y el árbol sigue creciendo en un apartamento con la misma tierra que tenía en Dinamarca. Además, en verano se puede plantar al aire libre donde crecerá estupendamente”, declaró Timoféi Dudchik, director de la compañía Yolki Igólochki, dedicada a la importación y venta al por mayor de abetos de Navidad. 

“Si una determinada cantidad de árboles en macetas no logra venderse para el periodo de Año Nuevo, se pueden colocar en refrigeradores especiales donde esperarán tranquilamente hasta el próximo año, pero no así los árboles talados”.

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