Una nueva arma con un nombre célebre

De ahora en adelante la fabricación de armas ligeras en Rusia se concentrará en unas solas manos. Fuente: RIA Novosti

De ahora en adelante la fabricación de armas ligeras en Rusia se concentrará en unas solas manos. Fuente: RIA Novosti

Por decisión del gobierno ruso, se ha creado un superconsorcio armamentístico a partir de dos fabricantes de armas: las compañías de los Urales Izhmash e Izhtej. La empresa fusionada producirá una nueva arma. Más de medio siglo de la era de las famosas kaláshnikov ha llegado a su fin.

No obstante, el nuevo gigante armamentístico recibirá el nombre del legendario diseñador ruso: consorcio Kaláshnikov.

“Quisiera apoyar la creación de este consorcio por medio de una fusión, así podremos concentrar el potencial industrial y crear una fábrica moderna de armas de fuego”, comentó el presidente Vladímir Putin.

El viceprimer ministro, a cargo de la industria de la Defensa rusa, considera que la creación del consorcio contribuirá, entre otras cosas, a reducir la producción de fusiles de asalto rusos sin licencia en los países de Europa del Este. “Estoy seguro de que bajo esta nueva bandera no sólo reavivaremos la producción de las armas ligeras modernas en Izhevsk, superando por seguridad y capacidad mortífera a los modelos extranjeros, sino que también acabaremos con la producción ilegal y falsificada de kaláshnikov en los países del antiguo Bloque del Este”.

Ya en otoño del pasado año el Ministerio de Defensa ruso se negó a comprar el modelo más popular de la serie AK en las últimas décadas, el AK-74. Es comprensible la postura adoptada por el Ministerio. Según sus dirigentes, por cada militar ruso hay 17 (¡!) fusiles kaláshnikov, que se encuentran en los almacenes y en las  subdivisiones. De acuerdo a los expertos, hay suficientes reservas de AK en Rusia para 15 o 20 años.

El fusil de asalto kaláshnikov fue creado en 1947 y adoptado por el ejército en 1949. Es el arma ligera más extendida en todo el planeta: en total, en el mundo, existen entre 70 y 105.000 millones de ejemplares de diversas versiones de estos fusiles y se emplean en los ejércitos de 55 países. En África se la denomina desde hace tiempo  “el arma de la libertad” e incluso adorna los escudos de Mozambique y Zimbaue.

A principios de noviembre, en el campo de tiro cercano a Moscú de la empresa armamentística Tochmash, empezaron las pruebas del flamante fusil de asalto ruso, el AK-12, diseñado por Vladímir Zlobin, jefe de la oficina de desarrollo de Izhmash.

El director general de Tochmash, Dmitri Semizorov, declaró que las pruebas preliminares del nuevo fusil no durarán más de un mes. “El tiempo de las pruebas preliminares puede oscilar, dependiendo de la cantidad de las mismas, que están determinadas por el cliente”, explicó Semizorov.

Con anterioridad, Vladímir Zlobin había señalado que,  antes de que el arma empiece a fabricarse en serie, tiene que pasar las pruebas gubernamentales. Se prevé que comiencen en 2013 y acaben en junio-julio del mismo año.

Según Zlobin, el АK-12 ha despertado un interés enorme en todas las estructuras armadas del país. En base a él, se creará toda una línea de modelos militares. Entre ellos, habrá pistolas, fusiles de asalto, ametralladoras, etc.

El nuevo fusil presentará mejoras significativas respecto al AK-74. El AK-12 se puede utilizar con una mano, se duplicará la capacidad de su cargador, hasta albergar 60 cartuchos, y, en lugar de un cañón, contará con tres intercambiables (con un calibre diferente). Lanzador de granadas, miras y otros dispositivos aumentarán las prestaciones del arma.

El año pasado fue literalmente explosivo para la empresa en cuanto a la presentación de sus productos en ferias internacionales. En otoño de 2011 la delegación de Izhmash llevó por primera vez a la feria DSEi de Londres los fusiles de asalto kaláshnikov y Níkonov, fusiles de francotiradores, los complejos Krasnnopol y Kitolov, la carabina de cañón liso Saiga-12-EXP-01 (versión 030) y un modelo de la ametralladora de entrenamiento Vityaz.

Este año, una delegación de Izhmash fue a presentar sus productos a la feria especializada en armas más grande del mundo SHOT SHOW, que se celebra a mediados de enero en Las Vegas. “El potencial del mercado americano es muy grande. En Estados Unidos se vende alrededor de un 65% de las armas deportivas y de caza producidas en el mundo y estamos interesados en que la producción de Izhevsk tenga más presencia en él”, declaró el director general de Izhmash, Maksim Kuzyuk.

El artículo estrella llevado por Izhmash a la feria de Estados Unidos fue la versión de la carabina semiautomática Saiga para cartuchos 5,45х39 mm, 7,62х39 mm, 308 WIN, 223REM. Es decir, el modelo de Saiga que es, en realidad, la variante “civil” del fusil kaláshnikov.

En Izhevsk auguran con sobrados fundamentos que al renovado Izhmash le irá bien, gracias a los encargos para exportación y el comercio de las versiones civiles de sus armas ligeras militares.

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