La economía rusa crece un 3,4% en 2012

“El PIB aumentó en el 3,9% en el segundo trimestre, y en el 4,4% en enero-junio de este año”. Fuente: Reuters / Vostock-Photo

“El PIB aumentó en el 3,9% en el segundo trimestre, y en el 4,4% en enero-junio de este año”. Fuente: Reuters / Vostock-Photo

La situación de la economía mundial ha influido en el crecimiento económico de Rusia: se va a desacelerar. Este año el PIB aumentará en un 3,4%, en 2013 un 3,8% y un 4,1% en 2014, según la previsión que dio a conocer ayer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Se trata de una revisión a la baja porque el pronóstico anterior, publicado en mayo, hablaba del crecimiento de un 4,5% en 2012 y un 4,1% en 2013.

Expertos de la OCDE señalan que “la ralentización en 2012 es resultado de la debilidad de la economía mundial, la incertidumbre política a raíz de las elecciones, la mala cosecha y la continua crisis de la deuda en la Eurozona”.

Al mismo tiempo, constatan que la salida de capitales desde Rusia también se desaceleró, lo que testimonia “la creciente confianza por parte de inversores”.

La OCDE pronostica que Rusia cerrará este año con un inflación del 5%, que subirá al 6,4% en 2013 y recaerá al 4,3% en 2014.

El superávit público será de un 0,5% del PIB en 2012 y un 0,1% en 2013; en 2014 habrá cero déficit.

Un drástico deterioro de la situación económica global o una escalada de la crisis en la zona del euro, a la par con el incremento del suministro de recursos energéticos desde otros países, en particular, EE UU, podría afectar los precios del petróleo y el gas, lo que a su vez mermaría los ingresos de Rusia y las inversiones en nuevos proyectos de producción de materias primas.

Semejante evolución tendría repercusión directa en otros sectores económicos, y podría aumentar la salida de capitales, advierten los expertos de la OCDE.

Las predicciones del gobierno

En junio pasado la economía rusa creció un 0,2% y según las predicciones del gobierno cerraría el año con un incremento del 3,8-4%, así lo declaró el viceministro ruso de Desarrollo Económico, Andrei Beloúsov. Esta cifra de principios de verano es algo menor que la predicción de la OCDE.

“El PIB aumentó en el 3,9% en el segundo trimestre, y en el 4,4% en enero-junio de este año”, precisó Beloúsov tras comunicar que el crecimiento de junio, ajustado al factor estacional, fue del 0,2%.

El volumen de la inversión en activos fijos subió en el 10,2% en enero-junio sobre el mismo período del año anterior. La previsión anual se eleva del 6,6% al 7-9%.

El viceministro destacó como detalle muy importante “la fuerte ralentización de las importaciones en el primer semestre, en primer término, las de alimentos”, pero rehusó explicar las causas de esta tendencia.

Por su parte, en octubre el FMI y el Banco Mundial previeron un crecimiento económico estable para Rusia.  Ambas organizaciones hablaron de un aumento del PIB del 3,6-3,7 %, en 2012 y 2013.

Según el FMI, los principales factores que influirán en la economía rusa durante los próximos años serán: el precio del petróleo, los productos de alimentación, los metales y las materias primas en general.

Hay que recordar también que el desempleo se encuenra en un mínimo histórico  desde la caída de la URSS, con una tasa del 5,2% en septiembre. 

Al mismo tiempo, las desigualdades sociales aumentan, según algunos expertos, se trata de una tendencia que se da en la gran mayoría de los países.

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