“La intervención en Siria compete a los países árabes”

Entrevista a Shimon Peres, presidente de Israel, sobre Irán, la situación en la región y las relaciones ruso-isralíes. Fuente: flickr / david_shankbone

Entrevista a Shimon Peres, presidente de Israel, sobre Irán, la situación en la región y las relaciones ruso-isralíes. Fuente: flickr / david_shankbone

Shimon Peres, presidente de Israel, se reúne hoy con Vladímir Putin. En vísperas de su viaje a Rusia, se encontró en su residencia presidencial con Konstantin Eggert, columnista de 'Kommersant', y le expuso su visión sobre la situación en Irán y el conflicto en Siria, así como acerca de las relaciones entre Rusia e Israel.

Las posturas de Rusia y de Israel en el ámbito de la política exterior a menudo difieren radicalmente. Cuando usted se encuentre con el presidente Putin, ¿qué le dirá, por ejemplo, acerca de la política rusa en relación con Irán o con Siria?

Yo no viajo a Moscú para aleccionar a nadie. Y Putin tampoco necesita mis lecciones. Lo que quiero es retomar el diálogo.

  

Hace dos años, usted dijo que el asunto de Irán no debe ser visto como un problema puramente político o técnico, sino que, sobre todo, se debe adoptar una postura moral respecto al régimen de Teherán. ¿Cree que los líderes de Rusia estarán de acuerdo con usted?

 

Creo que en general sí, pero no estoy seguro de que lo estén a nivel táctico. El presidente Putin declaró que estaba en contra de que Irán se convirtiera en una potencia nuclear.

Sin embargo, esta postura no corresponde a lo que se está haciendo en realidad.  Yo creo que si Irán tuviera el mismo tipo de gobierno como, por ejemplo, Suiza, la actitud hacia él habría sido diferente. Pero Irán amenaza con destruir a otros países. En el mundo actual eso es inadmisible.

 

¿Entonces, en su opinión, qué es lo que se debería hacer al respecto?

 

Ayudar a Irán a que vuelva a ser un país libre.

 

¿Pero cómo?

Principalmente, a través de la presión económica y política. Y si distintos países se ponen de acuerdo en este asunto y colaboran a nivel internacional, la posibilidad de evitar una operación militar será muy alta.

Hablemos del conflicto en Siria. Por un lado, para Israel, al parecer, sería bueno que el régimen del presidente Bashar al-Assad, el conductor principal de la influencia de Irán en el Oriente Medio, abandonara la escena política. No obstante, si llega a ser sustituido por el régimen sunita fundamentalista, ¿no se crearía una situación todavía peor para Israel?

 

Hay una diferencia entre la situación política deseada y la real. Le podría ofrecer una larga lista de lo que me gustaría que pasara, pero de lo que se trata es si es necesario intervenir en el proceso que estamos presenciando en Siria.

Soy de la opinión de que en este país se debería hacer lo que nunca antes se había hecho. Siria es miembro de la Liga de los Estados Árabes. Ahora es el momento de dar la respuesta árabe a la cuestión árabe.

Las Naciones Unidas deben proporcionar a la Liga de los Estados Árabes una autoridad especial para que ésta establezca en Siria – para un período de un año – un gobierno de transición que estará formado por los miembros de la Liga.

Además, también es necesario crear con la ayuda de la ONU una fuerza armada que esté constituida por soldados árabes del contingente de los “cascos azules”. Todos los países lo apoyarán, porque la intervención en Siria sólo debe corresponder a los propios árabes.

¿También Israel lo apoyaría?

Por supuesto. Recuerde que Israel es un país miembro de las Naciones Unidas. De modo que nosotros también sentimos una responsabilidad ante esta situación y también deseamos frenar el derramamiento de sangre en Siria.

¿Cómo ve usted la postura de Rusia respecto a lo que está sucediendo en Siria?

En mi opinión, Rusia debería dejar de definir su posición respecto a Siria en términos de sus relaciones con los Estados Unidos.  

En el año 1994 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz por su contribución al proceso de paz entre Israel y los palestinos. Ahora, en cambio, no parece haber ningún tipo de negociaciones al respecto. ¿Ha muerto el proceso de paz entre Israel y los palestinos ha muerto?

Más bien, yo diría que el proceso de paz acaba de nacer. Si no se hubiera hecho lo que hicimos en aquel entonces, ahora no existiría la Autoridad Palestina, ni tampoco habría paz con Jordania, ni revolución en Egipto. Cada vez que se me pregunta por qué las cosas no salieron ya entonces, respondo que todo requiere su tiempo.

Los dirigentes rusos afirman que Israel debe negociar con los islamistas del movimiento Hamas  porque son los que ganaron en su momento las elecciones democráticas. ¿Qué dice usted a eso?

Estoy de acuerdo. Si los líderes rusos logran convencen a Hamas que cese sus ataques contra Israel, entonces, claro, ¿por qué no comenzar las negociaciones?

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant. 

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