En memoria de los soldados desconocidos de Stalingrado

Un monumento conmemorativo en pretende restituir el nombre a 17.000 combatientes soviéticos en defensa de la ciudad. Fuente: ITAR-TASS

Un monumento conmemorativo en pretende restituir el nombre a 17.000 combatientes soviéticos en defensa de la ciudad. Fuente: ITAR-TASS

El 19 de noviembre fue el 70º aniversario del inicio de la famosa contraofensiva soviética en la Stalingrado (hoy en día Volgogrado), ciudad asediada por los alemanes.

En el monumento conmemorativo del campo de batalla conocido como Mamáyev Kurgán (Túmulo de Mamai), ha comenzado una campaña llamada a restituir el nombre de los soldados.

Se van a instalar unas 1.500 placas conmemorativas con los nombres de 17.000 defensores de la ciudad, desconocidos hasta el día de hoy. Sus nombres han salido a la luz en los últimos tres años como resultado de un enorme trabajo de investigación llevado a cabo por el Museo de la Batalla de Stalingrado.

Se trata de los héroes que están enterrados en la colina en varias fosas comunes.

La más pequeña se encuentra en la ladera sur del túmulo. Data de 1948-1949 y contiene los restos de aquellos que murieron en la la Colina 102 (como era conocido el túmulo durante la batalla): unos 1.500 soldados que en su mayoría servían en la división 248. Su misión era defender la colina y no retirarse hacia el Volga.

Por otro lado, la fosa común más grande se encuentra directamente debajo de la estatua de 72 metros de altura y con la espada en alto representando a la Madre Rusia. Contiene los restos de 34.500 soldados y oficiales soviéticos que murieron en la defensa de la ciudad.

Fueron traídos aquí después de la reconstrucción. Hasta ahora mucha gente no sabía dónde estaban enterrados sus familiares.

“Nuestra familia se pasó 67 años buscando el lugar de enterramiento del hermano mayor de mi padre, Alexánder Mijeyevich Tsiriulnikov”, dice Alexéi Tsiriulnikov que vive en la región de Volgogrado.

“Era comandante de un batallón de tanques, murió heroicamente después de destruir cinco posiciones de fuego. Fue condecorado de forma póstuma con la Estrella Roja. Mi abuela recibió una comunicación que decía que había sido enterrado en el distrito de Voroshilov de Volgogrado. Pero las calles que indicaba la carta ya no existen. Los trabajadores del Museo han establecido que los restos de mi tío fueron trasladados a Mamáyev Kurgán”.

El nombre de Alexánder Tsiriulnikov está en el muro del cementerio de guerra. 

“La instalación de las placas conmemorativas es un momento muy conmovedor”, declara la nieta de un combatiente. “Nuestra familia había abandonado la esperanza de encontrar la tumba de mi tío abuelo. Lucho en la 49 división de infantería. Murió en 1942 en Stalingrado pero no sabíamos dónde había sido enterrado. Estamos enormemente agradecidos al Museo”.

“Cuando supe la cantidad de nombres de soldados caídos de la Wehrmacht que habían sido inmortalizados y el número de los soldados soviéticos, me quedé sorprendido”, dice Alexéi Vasin, director del Museo de la Batalla de Stalingrado.

“En la aldea de Rossoshki, en la región de Volgogrado, en el cementerio de soldados alemanes muertos en Stalingrado, hay 117.000 nombres de nuestros antiguos enemigos grabados en granito.

Mientras que apenas hay 15.000 nombres de soldados del Ejército Rojo inmortalizados.  Considero que esta situación es un insulto tanto a la memoria de los soldados soviéticos como a nosotros, sus descendientes. Debe ser corregido”.

En el Mamáyev Kurgán se lleva realizando trabajos de investigación desde la guerra. En 2009 tuvo lugar un gran avance, cuando el Museo creó su propio departamento de investigación.

Para entonces la base de datos del Monumento conmemorativo ya se estaba rellenando. Este proyecto del Ministerio de Defensa para la numeración de documentos y la creación de un sistema global de información en internet, permitió al departamento de investigación del museo contar con nuevas oportunidades. Tras tres años de trabajo se han conseguido los nombres de 17.000 soldados enterrados en el Mamáyev Kurgán.

Pero una cosa es establecer los nombres de los caídos y otra muy distinta inmortalizarlos. El cementerio conmemorativo de la guerra en el Mamáyev Kurgán fue creado en 1995.

Desde entonces los restos de los soldados encontrados en la región de Volgogrado han sido trasladados hasta allí. Parte del monumento conmemorativo es un muro de 100 metros que muestra los nombres de los soldados del Ejército Rojo enterrados en el túmulo. Hace 17 años, cuando se abrió el cementerio, había grabados 6.500 nombres de soldados soviéticos.

En 2001 se añadieron 430 nombres más y en agosto de 2012 otros 216. La campaña para inmortalizar 17.000 soldados y oficiales de una sola vez no tiene precedentes.

“Es difícil sobrestimar el significado de esta campaña”, dice Alexéi Vasin. “El Ministerio de Cultura está cubriendo los costes de la instalación de las placas conmemorativas. Han sido muy comprensivos. Nuestros argumentos fueron escuchados y el proyecto despegó”.

Montar 1.500 placas conmemorativas costará al presupuesto unos 10 millones de rublos (algo más de 3 millones de dólares). Está previsto que el trabajo termine el 2 de febrero de 2013, día del 70º aniversario de la victoria de la Unión Soviética en la batalla de Stalingrado.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.