“La experiencia chilena despierta en Rusia una atención especial”

Mijaíl Orlovets, embajador de la Federación Rusa en Chile. Fuente: Embajada de Rusia en Chile

Mijaíl Orlovets, embajador de la Federación Rusa en Chile. Fuente: Embajada de Rusia en Chile

El Embajador de la Federación de Rusia en Chile habla de las perspectivas de las relaciones bilaterales y los vínculos históricos entre los dos países.

A comienzos de los años 90 Usted fue uno de los promotores de las relaciones académicas entre Rusia y la Universidad de Chile. ¿En qué fase se encuentran estas relaciones ahora?

Vienen desarrollándose bastante bien. Cuando estuve en Chile hace 18 años, ejerciendo funciones de Ministro Consejero de la Embajada de Rusia, participé en la firma del primer convenio entre la USACH y la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú.

Por el momento hay convenios firmados con otros importantes centros docentes rusos: por ejemplo, con la Universidad Nacional de Ingeniería y Física, el Instituto Moscovita de Investigaciones Energéticas, el Instituto Moscovita de Investigaciones Energéticas, el Instituto de Geografía perteneciente a la Academia de Ciencias de Rusia. Además, se mantienen las relaciones con el Instituto Kurchátov, el famoso centro de investigaciones nucleares.

En octubre de este año se firmó el memorándum sobre la cooperación en el área de energía renovable entre la USACH y el Centro de Energía Mareomotriz que es parte de la compañía RusHydro. La idea es completar la formación profesional de los ingenieros chilenos, que se especialicen en el tema de la energía nuclear, investigaciones espaciales, fabricación de aviones y otras áreas aplicadas. A su vez, una alumna de la Universidad Lomonósov llegó este año a Chile para realizar su práctica de pre-titulación en la USACH.

 ¿Qué disposiciones legales existen en cuanto al reconocimiento de diplomas a nivel de la educación superior?

 No hay nada concreto todavía. Sin embargo, las posibilidades de un acuerdo se estudian por los colegas chilenos como parte del proyecto de colaboración propuesto por Rusia en el ámbito educacional.

 En el siglo XIX Chile fue un destino muy especial para los exploradores rusos que brindaron mucho apoyo a la investigación y la descripción de la costa chilena. ¿Qué proyectos científicos conjuntos están en marcha hoy?

El aporte de los geógrafos rusos fue notable. Hoy el interés de los científicos pasó al ámbito del cambio climático global y sus posibles causas. Así en el 2011 en Santiago se llevó a cabo el Seminario de la Federación Geográfica Internacional donde participó un grupo de la Sociedad Geográfica Rusa.

 A su vez, 'El catedrático Ioffe' y 'Serguéi Vavilov', barcos rusos especialmente equipados para oceanólogos, realizan regularmente expediciones a la Antártida.  Los científicos chilenos participan tanto en estas expediciones, como en los estudios llevados a cabo en la zona marítima que corresponde al estrecho de Drake.

 Todas las perturbaciones sociopolíticas, que ha vivido Chile en la segunda mitad del siglo XX, siguen despertando mucho interés en Rusia, por lo cual el país sigue en la mira de los medios y la opinión pública rusa. ¿Qué aspectos del “modelo chileno”, en su opinión, podrían ser aprovechados por Rusia?

 El interés por Chile existe desde mucho antes. Los primeros contactos datan de principios del siglo XIX, cuando los navegantes rusos, que estudiaban el Pacífico Sur, entraban a los puertos chilenos. En los años 80 del mismo siglo, el diplomático ruso A.Ionin, el autor de una monografía fundamental sobre Sudamérica, dedicó a Chile un volumen entero.

 Los sucesos de la segunda mitad del siglo XX tampoco dejaron indiferentes a nuestros compatriotas.

 En el ámbito cultural, las poesías de Gabriela Mistral y Pablo Neruda son traducidas al ruso y siguen agotando las ventas en cada edición. En la Academia de Ciencias de Rusia existe el Instituto de Estudios Latinoamericanos, donde los historiadores especializados se dedican al análisis de los procesos socio-políticos y económicos en Chile.

 Pero la experiencia chilena de los últimos 20 años, efectivamente, llama en Rusia una atención especial.

 Desde mi punto de vista, deberían ser estudiadas más las estrategias que usa Chile para posicionar sus productos en los mercados externos. Es meritorio que Chile lidere por la cantidad de los tratados de libre comercio, firmados con más de 50 países, tanto en el formato bilateral, como multilateral.

 La división especial dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores encargada del comercio exterior, no es la única que trabaja en la diversificación de los contactos comerciales entre Chile y el mundo. Hay otras organizaciones, cuya labor consiste en asesorías de inversión, promoción, financiamiento, etc. Es una forma de repartir roles que en Rusia también podría funcionar con éxito.

El 8 de junio de este año fue despachado por la Asamblea Federal de Rusia y firmado  por el Presidente Putin, el Acuerdo de Relaciones de Socios entre Rusia y Chile que abarca muchas áreas de interacción bilateral. ¿Cuáles de estas áreas le parecen más prometedoras?

Quiero subrayar que este documento cumple la función de un marco legal. Quedó ratificado en ambos países, y la parte del trámite que falta, es el intercambio de cartas ratificatorias.

Las áreas de interacción, como bien se dijo, son varias. Pero se hará especial énfasis en establecer vínculos entre regiones, fortalecer las bases legales, económicas y el diálogo a nivel diplomático.

¿En qué estado se encuentra actualmente el proyecto de la empresa rusa RusHydro, que anunció la construcción de una central mareomotriz en Chile?

La delegación de la compañía RusHydro, encabezada por Serguéi Tsoy, el vicepresidente, visitó Chile en octubre de este año.

Sus integrantes tuvieron la oportunidad de encontrarse con Camilo Escalona, el Presidente del Senado de Chile, con dirigentes del Ministerio de Obras Públicas y con el Ministro de Energía. Hubo reuniones con la agencia de crédito CORFO.

Como resultado, se firmaron dos memorandos de cooperación en el área de la energía renovable. Uno de ellos ya lo mencioné en lo referente a la USACH y el otro fue entre RusHydro y la Universidad Austral. Ahora la parte chilena está buscando el terreno adecuado.

A pesar de que Rusia y Chile estén separados por miles de kilómetros, en Antártida nuestras estaciones de investigación quedan una al lado de otra… ¿Cuáles son las dinámicas de esta convivencia?

El acuerdo intergubernamental sobre la colaboración en Antártida fue firmado en 1995, y está a cargo del Instituto Antártico Chileno y su análogo ruso. Pero lo cierto es que las personas – tanto rusos, como chilenos – que trabajan en el Continente Blanco, se comportan como buenos vecinos, se ayudan mutuamente y tienen buena disposición para realizar proyectos bilaterales.

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