Mijaíl Shólojov viaja a América Latina

Alexánder Shólojov. Fuente: Katerina Romanova

Alexánder Shólojov. Fuente: Katerina Romanova

El 25 de Noviembre de 2012, con el auspicio de Casa de Rusia y Rossotrudnichestvo (Agencia Federal para los Asuntos de Colaboración con la Comunidad de Estados Independientes, Compatriotas en el Extranjero y Cooperación Humanitaria Internacional) en la ciudad de Buenos Aires se abrió la muestra fotográfica dedicada a la vida y el arte de Mijaíl Shólojov.

La apertura de la exposición coincidió con el evento 'Buenos Aires celebra Rusia' y fue una apropiada combinación con otras áreas de la cultura rusa: música, danzas, artesanías y gastronomía.

La muestra inaugurada incluía fotos de la infancia del escritor, de los lugares donde ha vivido, sus encuentros con las personas destacadas de la época y hasta la reproducción de la primera página de su famosa novela  El Don apacible. 

Su nieto, y director del Museo Shólojov, Alexánder Shólojov (que se parece increíblemente  a su abuelo),  comentó a Rusia Hoy que ésta exposición itinerante fue programada hace un año y comenzó su desplazamiento por América Latina desde Cuba.

Antes de llegar a la Argentina, estuvo en Perú y para el año que viene planea su exposición en Chile y México.

“Nuestro mayor deseo, - dijo Alexánder, - es hacerles recordar a nuestros compatriotas que viven en el extranjero y a todos los lectores de América Latina quién fue Mijaíl Shólojov  y su obra. Estamos convencidos de que las palabras de La Internacional que dicen “del pasado hay que hacer añicos” no se aplican a la cultura, ya que no se puede borrar de la memoria de una nación lo que ocurre en la historia de su propio país.”                                                                                                                                

Mijaíl Shólojov era uno de los escritores más difundidos en la URSS. Sus obras se incluían en los programas escolares junto con las de Tolstói, Turguéniev, Dostoievski y Chéjov.

Sobre los temas de sus libros se habían filmado varias películas. No obstante, en el extranjero su arte se conoció ampliamente sólo después de 1965, cuando le entregaron el Premio Nobel de literatura “por el poder artístico y la integridad de la epopeya de los cosacos del Don en un momento crucial para Rusia”.

Este hecho despertó gran interés hacia la literatura soviética: El Don apacible se tradujo a múltiples lenguas. Se dice que en la ceremonia Shólojov no se inclinó ante Gustavo Adolfo VI al recibir el premio.

Según algunas fuentes fue algo intencional y el autor lo explicó de la siguiente manera: “Nosotros, los cosacos,  no nos inclinamos delante de nadie. Sí podemos hacerlo delante de un pueblo,  pero no delante de un Rey”.

Otros afirman que al galardonado no fue advertido acerca de los detalles de la etiqueta.

Epopeya de los cosacos del río Don

De los cuatro libros que componen la novela, el primero está dedicado a la vida en las aldeas cosacas  antes de la Primera Guerra Mundial y a la participación de su caballería en la lucha contra las tropas alemanas; el segundo al rechazo de  los cosacos a la monarquía del general Kornilov  y al inicio de la fatal contienda entre Rojos y Blancos en las tierras del Don; y los dos últimos a las penurias producidas por la colectivización de la agricultura. 

 El personaje principal es Gregori Mélejov, que pertenecía al ejército de los cosacos blancos, y hasta el final no se pasa al bando bolchevique.

 Este hecho provocó desde el principio las críticas de los comunistas, pero la novela fue leída personalmente por Stalin y aprobada para su publicación.

 El propio Shólojov dijo: “En mi libro critiqué el lado oscuro de cada bando; sólo tomaba partido por el cosaco a quien le arrebataron su tierra, por los soldados que luchaban sin saber el por qué.”

 Cabe mencionar que por ésta obra Shólojov fue laureado con el Premio de Stalin en 1941.

 A pesar de su fama, hay dudas acerca de la autoría de El Don apacible. El problema surgió  en los años 20, cuando fue publicada la primera parte de la novela.

 En los años 70  Alexánder Solzhenitsin habló del tema. La razón duda era: ¿cómo un autor tan joven (Shólojov tenía en aquel entonces sólo 23 años) puede escribir sobre las complicadas y confusas colisiones de la Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil?

 Según determinadas fuentes, en 1929, por orden de Stalin, se estableció una comisión presidida por M.I. Uliánova (hermana menor de Lenin), que investigó el asunto y confirmó la autoría de Shólojov, basándose en los manuscritos presentados por el autor.

 Sin embargo, los partidarios del plagio argumentan que Shólojov encontró un manuscrito del cosaco blanco Fiódor Kriukov, muerto en 1920, y lo usó como material para su novela.

 Como reza un conocido dicho ruso: “No se pueden sacar palabras de una canción”, por lo que no se puede reescribir o cambiar los hechos históricos.

 Lo más importante es que el interés por Mijaíl Shólojov y su obra sigue creciendo.

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