Los ingresos derivados de la privatización podrían servir para programas de inversión

Olga Dergunova, la jefa de La Agencia Federal de Gestión de la Propiedad Estatal de Rusia. Fuente: Kommersant

Olga Dergunova, la jefa de La Agencia Federal de Gestión de la Propiedad Estatal de Rusia. Fuente: Kommersant

La Agencia Federal de Gestión de la Propiedad Estatal de Rusia, dirigida por Olga Dergunova, está estudiando la posibilidad de revertir las ganancias en las compañías privatizadas. Según los funcionarios, el dinero se podría destinar a impulsar programas de inversión y a incrementar la capitalización.

Hasta 2016, el Estado prevé ingresar no menos de 760.000 millones de rublos (24.000 millones de dólares) por la venta de grandes activos estatales, incluidos los 260-270.000 millones de rublos que se obtendrán en 2013.

En esta suma se incluyen los ingresos por la privatización del banco VTB (10-25,5%), del productor de diamantes AK ALROSA (7-14%), Rosneft (una participación del 6%), la flota de arrastreros de Arjánguelsk (100 %), la compañía energética TGK-5 (25,1 %), S7Airlines (25,5%), Mosenergostroi (25,5%) y la naviera Sovkomflot.

Para 2013 está programada también una transacción de gran envergadura: una oferta pública inicial (OPI) de los Ferrocarriles Rusos (RZhD).

Para empezar, a los inversores se les ofrecerá hasta el 5% de las acciones y, para 2016, se reducirá la participación estatal en el monopolio ferroviario hasta el 75,1%. Según el jefe de Ferrocarriles Rusos, Vladímir Yakunin, actualmente la participación del 25% de la compañía está valorada en 280.000 millones de rublos (unos 8.900 millones de dólares).

Según fuentes gubernamentales, la venta de los activos públicos no persigue engrosar el presupuesto federal.

“Reinvertir los beneficios en las compañías que venden participaciones públicas puede ser una alternativa a la transferencia de esos fondos al presupuesto. Estas ganancias se podrían utilizar para impulsar programas de inversión e incrementar la capitalización”, declaró Olga Dergunova, jefa de la Agencia Federal de Gestión de la Propiedad Estatal, en su comparecencia en la Duma estatal.

Empresas de diferentes tamaños se pueden beneficiar de este enfoque, según explicó Dergunova a RBC Daily y añadió que la Agencia prevé discutir esta opción con las grandes corporaciones “con estrategias de desarrollo a largo plazo y programas de inversión aprobados por los consejos de administración”.

,La Agencia Federal de Gestión de la Propiedad Estatal propone cuatro opciones como mecanismos para devolver a las empresas los ingresos derivados de la privatización: transferir los fondos del presupuesto en forma de “subvenciones para programas de inversión no rentables o de baja rentabilidad (incluidos los proyectos de orientación social), concediendo préstamos a largo plazo o subsidios a la tasa de interés (a través de bancos o instituciones de desarrollo), contratación pública o inversión de capital, según declaró la jefa de la Agencia.

Los expertos consideran que las soluciones más eficaces son los subsidios, los créditos y la contratación pública. “Todas las opciones son viables salvo la inversión de capital, puesto que invierte la privatización”, señaló Ovanes Oganisyan, estratega de Sberbank Investment Research.

No menos eficaz podría ser que las compañías privatizadas emitieran bonos de infraestructura, así el Estado podría invertir en ellas el dinero obtenido. “Sería más fácil garantizar la disciplina financiera con los bonos de infraestructura, puesto que las empresas tendrían que adquirir ciertos compromisos”, afirma Alexei Minaev, jefe del departamento de análisis de Rye, Man & Gor Securities.

Las empresas en cuestión se podrían beneficiar de la propuesta de la Agencia Federal de Gestión de la Propiedad Estatal. “El gobierno lleva afrontando la cuestión de cómo utilizar los ingresos derivados de la privatización desde la década de 1990.

Hay dos opciones: asignarlos al presupuesto federal o financiar programas de inversión. Las empresas prefieren la segunda opción”, dijo Nikolái Podlevskij, jefe del departamento de investigación de Zerich Capital Management.

En su opinión, los que más necesitan utilizar este esquema son los bancos, puesto que “no están suficientemente capitalizados”. “El Estado controla algunos bancos y quiere que incidan más en la economía y apoyen a las empresas”, añadió Podlevskij.

Por ejemplo, ahora en el Gobierno se debate activamente sobre la venta de acciones de VTB (Olga Dergunova formaba parte de la dirección del banco) y se piensa sobre todo en dos opciones: vender acciones en la Bolsa, como hizo Sberbank, o emitir más acciones.

Por ahora, las autoridades se decantan por la segunda opción, que está en sintonía con los intereses de VTB, dado que permite al banco llevar a cabo la transacción más rápidamente y aumentar el capital. Si esta opción no prospera, se adoptaría la propuesta ofrecida por la Agencia Federal de Gestión de la Propiedad Estatal. 

Un portavoz de VTB se negó a comentar los recursos propuestos por Olga Dergunova, señalando que esta cuestión “cae en el ámbito de competencia del accionista principal del banco, el Gobierno de la Federación de Rusia”.

Los bancos no son los únicos interesados, considera Oganisyan. “Esta práctica puede ser beneficiosa para todas las empresas en las que haya una gran exigencia de capital”. El jefe de los Ferrocarriles Rusos, Vladímir Yakunin, declaró que el incremento del presupuesto no es el objetivo principal de la privatización. “Este instrumento está diseñado para conseguir los objetivos estratégicos sociales y económicos del país”, declaró Yakunin.

Artículo publicado originalmente en ruso en RBC Daily. 

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