El escaso impacto del feminismo en Rusia

“La imagen de la feminista es negativa, agresiva e incluso diabólica". Fuente: Getty Images / Fotobank

“La imagen de la feminista es negativa, agresiva e incluso diabólica". Fuente: Getty Images / Fotobank

A diferencia de otros lugares de occidente, el feminismo se contempla con desconfianza por gran parte de la sociedad.

Las famosas reniegan del feminismo. Las mujeres corrientes lo temen. En Rusia, el movimiento por la igualdad de géneros despierta sentimientos negativos en el 12% de la población. 

“Me temo que la victoria del feminismo en el mundo se hará esperar. A veces pienso que antes sucederá en países islámicos que en Rusia”, considera Tatiana Antóshina, artista y activista del movimiento feminista de Rusia, que salió en defensa de una causa incomprendida en su país.

La artista achaca la impopularidad del feminismo a su carácter opaco a los ojos de la gente. 

“La imagen de la feminista es negativa, agresiva e incluso diabólica. Tiene que ver con la historia de Valerie Solans que disparó a Andy Warhol. Y en Rusia esta imagen se asocia con Fanni Kaplán que atentó contra Lenin”, explica.

Al hablar de una feminista muchos evocan la imagen de una mujer poco atractiva, amargada, que odia a los hombres y el mundo entero, y lesbiana.

Por eso, cada vez más celebridades se distancian de este movimiento.

“Será porque dependen emocional y económicamente de los hombres”, sugiere Antóshina en alusión a la exprimera dama de Francia, Carla Bruni, que habló hace poco sobre el sinsentido de la lucha feminista. Tras un aluvión de críticas, Bruni reconoció que sus palabras fueron desafortunadas y se malinterpretaron.     

En Rusia, las mujeres parecen haber aparcado la lucha por la igualdad. Porque el propio verbo “luchar” les incomoda y retrotrae al pasado. 

“Creo que el término de la lucha está muy ligado a la realidad soviética y a las ideas comunistas. En Rusia muchos defienden valores tradicionales, y el feminismo, junto con el comunismo, no forma parte de ellos”, aclara. 

¿Vale la pena luchar entonces? Sí y no.

Para Antóshina, el feminismo es imprescindible mientras existe la desigualdad entre géneros, pero Rusia está muy lejos de alcanzar la igualdad soñada. No todas las mujeres son capaces de comprender la naturaleza femenina y formular opiniones independientes sin guiarse por los estereotipos sociales. 

“Durante la época soviética la gente se desacostumbró a pensar libremente. Alguien debe despertarla”, afirma. 

Las artistas feministas, especialmente las estadounidenses, hicieron una valiosa aportación a la causa. “

No solo dejaron su huella en el arte, sino también influyeron en la situación de la mujer en la sociedad”, aseguró la rusa en referencia al “nuevo feminismo” que surgió y se consolidó en EEUU a mediados del siglo pasado como parte del movimiento artístico de aquella época. 

Rusia no importó esa práctica. La sociedad patriarcal rusa no la digeriría, cree Antóshina. Y mientras unas pocas artistas denuncian las desigualdades entre hombres y mujeres en sus trabajos, la mayoría siguen rechazando el feminismo.

Artículo originalmente publicado en RIA.

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