Crowdsourcing: la energía de la multitud como motor de progreso

Libro de reseñas y sugerencias. Fuente: ITAR-TASS

Libro de reseñas y sugerencias. Fuente: ITAR-TASS

Con la omnipresencia de internet y el acceso a la información ha aparecido un nuevo fenómeno: el crowdsourcing, método que consiste en externalizar tareas que tradicionalmente realizaba un empleado o contratista, a un grupo numeroso de personas o una comunidad, a través de una convocatoria abierta. Entre los proyectos de éxito en Rusia, encontramos una red de mapas, un festival de jazz o una plataforma wiki para viajar por el país.

Algunos elementos del funcionamiento del crowdsourcing se adoptaron en Rusia hace bastante tiempo. Por ejemplo, ahí están los libros de reseñas y sugerencias que se emplean en distintas instituciones desde la época soviética. 

A través de los comentarios en estos libros la dirección de una organización puede conocer el estado de sus clientes y valorar su propio servicio. 

Algunos podrían argumentar que el proyecto de crowdsourcing más potente de la Unión Soviética fue el propio comunismo: un sistema que suponía el trabajo desinteresado de los ciudadanos, aunque finalmente este proyecto fracasó.

Crowsourcing, del inglés crowd (multitud) y outsourcing (externalización), consiste en conseguir, habitualmente a través de internet, a una multitud de personas para que lleven a cabo una tarea determinada. Uno de los ejemplos más conocidos es Wikipedia, la popular enciclopedia en red.

Entre los proyectos más actuales está el Mapa Popular de Yandex, que crean y editan los propios usuarios. Hay ocasiones que las indicaciones no coinciden con la realidad. Puede aparecer un camino en el mapa, pero no se puede transitar por él porque el año pasado lo cerraron con bloques de hormigón y construyeron otra vía cinco kilómetros más adelante. 

Los usuarios de este servicio introducen por sí mismos las correcciones, incluyen aclaraciones e información adicional e introducen nombres de objetos. 

Esta idea no pertenece a los desarrolladores de Yandex: OneStreetMap y Wikimapia lanzaron proyectos similares antes de ellos. 

Pero a diferencia de sus competidores occidentales, Yandex ha desarrollado una interfaz mucho más simple para introducir los cambios, accesible incluso para los que no tienen conocimientos de topografía y cartografía. 

“Durante los dos años de existencia del servicio, los usuarios han diseñado mapas al detalle de 407 ciudades rusas. 

En el Mapa Popular, un total de 200.000 usuarios crean nuevos esquemas y renuevan los existentes. 

Aunque, como pasa en la mayoría de los proyectos de crowdsourcing, la mayor parte del trabajo la realiza una minoría: el 80% de todas las correcciones las introduce el 13% de los usuarios más activos. 

Resulta curioso que dos tercios de estos miembros activos sean hombres”,  comenta Pável Gluschin, director del servicio del Mapa Popular de Yandex. 

Voluntarios para limpiar y una plataforma para organizar viajes 

El popular blogger y viajero Serguéi Dolia ha celebrado por segundo año consecutivo la acción 'Blogger contra la basura'. Este proyecto a nivel federal se lleva a cabo íntegramente según los principios del crowdsourcing. 

La idea consiste en movilizar a personas a lo largo de todo el país para que limpien la basura de las calles. Este año el evento se celebró los días 14 y el 15 de septiembre. 

Más de 30.000 participantes salieron a la calle para limpiar los patios, los parques y los ríos. 

Toda la información para este evento se realizó sin ningún recurso de la administración. Solo se utilizaron los blogs y las redes sociales. 

“El año pasado participaron 16.000 personas voluntariamente, lo hicieron exclusivamente por la idea. 

Es importante entender que la gente no salió a la calle para quedarse de pie con pancartas, sino a trabajar duro físicamente. 

Así que la participación de cada uno de ellos fue doblemente valiosa. Este año han participado en el evento más de 30.000 personas. Hemos tenido patrocinadores que nos han facilitado herramientas para trabajar, bolsas para la basura y guantes y se han encargado de organizar el transporte. 

Todos los participantes han recibido una camiseta con el logotipo de la acción, pero estoy seguro de que no han trabajado por la camiseta, sino porque hay cosas que no les son indiferentes”, comenta Serguéi Dolia. 

Ahora Serguéi está trabajando en otro proyecto de crowdsourcing en internet. Se trata de una web que irán formando todos los que lo deseen, del mismo modo que lo hace Wikipedia. 

El proyecto es un portal turístico sobre Rusia con información sobre visitas a ciudades y lugares de interés, así como recomendaciones para viajeros. 

Con su gran experiencia viajando por el mundo, Dolia quiere ayudar a la gente a conocer mejor los lugares de interés de su país. El lanzamiento del proyecto está planeado para marzo-abril del año que viene. 

Por otro lado, en mayo de este año se celebró en Penza el festival de jazz internacional Jazz May. Está organizado íntegramente por voluntarios. 

Los autores del festival invitaron a todo el que lo deseara a participar en la organización y recibieron gran cantidad de respuestas, no sólo de Penza, sino también de otras ciudades de Rusia. 

En el programa del festival figuraban actuaciones de músicos de Rusia, Austria, Polonia, Estados Unidos y otros países. 

Gracias al esfuerzo de los organizadores el Jazz May se propagó por casi toda la ciudad. 

“En la fase de preparación del festival creamos un foro en el que llamábamos a todo el mundo a proponer distintas ideas. Había una condición: si una persona proponía algo, entraba en el comité organizativo y se encargaba de su realización. 

Por desgracia muchas ideas se tuvieron que dejar de lado porque había propuestas demasiado complicadas. Así que el festival también desempeñaba una función educativa: intentábamos enseñar a la gente algo nuevo, que fuera más allá de sus expectativas”, declara Sviatoslav Murunov, productor del festival Jazz May. 

Además de música hubo exposiciones de fotografía, arte contemporáneo, artesanía y mucho más. Y por las calles de Penza circulaba un jazz-autobús con músicos que actuaban con improvisaciones en los lugares más dispares. 

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