“La gente es más feliz en las sociedades tolerantes”

El sociólogo estadounidense Ronald Inglehart habla sobre los valores de los rusos. Fuente: ITAR-TASS

El sociólogo estadounidense Ronald Inglehart habla sobre los valores de los rusos. Fuente: ITAR-TASS

El proyecto “Encuesta Mundial sobre los Valores” (World Values Survey) tiene conclusiones y resultados. El sociólogo y politólogo estadounidense Ronald Inglehart, que ha dirigido este trabajo durante más de veinte años, nos ha hablado de cuáles son los valores más importantes para los rusos.

¿En qué se distinguen los rusos del resto del mundo?

Lo más revelador sobre los habitantes del país no son los resultados de las encuestas de un año concreto, sino la dinámica de cambio en los valores. Para los rusos, la caída de la Unión Soviética fue un suceso clave, ya que generó un vacío ideológico, una quiebra de la economía y, como muestran nuestras encuestas, un profundo sentimiento generalizado de desdicha entre los rusos.

En 1999 los índices de satisfacción con la vida en Rusia alcanzaron la mínima y quedaron muy próximos a los de los países africanos.

Ronald F. Inglehart (1934) es un politólogo de la Universidad de Michigan. Dirige la  encuesta de valores mundiales, una red global de científicos sociales que han desarrollado encuestas nacionales representativas de alrededor de 80 sociedades.

Desde el año 2002 se inició en el país un crecimiento generalizado de la felicidad subjetiva,  pero este es un proceso muy lento. Esto se debe a que la mayoría de los que se consideran felices son jóvenes menores de 30 años.

No es de extrañar que los jóvenes se consideren felices, puesto que son más activos e irreflexivos...  

No siempre los jóvenes son más felices que sus padres. En la época de nuestros primeros estudios en Rusia, en los años 80, no se observaba esa diferencia generacional. Y en la actualidad, en los países occidentales, los índices de felicidad están distribuidos de manera muy homogénea entre las diferentes edades. 

En los años 70 desarrollé la concepción del postmaterialismo. Esta se basa en la idea de que en las democracias occidentales los valores de los jóvenes pasan de la supervivencia física y económica a la autoexpresión, las libertades civiles, la defensa del medio ambiente, etc.

En aquella época salió a escena una generación de posguerra que se había criado en una era de crecimiento económico.

En general, los ideales de los jóvenes europeos de la época se volvieron realidad: las sociedades occidentales se volvieron más tolerantes, la desigualdad de género fue desapareciendo y se dieron cambios en otros ámbitos de la vida que propios del postmaterialismo.

Ahora apenas hay diferencias entre los valores de los europeos de 30 años y los de 50. Sin embargo, en Rusia sí que las hay.

¿Puede la generación postsoviética cambiar la imagen del país?

Probablemente, sí. No se trata solo de Rusia, sino también de Ucrania, de Bielorrusia e incluso de China, que a pesar de estar liderado por un Partido Comunista se rige por las leyes de la economía de mercado, las cuales cambian también los valores de las personas.

¿En qué más se diferencia Rusia de occidente y de otros países? 

En Rusia se observa una interesante paradoja: el país es bastante laico, y sin embargo, a diferencia de los estados occidentales, aquí la religiosidad está en crecimiento. Esto tiene explicación: tras el colapso de la ideología comunista se formó un vacío espiritual que había que llenar.

Observamos un renacimiento tanto de la fe ortodoxa como del islam, idea que respaldan los datos de nuestra encuesta en Tartaristán. Todos necesitamos un sistema de creencias. En occidente muchos creen en los derechos humanos, en la igualdad de género y en la defensa del medio ambiente.

En Rusia hay una opinión muy extendida, según el país ha tenido un “recorrido particular” y no está preparado para la democracia. ¿Cree que es cierto?

Solo puedo decir que el recorrido de Rusia durante el siglo XX está lleno de grandes tragedias e infortunios. Por este motivo, en vuestro país hay unas tradiciones autoritarias arraigadas que aún hoy se encuentran, por ejemplo, en este burocratismo que yo no he visto en ningún otro país.

Por otra parte, en Rusia los valores de autoexpresión superan a los de supervivencia solo en un sector de los jóvenes, pero si se mantiene la dinámica económica dentro de poco predominarán los primeros. 

La liberalización es una tendencia mundial a largo plazo, y en algunos aspectos Rusia ya la sigue.

¿Quiere decir que la única dirección posible es la de los valores postmaterialistas?

Bueno, al menos es la única dirección con perspectiva. En las sociedades tolerantes la gente es más feliz que en las intolerantes, donde sufren tanto los oprimidos como los opresores, que se ven en un estado constante de ira y nerviosismo.

Versión abreviada. Publicado originalmente en Ogoniok. 

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