La deuda de Ucrania a B3, con pronóstico negativo

La agencia argumenta su decisión con el debilitamiento de las instituciones de Ucrania; la falta de liquidez, que pone en riesgo la solidez de la moneda nacional e incrementa el riesgo de una crisis económica y financiera, y los modestos pronósticos de la economía ucraniana.

Moody's señala que las instituciones de la antigua república soviética han sido incapaces de negociar una revisión de precios de gas con Rusia y no han cumplido satisfactoriamente sus compromisos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las reservas de divisas del país han caído un 23 % hacia finales de octubre en relación al mismo período del año pasado debido a las intervenciones del Banco Nacional ucraniano para sostener el valor de su moneda, presionada por la demanda de divisas de la población y una balanza de pagos negativa.

Ucrania debe responder ante el pago de 8.900 millones de dólares en 2013 frente a los 7.500 millones de este año.

El crecimiento económico se ha estancado durante el tercer trimestre y su tasa interanual se situará en 0,5 %, según la agencia.

Moody's teme que la calificación de Ucrania puede volver a caer en los próximos meses, sobre todo si el país sigue perdiendo liquidez y no alcanza un nuevo acuerdo con el FMI.

"El empeoramiento de la balanza de pagos, la fuga de capitales, la consolidada falta de liquidez en el sistema bancario, los serios problemas con la calidad de los activos y la financiación" y el incremento de la deuda pública también pueden ejercer una presión negativa sobre la calificación, subraya la agencia.

La entidad internacional revisará el pronóstico en caso de que Kiev emprenda con éxito las reformas acordadas en el marco del programa de ayuda del FMI.

"La calificación del país puede ser elevado en caso del éxito del nuevo programa del FMI. En general, la nota dependerá de que Ucrania adopte un enfoque más fiable, razonable y consecuente a su política económica", concluye Moody's

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