Un año triste para el periodismo

En el 2012 se ha batido el récord de reporteros muertos a nivel internacional. Siria ha sido el país con más víctimas. Fuente: AP

En el 2012 se ha batido el récord de reporteros muertos a nivel internacional. Siria ha sido el país con más víctimas. Fuente: AP

En el año que está terminando se ha batido el récord de periodistas muertos. El trabajo en el epicentro de los conflictos ha costado la vida a 139 reporteros. Los expertos consideran que la única forma para poder garantizar la seguridad sería a través de una normativa que reglamentara el comportamiento en los puntos calientes pero que tendría que ser seguida tanto por los reporteros cómo por las partes en conflicto.

En comparación con el año 2011 la cantidad de periodistas muertos ha aumentado en una tercera parte. Se trata de una cifra récord desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Estos datos se analizan en un informe de la organización no gubernamental que depende de la ONU Press Emblem Campaign.

Según Blez Lampan, secretario general de Press Emblem Campaign, la mayor parte de víctimas está relacionada con la crisis siria. Desde el principio de año han matado a 36 periodistas en el país árabe. 13 de ellos trabajaban en medios extranjeros. Los periodistas se convierten en un blanco para las dos partes del conflicto. El conflicto en Siria se convirtió en el más encarnizado para los periodistas en este siglo.

Somalia se ha convertido en el siguiente país por la peligrosidad para los periodistas. Desde enero han muerto en el país 19 periodistas.

En tercer lugar aparece Pakistán, con 12 reporteros muertos. A continuación siguen  México y Brasil, con 11 víctimas mortales, Honduras y Filipinas con 6, Bangladesh, 4, Irak, Eritrea, India, Nigeria,  Gaza, 3 y Afganistán, Bolivia, Colombia, con 2.

Rusia se sitúa entre los países en que en un año ha muerto un periodista. Se En la lista de duelo hay el presentador de VGTRK en Nalchik, Kazbek Guekkíev, presentador de las noticias en Kabardino Balkaria, asesinado el 5 de diciembre.

El aumento del número de víctimas entre los reporteros está relacionado con la falta de experiencia en los puntos calientes y también con el hecho de que en el mundo no existen reglas que tendrían que seguir en este tipo de situaciones tanto los periodistas como las partes en conflicto, considera el director del Centro de Periodismo en Situaciones Extremas, Mijaíl Mélnikov.

“¿Dónde tiene que estar el periodista, qué debe hacer, tiene que estar asegurado o no, tiene que participar o no en los acontecimientos cerca de la línea de fuego, debe formar parte de las filas de los combatientes, debe cubrir los hechos desde todas las partes, incluyendo, por ejemplo, la parte de los terroristas, extremistas u opositores radicales? Todavía lidera la opinión que hay que introducirse donde tienen lugar los acontecimientos, porque da prestigio, lectores y dinero en publicidad. Se trata de una opinión muy discutible porque yo creo que ni el mejor reportaje vale una vida humana”, considera Mélnikov.

Para el presidente de la Unión de Periodistas de Rusia, Vsevolod Bogdanov, el problema está relacionado también con el hecho de que las partes enfrentadas a menudo ven a los periodistas como enemigos o espías.

A la prensa ya no se la ve como una fuente de información verídica. La culpa de eso son las guerras informativas y la propaganda que preceden a cualquier conflicto armado.

“La globalización ha traído consigo que se pueda decantar la opinión pública hacia cualquier lado que interese a los tecnólogos políticos”,  explica Bogdanov. “En ocasiones el individuo no confía en el poder de su país, no confía en otra religión, en otra nación”.

“Nosotros somos los ojos y los oídos de la sociedad, y nosotros debemos hacer llegar a la sociedad lo que en realidad está pasando. Cuando todo esto empieza a perderse el individuo y la sociedad pierden confianza.

 El periodismo estuvo siempre fuera de la tecnologías políticas, precisamente en eso radicaba el sentido. No debemos permitir que rebajen nuestra profesión hasta la condición de folletín”, explicó el jefe de la Unión de Periodistas de Rusia. 

Según los datos de Press Emblem Campaign, durante los últimos cinco años cada semana en el mundo mueren dos periodistas. La región más peligrosa para el trabajo de la prensa es Oriente Próximo. En segundo lugar América Latina y después Asia y África. 

En esas regiones cada año hay decenas de periodistas muertos. Sin embargo, en Europa Central y Occidental se registró solo una muerte de un periodista y fue un accidente. 

Más información en Press Emblem Campaign.  

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant

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