Aprobar ruso para trabajar

Los inmigrantes de los países de la CEI tendrán que presentarse a un examen de lengua. Fuente: AFP / East News

Los inmigrantes de los países de la CEI tendrán que presentarse a un examen de lengua. Fuente: AFP / East News

Vladimir Putin firmó esta semana una ley que obliga a los inmigrantes provenientes de países que no requieren visado (de la CEI) y que trabajen en el campo de la construcción, el comercio y los servicios comunitarios a aprobar un examen de ruso. Se ha hecho una excepción con los ciudadanos de Bielorrusia y de Kirguizistán, donde el ruso es lengua oficial, y con aquellos que posean un título de educación media de los países de la antigua URSS. Los expertos sin embargo avisan que no van a estudiar ruso sino que sencillamente "comprarán un certificado".

Las enmiendas a la ley de educación y "la ley sobre la situación legal de los ciudadanos extranjeros en la Federación rusa", fueron presentadas a la Duma en noviembre de 2011 por varios diputados en la pasada  legislatura.

La propuesta consistía en obligar a los inmigrantes que trabajaran en la venta al por menor, la construcción y los servicios comunitarios a certificar, antes de comenzar a trabajar, conocimientos de un nivel básico de ruso.

Como certificado valdrá un diploma o un título de educación media emitido por un país de la antigua URSS hasta septiembre de 1991 (o de Rusia después del 1991). El resto de los inmigrantes deberán demostrar sus conocimientos de ruso mediante un examen.

La prueba se puede realizar en 160 centros de aprendizaje de ruso. Como declaró el director del Servicio Federal de Migración (FMS), Konstantín Romodanovski, se trata de un texto de ordenador con unas 15 preguntas. En el departamento calcularon el coste del examen en unos 6.000 rublos (unos 190 dólares). En Rusia funcionan 238 centros de enseñanza de ruso; 53 de los cuales, según afirma el FMS, son gratuitos.

 Según la valoración del FMS, cada año en Rusia entran entre 11 y 14 millones de trabajadores migrantes, en su mayoría de Ucrania (20 %), Uzbekistán (15 %), Kazajstán (11 %), así como de Tayikistán y Kirguiztán.

El 35% de los inmigrantes llega a Moscú o a la región de Moscú.  El Banco Mundial calculó que la migración por razones laborales en Rusia es de 12,5 millones de personas al año. Según los datos del FMS, como mínimo un 20% de los 860.000 inmigrantes que obtuvieron un permiso de trabajo no habla ruso.

El proyecto de ley ha sido discutido en el Parlamento durante casi un año y se han introducido cambios. Por ejemplo, se decidió exigir a los inmigrantes un nivel de conocimiento de la lengua "básico" en vez de "elemental".

Los habitantes de aquellos países que reconocen el ruso como idioma oficial (casos de Bielorrusia y Kirguizistán), están exentos de hacer el examen o de presentar certificación. Los trabajos sobre del proyecto se activaron después de que en enero de 2012 Vladímir Putin dijera que se estaba "sopesando" la idea de un examen.

En la nota aclaratoria al documento se dice que sin conocimiento del idioma los extranjeros "no tienen oportunidad de adaptarse a las condiciones sociales y culturales del país de residencia", lo que "provoca una notoria tensión en la sociedad". A finales de octubre la Duma y el Consejo de la Federación aprobaron la ley, esta semana el Presidente la ha firmado y entrará en vigor el 1 de diciembre de 2012. 

La secretaria de prensa del FMS, Zalina Kornilova, dice que una vez aprobado el examen el extranjero obtendrá también protección jurídica. Dice convencida que "si una persona no puede entender lo que le dicen, por ejemplo, las leyes rusas, puede encontrarse en una situación desfavorable”. 

Sin embargo el director de la secretaría jurídica 'Avanti-consulting' (especializada en cuestiones de inmigración) Gayar Ajsianov, considera que los exámenes serán "terreno abonado para la corrupción". El director del centro de información jurídica 'Migración y ley', Gavjar Dzhuraev, también teme que el conocimiento del ruso se convierta en parte de la cadena de corrupción, "un certificado más que puede comprarse junto con el permiso de trabajo y el seguro médico".

Por su parte, el vicepresidente de 'Opori Rossii', Vladlen Maximov cree que la idea de exigir un conocimiento de lengua es correcta, pero subraya que en Rusia "no se cumplen exigencias que son mucho más fáciles de comprobar". "Por ejemplo, en el comercio está absolutamente prohibido tener extranjeros bajo multa de, entre 400.000 y 700.000 rublos (entre 12.600 y 20.000 dólares). Pero es normal encontrar inmigrantes trabajando en cualquier mercado". 

Artículo publicado originalmente en Kommersant

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