El crecimiento de la deuda privada rusa, por debajo de los niveles de riesgo

Los préstamos minoristas aumentan a un ritmo considerable y todavía hay margen para seguir al alza. Fuente: Alamy / LegionMedia

Los préstamos minoristas aumentan a un ritmo considerable y todavía hay margen para seguir al alza. Fuente: Alamy / LegionMedia

Aunque los inversores suelen ver a Rusia como un estado petrolífero, la realidad es bastante distinta. Casi todo el crecimiento económico del país desde 2005 ha procedido del sector servicios y de la expansión general de la economía nacional.

El presupuesto del país depende de las ganancias del petróleo  y el gas en menos de un 50% (una cifra que ha bajado constantemente con el crecimiento de las rentas públicas procedentes de particulares y otras industrias) y las industrias extractivas apenas han contribuido al crecimiento del PIB en seis años.

Las ventas al por menor han aumentado casi un 7% anual durante la primera mitad de 2012, impulsadas por una ganancia del 11,3% en los salarios reales y por un aumento del 2,7% en la renta real disponible.

También ha habido un crecimiento del 40% en los préstamos minoristas por parte de bancos y otras organizaciones financieras durante los últimos 18 meses.Las preguntas evidentes son si esto es sostenible y si estamos viendo el desarrollo una burbuja en el mercado minorista.La respuesta a la primera pregunta es que, mientras  es probable que el ritmo de crecimiento en el sector minorista se retraiga un poco con el crecimiento del efecto básico, se dan las condiciones para mantener un aumento considerable en el futuro próximo.

Los gastos del presupuesto federal ruso se han destinado más a los gastos sociales, y el gobierno también está dando prioridad a impulsar los salarios del sector público.Además, la generación postsoviética se está convirtiendo en una parte cada vez mayor de la población activa y tiene hábitos de gastos y ambiciones de corte occidental.

Las antiguas preocupaciones por el deterioro demográfico han quedado resueltas también con el aumento del índice de natalidad y el mayor nivel de salud de la población.

Este año Rusia verá un aumento neto de su población por primera vez desde principios de los 90, y se prevé un crecimiento de la población durante las próximas décadas.

En cuanto a la expansión de la deuda, esto tampoco supone un problema, ya que, aunque el ritmo de crecimiento es muy alto en términos absolutos, sale de un punto de partida muy bajo.

Los hogares rusos están entre los menos apalancados del mundo y, como legado de la era soviética, el país tiene uno de los niveles más altos de propiedad no hipotecada del mundo. Así que hay mucho espacio para una mayor expansión de la deuda sin acercarse a los niveles de riesgo.

Por supuesto, este ritmo de crecimiento tiene implicaciones para los bancos. Para financiar el crecimiento potenciado por los consumidores, el sector bancario deberá abrir los mercados con regularidad a nuevo capital para mantenerse dentro de las exigentes directrices de adecuación del capital del Banco Central.

Pero, mientras el capital solicitado sea para financiar el crecimiento constante, nunca hay problema con los inversores.

El sector bancario concede una especie de poder a la economía nacional y al sector de consumo, ambos en rápido crecimiento, el cual de otro modo sería de difícil acceso para los mayores fondos de inversión.

Sólo alrededor del 17% del valor del mercado bursátil ruso representa a compañías de sectores domésticos, mientras que los bancos representan un 12% de este. El grueso del mercado bursátil en la actualidad lo forman las industrias extractivas y las grandes corporaciones estatales.

Los inversores, que pueden ignorar la volatilidad a corto plazo que ha afectado a todos los mercados desde que la crisis comenzó en el 2008, aún tienen un atractivo nivel de ingreso en el sector de consumo ruso, uno de los temas económicos en expansión más rápida del mundo.

Las valoraciones actuales están mostrando un descuento para otros miembros emergentes en el mercado global, debido al contagio por el miedo a la amenaza del petróleo a la economía.

Aun así, los índices de crecimiento de las ganancias de Rusia en el sector de consumo se mantienen en cifras dobles.

Durante los próximos años, este  sector se expandirá en el mercado bursátil y, con el tiempo, las oportunidades para los inversores se volverán más diversas y más líquidas.

La valoración de las acciones cotizadas existentes que facilitan la exposición al sector de consumo y otros sectores en expansión en Rusia sin duda se beneficiará de esa tendencia.

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