Rusia redacta una lista ciudadanos de EE UU a los que prohibirá la entrada

Ben Cardin, el senador estadounidense que impulsó la creación de la ley Magnitski. Fuente: AP

Ben Cardin, el senador estadounidense que impulsó la creación de la ley Magnitski. Fuente: AP

Antes de finales de año Rusia aprobará una ley que prohibirá la entrada al país a una serie de estadounidenses. Además, sus cuentas y propiedades en el territorio de la Federación Rusa serán embargadas. Los expertos pronostican que esta medida puede provocar la reacción contraria a la esperada.

Como respuesta a la 'ley Magnitski'  aprobada por el Senado de EE UU, que prohíbe a algunos funcionarios rusos la entrada en territorio americano, Rusia aprueba su propia ley.

Las cuentas y propiedades en territorio de la Federación Rusa pertenecientes a aquellos norteamericanos que figuren en la lista rusa serán embargadas. La ley, tal como se espera, será aprobada antes de finales de año.

Los expertos creen que formarán parte de la lista los testigos del expediente del ejecutivo ruso Víctor Bout,  condenado en EE UU a 25 años de cárcel por tráfico de armas, los parlamentarios que han aprobado la 'ley Magnitski' y los jueces que absolvieron a los padres norteamericanos de niños rusos adoptados

El 10 de diciembre el proyecto de ley entró a revisión en la Duma Estatal. Lo han firmado los líderes de los cuatro partidos presentes en el parlamento:  Rusia Unida, el Partido Comunista de la Federación Rusa, el Partido Liberal-Demócrata de Rusia (LDPR) y Rusia Justa, así como el portavoz de la Cámara Baja del Parlamento ruso, Serguéi Naryshkin.

En la Duma Estatal no se esconde que el principal objetivo de la ley es dar una respuesta política a la 'ley Magnitski'. Vladímir Vasíliev, de Rusia Unida, ha recalcado que los diputados deben dejar de lado sus diferencias políticas para “tomar una postura patriótica única”. El Parlamento ruso no teme las complicaciones que puedan surgir con EE UU.

La ley lleva por título “Medidas contra personas involucradas en la violación de los derechos de ciudadanos de la Federación Rusa”, pero el texto solo nombra a ciudadanos de los Estados Unidos.

Si el proyecto de ley se aprueba, desde el 1 de enero de 2013 se prohibirá la entrada al territorio ruso a seis categorías de ciudadanos norteamericanos:

-los que hayan cometido crímenes contra rusos que se encontraban en el extranjero y los involucrados en estos mismos crímenes;

-los hombres de Estado plenipotenciarios que hayan posibilitado la liberación de ciudadanos culpables de cometer crímenes contra ciudadanos rusos;

-los involucrados en secuestro y detención ilegal de ciudadanos de Rusia;

-los que hayan condenado infundada e injustamente a ciudadanos rusos;

-los que hayan perseguido jurídicamente de forma indebida a ciudadanos rusos;

-los que hayan dictado sentencias infundadas que hayan violado los derechos y los intereses legales de ciudadanos rusos.

La lista de nombres de dichas personas será redactada por el Ministerio de Exteriores de Rusia. Podrán aumentarla los miembros de ambas cámaras del Parlamento ruso, el Defensor del Pueblo, la Cámara Pública, los partidos políticos e incluso otros organismos estatales.

“No es momento de actuar en función de si habrá o no complicaciones. Los estadounidenses han violado tanto el derecho como la etiqueta internacionales y tratan de dictarnos algo. En la 'lista Magnitski' puede entrar cualquier persona que los les guste”, ha dicho a Rusia Hoy Vadim Solóviev, diputado del Partido Comunista de la Federación Rusa. Este político se muestra convencido de que Rusia debe secundar su propia autoridad.

A las personas que integren la 'lista Magnitski' rusa se les aplicarán sanciones financieras: sus cuentas y sus activos financieros en Rusia serán embargados y se les prohibirán  las operaciones con propiedades e inversiones, e incluso los trust.

Los miembros de las juntas directivas y otros organismos de dirección de empresas rusas, así como la actividad de personas jurídicas controladas por norteamericanos, serán suspendidos. Anualmente el Ministerio de Exteriores de Rusia rendirá cuentas ante los diputados y senadores sobre el cumplimiento de las restricciones impuestas por la lista.

Hoy los diputados de la Duma Estatal revisarán el proyecto de ley en primera lectura y, tal como ha prometido el portavoz Naryshkin, será aprobado antes de finales de año.

Vyacheslav Smírnov, director del Instituto de Sociología Política, recalca que la lista rusa será confidencial. “Es decir, hasta que no te hayan denegado un visado no sabrás que estás en la lista”. Por ahora se desconoce la forma en que el Ministerio de Exteriores de Rusia decidirá lo que se considera una violación de los derechos humanos.

La ley, según Smírnov, no afectará a más de cien personas. Los estadounidenses no acuden de forma masiva a Rusia, en este país no tienen intereses financieros o inmobiliarios. En la lista puede aparecer potencialmente cualquier político, diplomático o periodista de EE UU.

Los primeros de la lista serán los que votaron a favor de la 'ley Magnitski', así como los testigos que participaron en el caso de Víctor Bout.

Es posible que también pasen a figurar en la lista los jueces que absolvieron a los norteamericanos en el caso de los niños  rusos adoptados, aunque raramente se absuelve a los padres.

“No es este el único tema en que los norteamericanos violan los derechos de los rusos”, afirma Smírnov. El politólogo pronostica que la aprobación de la 'ley Magnitski' rusa terminará con uno o dos escándalos por denegación de visado y después todo se calmará.

Alexéi Mujin, director del Centro de Información Política, alerta a los diputados de las consecuencias de aprobar medidas simétricas a las de la 'ley Magnitski'. “Estoy plenamente convencido de que no hay que reaccionar de forma expeditiva ante esta ley americana. Por sí misma, se trata de un asunto interno de EE UU y, si le prestamos demasiada atención, si vamos a tomar represalias, se acabará convirtiendo en un acto político realmente relevante”, indica el politólogo.

A su modo de ver, serían más efectivas las medidas de carácter económico que ilustran las verdaderas relaciones entre Rusia y EE UU, que no se han restablecido. “Entonces 'nuestra respuesta a Chamberlain' será más efectiva”, opina Mujin.

El experto también destaca que son precisamente agresiones como la respuesta a la 'ley Magnitski' lo que Occidente espera de Rusia. Según Mujin, para EE UU lo importante es que la ley sea ratificada por los países europeos.

“Una reacción drástica de Rusia puede llevar a que unos asustados europeos acaben firmando esta ley”, concluye Mujin. 

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