El mal estado de las carreteras del país frena la economía rusa

Miembros de Ministerio de Economía quieren utilizar los fondos de reserva del petróleo para construir infraestructuras. Fuente: Flickr / Roger_Greenhalgh

Miembros de Ministerio de Economía quieren utilizar los fondos de reserva del petróleo para construir infraestructuras. Fuente: Flickr / Roger_Greenhalgh

La cúpula del Ministerio de Economía ha propuesto el desarrollo de la red de carreteras a cuenta de los beneficios del petróleo, una vez que se flexibilice una normativa presupuestaria.

“Muy pronto el estado de nuestras carreteras va a devaluar todos nuestros esfuerzos para mejorar el clima de inversión”,  ha declarado el ministro de Desarrollo Económico Andréi Beloúsov. 

Según sus palabras, esa es la causa de que los inversores rechacen proyectos en el país. “El estado de las carreteras limita el crecimiento de la economía y para resolverlo es necesario ampliar las inversiones en infraestructuras, desde el 3% al 4,5% del PIB. Aunque el presupuesto, recortado por las obligaciones a largo plazo, no lo permite”, ha comentado Belúsov, que propone una solución: gastar en infraestructuras parte de los ingresos del petróleo. Y llenar el fondo de reserva no hasta el 7% del PIB, tal como presupone la normativa presupuestaria, sino hasta el 5%. 

“Desde el punto de vista del riesgo, al sistema presupuestario no le influye que sea el 7% o el 5%. Pero con ese 2% del PIB se pueden acortar obras eternas y fortalecer los puntos débiles de las infraestructuras”, argumenta el ministro.

Rusia ocupa el puesto 100 de 142 por la calidad de sus infraestructuras en el ránking de competitividad del Foro Económico Mundial. El puesto 130 por la calidad de sus carreteras.

La norma presupuestaria dispone elaborar el presupuesto partiendo del precio medio del petróleo durante 10 años (para el año 2013, durante cinco años, después el plazo irá aumentando cada año). 

Los presupuestos para los años 2013-2015  se han elaborado sobe esta base.

De acuerdo con la normativa, tras completar el fondo de reserva hasta el 7% del PIB, la mitad de los ingresos suplementarios del presupuesto se destinarán al Fondo de Bienestar Nacional, y la otra mitad a proyectos de infraestructuras. 

Al mismo tiempo, el Ministerio de Desarrollo Económico ha insistido en que se debe flexibilizar la normativa presupuestaria y propone ligar el precio medio del petróleo a la inflación y reducir el fondo de reserva al 5% del PIB. 

Pero el Ministerio de Hacienda se ha opuesto, y en julio la Duma Estatal aprobó en su primera lectura las enmiendas a los presupuestos, que introducen la normativa presupuestaria. Así, el tema se quedaba zanjado de momento. 

Mijaíl Serdiuk, miembro del Comité de Presupuestos, ha justificado la demora, puesto que no se ha tenido tiempo de coordinar la normativa con otros anteproyectos de ley. Pero ahora se está debatiendo si se flexibiliza. 

En el Gobierno hay muchos que apoyan la posición del Ministerio de Desarrollo Económico, ha contado al periódico Védomosti un alto funcionario federal. 

El Ministerio de Hacienda está de acuerdo en gastar la renta del petróleo en infraestructuras, pero solo si el fondo de reserva supera el 7% del PIB, tal como exige la nueva normativa presupuestaria, replica el ministro Antón Siluánov. El primer ministro Dmitri Medvédev tampoco apoya esta revisión. 

En la actualidad, en el fondo de reserva está cerca del 3% del PIB (61.000 millones de dólares, a fecha 1 de diciembre). Según los cálculos del Ministerio de Hacienda, el fondo de reserva alcanzará el 7% del PIB en el año 2017, pero en 2014 tendría ya el 5% si el precio del petróleo se mantiene como el de los presupuestos, ha calculado Yevséi Gúrvich, directivo del grupo de Expertos en Economía. 

Según él, la lógica del Ministerio de Desarrollo Económico es errónea: hay muchas tareas importantes, pero para resolverlas no hay que partir del volumen de gastos indispensables, sino, al contrario, contemplar qué se puede hacer en el marco de las restricciones impuestas por la normativa presupuestaria. 

Gúrvich está de acuerdo en que se puede discutir el tamaño del fondo de reserva, pero no partiendo de que hay que gastar los beneficios del petróleo, sino del  volumen necesario para que la reserva garantice la seguridad presupuestaria. 

No se trata de derrochar las reservas, sino de que los fondos se vayan  aprovisionando más lentamente. 

Según el pronóstico del Ministerio de Desarrollo Económico, en los años 2015 y 2016 el PIB superará los 80 y 90 billones de rublos respectivamente. 

La economía se ha estancado, necesita estímulos, insiste Cherniavski y “nosotros introducimos una normativa presupuestaria conservadora y, al mismo tiempo, reducimos los gastos”. 

Cree que el 5% del PIB será suficiente en caso de una bajada pasajera del precio del petróleo, pero si el nivel del precio del petróleo varía sustancialmente, ningún fondo será suficiente. 

La capacidad de tráfico crece lentamente: en 2011 entraron en funcionamiento 350 kilómetros de carreteras federales, en el presente 230 kilómetros. Durante este año los presupuestos federales han gastado en carreteras 12.700 millones de dólares. 

El plan para el próximo año es de 14.560 millones, pero para 2015 en el Fondo Federal de Carreteras tendrá que haber ya 16.500 millones. Se trata de medios para la conservación y construcción de vías federales –50000 km en total–, pues solo una tercera parte responde a las normas de calidad.

Ante la eliminación de medios en los fondos para las carreteras, la prioridad no está en la construcción, sino en la reparación, sin embargo esto no hará aumentar la capacidad de tráfico, ha señalado Beloúsov. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Védomosti. 

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