Una enorme flota de submarinos no nucleares

La Armada rusa contará con el segundo mayor contingente, por detrás de Alemania. Fuente: flickr /  MATEUS27.24.25

La Armada rusa contará con el segundo mayor contingente, por detrás de Alemania. Fuente: flickr / MATEUS27.24.25

Rusia planea comenzar con las pruebas en mar del submarino B-90 Sarov antes de fin de año. Este dispositivo funciona con un suministro eléctrico experimental que utiliza hidrógeno como combustible. Una fuente del Ministerio de Defensa ha informado a Izvestia de que este tipo de motores se utilizará en el submarino de clase Lada Project 677 y en su versión para exportación, el Amur-1500.

“La labor de desarrollo de esta instalación de propulsión sin necesidad de aire comenzó el año pasado. El submarino alemán U-212 y su versión para exportación, el U-214, tienen esta clase de motor. El motor eléctrico del submarino recibe la electricidad a partir de células de hidrógeno en lugar de una batería”, dijo un representante de la armada rusa que participa en la investigación.

Todos los submarinos no nucleares existentes, incluyendo el Project 636 Varshavianka, utilizan baterías que se cargan mediante un motor diésel. En cuanto se completa la carga, el submarino debe salir a la superficie y encender el motor, lo cual lo hace vulnerable. El submarino Sarov, que utilizará el hidrógeno como combustible, tendrá una duración casi ilimitada comparable a la de los submarinos nucleares. 

“Ajustaremos nuestro trabajo e introduciremos las modificaciones necesarias en función de los resultados de las pruebas. Pero aún es pronto para hablar de eso”, comentaba el representante de la armada. 

“Los submarinos no nucleares son muy silenciosos cuando funcionan con motores eléctricos, mientras que los submarinos nucleares se ven comprometidos por las bombas del sistema de enfriado, las cuales funcionan a todas horas. Además, los submarinos nucleares son muy difíciles de operar y de mantener, y requieren personal bien entrenado”, añadió.

El reserva de contralmirante Vladímir Zajárov opina que la instalación de propulsión sin aire es un paso importante para la armada rusa, ya que esto dará un impulso a las capacidades de combate de los submarinos convencionales al reducir su ruido y mejorar su aguante.

“Hasta el momento, solo los alemanes han logrado crear motores de células de hidrógeno. Nosotros seremos los segundos, lo cual es una garantía de éxito comercial”, dice Zajárov. 

Artículo publico originalmente en Izvestia. 

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