Venta de armas: los ingresos crecen pero el mercado disminuye

El mercado armamentístico ruso pierde terreno en Oriente Próximo. Vladimír Putin ve necesario que la industria busque nuevos clientes. Fuente: AFP / Eastnews

El mercado armamentístico ruso pierde terreno en Oriente Próximo. Vladimír Putin ve necesario que la industria busque nuevos clientes. Fuente: AFP / Eastnews

Al cierre del año, el balance marca un nuevo récord en la exportación de armamento ruso, aunque se vislumbra una tendencia a la baja en el mercado potencial.

Al cierre del año, el balance marca un nuevo récord en la exportación de armamento ruso, aunque se vislumbra una tendencia a la baja en el mercado potencial.   

Durante la penúltima semana de diciembre, en la reunión celebrada por la Comisión para la Cooperación Técnico-Militar de Rusia, el presidente Vladimir Putin llamó la atención sobre la necesidad de promocionar, el armamento ruso en el mercado global.

El jefe del Kremlin declaró, que la exportación de armamento ruso ha alcanzado, durante este año que termina, la cifra récord de 14.000 millones de dólares (unos 11.000 millones de euros), superando con creces las previsiones. Además, según el presidente, las perspectivas de futuro son buenas. Con vistas al año que viene, ya se han firmado contratos de exportación que superan los 15.000 millones de dólares.

"Según un informe de la  TsAMTO, los tres principales exportadores mundiales de armas en los países de Oriente Próximo durante el periodo 2012- 2015 son EEUU, Gran Bretaña y Francia."

La demanda de armamento está aumentado, al mismo compás que otros sectores, gracias al fuerte posicionamiento de Rusia en el mercado de servicios de modernización y mantenimiento de tecnología militar. "Participar en el mantenimiento y modernización también supone un volumen de pedidos mayor", señaló Putin. "Rusia, por supuesto, mantiene la colaboración con sus socios tradicionales en el ámbito de la tecnología militar, pero no es menos importante para nosotros salir a la búsqueda de nuevos mercados, ampliar la diversidad de productos y servicios", añadió el presidente.

Estas declaraciones resumen hacia adónde avanza la industria bélica rusa, ya que en un horizonte no muy lejano, podría perder su mercado de Oriente Próximo, una de las regiones claves para el sector.

Ya a mediados de otoño, el Centro de Análisis del Comercio Internacional de Armas de Rusia (TsAMTO) publicó un informe en el que se concluía, que las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU en relación con Irán, "la primavera árabe" y la prolongada inestabilidad en Siria, habían llevado a un debilitamiento de la posición de Rusia en el mercado de material militar de la zona.

Como recoge el informe: "Los tres principales exportadores mundiales de armas en los países de Oriente Próximo durante el periodo 2012-2015 son EEUU, Gran Bretaña y Francia. Rusia, con un volumen de negocio cercano a los 2.940 millones de dólares (en caso de que se cumplan los contratos con Siria) ocupa el quinto puesto detrás de Alemania, cuyo volumen de exportaciones prevé los 3.930 millones de dólares".

Sin embargo, en el periodo anterior, Rusia ocupaba el tercer lugar en la clasificación de los principales exportadores de armamento en Oriente Próximo. De acuerdo con los datos de los expertos del TsAMTO, la participación de Rusia en el mercado de armamento de Oriente Próximo entre 2012 y 2015, bajará un 3,45%,  frente al 8,4% del periodo 2004-2011.

Asimismo, según dichas previsiones, en el actual cuatrienio (2012-2015), la participación de los países de Oriente Próximo en la estructura regional de exportación militar de Rusia, se reducirá a un 8,16% (frente a un 14,4% del periodo 2004-2011).

El lugar preferente lo ocupa EE. UU, que mantiene prácticamente el monopolio del mercado en Oriente Próximo. De acuerdo con las previsiones para el periodo 2012-2015, Estados Unidos venderá en la región más del 66% del volumen total de exportación de armamento previsto. Este enorme éxito de los EE. UU está relacionado en muchos aspectos con la firma de de una serie de "megacontratos" con Arabia Saudí, su principal cliente, y otros países de Oriente Próximo.

Po otro lado, como resultado del embargo del Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia ha perdido el mercado de Irán. El TsAMTO calcula entre 11.000 y 13.000 millones de dólares, las pérdidas que sufrirá Rusia como resultado de esta interrupción en la cooperación tecnológica-militar con este país.

Yemen es otro de los mercados que según el informe del TsAMTO, ha perdido Rusia tras la "primavera árabe". Con este país se estaba negociando un paquete de acuerdos para la venta de armamento por un valor de cerca de 1.000 millones de dólares, de los cuales parece que solo se mantendrán los contratos de menor cuantía.

En relación a la situación global en la que se encuentra el mercado de armas, Vladimir Putin reconoció que a Rusia le espera una fuerte competencia en el mercado armamentístico: "Para tener éxito en esta batalla, debemos tomar la delantera, ofrecer a nuestros fabricantes y diseñadores de armamento más posibilidades para demostrar su potencial científico y tecnológico, promocionar la información sobre los últimos logros rusos en las exposiciones especializadas".

Hoy en día las empresas de armamento rusas exponen sus productos en las 20 ferias internacionales más importantes. Cada año se organizan en Rusia casi una decena de fórums internacionales como el salón aeroespacial MAX, el salón de marina de guerra en San Petersburgo, o la exposición de armamento de Nizhni Talig.

Sin embargo estos esfuerzos son insuficientes si se busca encabezar el mercado de la industria del armamento mundial. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), durante el año 2012 las ventas de armamento en el mundo aumentaron en un 1% , y sumaron 411.100 millones de dólares. Sin embargo dentro de la clasificación  de ventas de armamento,  los fabricantes rusos ocupan una modesta posición, por debajo del vigésimo puesto, cediendo sin duda alguna el primer puesto a los fabricantes americanos e ingleses.