Un buque centenario que sigue activo

El 'Kommuna' es un barco de salvamento qu forma parte de la Flota rusa del mar Negro y el barco más antiguo del mundo. Fuente: George Chernilevsky / wikimedia.org

El 'Kommuna' es un barco de salvamento qu forma parte de la Flota rusa del mar Negro y el barco más antiguo del mundo. Fuente: George Chernilevsky / wikimedia.org

El buque de salvamento 'Kommuna' de la Flota rusa del mar Negro, comenzó a servir en los tiempos del zar, y cumplió cien años el pasado lunes. Esta Flota se encuentra en Crimea, Ucrania, y según el acuerdo establecido por las autoridades de ambos países podrá prolongar su estancia hasta el año 2042.

"La bandera de a bordo del buque fue izada solemnemente en la quilla con ocasión del centenario", declaró el portavoz de la Flota del mar Negro, capitán de navío Viacheslav Trujachov.

El nombre original del buque era 'Voljov' y se le puso la quilla hace cien años, exactamente el 12 de noviembre de 1912. Un año después fue botado y en julio de 1915 incorporado a la Flota del Báltico.

Como buque de salvamento se utilizó por primera vez en 1917 para reflotar el submarino AG-15 hundido cerca de las islas Aland, situadas entre Finlandia y Suecia.

"Durante la Primera Guerra Mundial participó en el rescate de un submarino inglés y la tripulación recibió agradecimiento del Gobierno británico", destacó Trujachov.

En los años de la Segunda Guerra Mundial, el buque prestó servicio en la Flota del Báltico y fue utilizado para las reparaciones de submarinos.

"En 1967 fue trasladado de la base naval de Kronstadt (Golfo de Finlandia) a Sebastópol, en el mar Negro", dijo el portavoz.

'Kommuna' es un catamarán. Después de la modernización lleva los más sofisticados equipos de salvamento, incluido el robot 'Pantera Plus', y sigue participando en labores de rescate submarino.

El buque desplaza 3.100 toneladas y mide 81 metros de eslora. La velocidad máxima alcanza 8,5 nudos y la autonomía de navegación, 4.000 millas náuticas.

Flota rusa del mar Negro

Este destacamento está situado en Crimea, península que pertenece a Ucrania desde 1954 por decisión de Nikita Jrushchov. Tras la caída de la URSS las autoridades de ambos países han tenido que negociar acerca de la presencia de la Flota rusa.

Los parlamentos de Rusia y Ucrania ratificaron en 2010 un convenio que prevé prolongar la permanencia de la Flota rusa del mar Negro (FMN) en Crimea hasta el año 2042.

De acuerdo con el documento, a partir del 28 de mayo de 2017, Rusia pagará a Ucrania 100 millones de dólares anuales de arrendamiento por la estancia de la FMN en Crimea y ofrecerá asimismo un descuento sobre el gas exportado al país vecino.

Sin embargo, las condiciones definitivas de la permanencia de la FMN en Crimea no han sido acordadas todavía. Ucrania insiste en la firma de unos 10 acuerdos adicionales, de los cuales por ahora casi están listos solo dos.

La situación actual supone numerosos problemas para el mando de la Armada rusa. Así, de acuerdo con el convenio de 1997, Rusia no puede aumentar ni modernizar su Flota del Mar Negro en Crimea.

Aunque el mes pasado el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, constató cierto avance en el asunto de la estancia de la Flota rusa del mar Negro en Crimea. Sin embargo, instó a Kiev a impulsar las negociaciones en esta materia.

“Hay avances en la elaboración de los acuerdos, la actualización de los detalles jurídicos del funcionamiento de la Flota rusa del mar Negro en Ucrania, sin embargo quisiéramos acelerar este proceso”, dijo Lavrov en una rueda de prensa con su homólogo ucraniano, Konstantín Grischenko.

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