Los mapas detallados de Rusia dejan de ser secretos

Se levantan restricciones para la toma de fotografías aéreas y espaciales, lo que facilitará el trabajo de constructores y cartógrafos. Fuente: ITAR-TASS

Se levantan restricciones para la toma de fotografías aéreas y espaciales, lo que facilitará el trabajo de constructores y cartógrafos. Fuente: ITAR-TASS

Las tomas fotográficas de alta definición del territorio de Rusia dejan de ser consideradas una violación de la ley. El gobierno ha decidido anular la prohibición a todo tipo de tomas fotográficas aéreas y espaciales del territorio de la Federación Rusa. También ha levantado las restricciones sobre la preparación y utilización de mapas detallados (escala 1:5.000).

El pasado 5 de octubre el ministro de Desarrollo Económico, Andréi Belousov, firmó un decreto sobre la aprobación de una nueva clasificación sobre la privacidad de los datos del espacio geográfico.

Las restricciones se han levantado según el siguiente principio: “Todo lo que es accesible al ojo humano en la Tierra o desde el cosmos tiene que ser abierto”. También se han anulado todas la limitaciones en cuanto a la publicación de las coordenadas de los puntos de estaciones DGPS (Differential Global Positioning System), independientemente de a quién pertenezcan y de los derechos de propiedad.

Desde hace diez años se mantienen conversaciones a distintos niveles sobre lo anticuadas que han quedado las prohibiciones sobre las publicaciones de mapas detallados de los tiempos soviéticos. En la actualidad no defienden ningún secreto.

Por ejemplo, la empresa Skaneks, que proporciona datos sobre las tomas espaciales de la Tierra, estuvo enfrascada en litigios con Roskosmos durante años porque la licencia permitía a Skaneks trabajar con datos con una definición no menor de dos metros por píxel.

Sin embargo, gracias a Google o al sistema de búsqueda ruso, Yandex,   cualquier usuario puede ver mapas de Rusia con una definición unas cuantas veces superior.

Cualquiera que se dedicase a la fotografía aérea, antes de publicar tenía que enviar el material a la Dirección central del Estado Mayor para que fuera aprobado. Allí determinaban si en las tomas había o no algún tipo de objetivo secreto. En caso afirmativo, los militares retocaban la fotografía para ocultarlo. El proceso para aprobar las fotografías podía llegar a durar tres meses. Ahora ya no hace falta hacerlo.

Los expertos de la Asociación GIS prevén que con la introducción de la nueva normativa se van a agilizar de forma considerable las condiciones de trabajo de los ingenieros catastrales e investigadores y también el de las administraciones.

La eliminación de las restricciones a la cartografía detallada les deja vía libre. Antes, los especialistas que tienen relación con la construcción, tenían que inventarse todo tipo de medios para evitar las prohibiciones: por ejemplo, aplicar un sistema de coordenadas temporal, que permitiera realizar el trabajo de forma cualitativa pero que a la vez no permitiera recibir las coordenadas de objetos con una medición absoluta.

Como resultado en el país aparecieron miles de sistemas de coordenadas cuyas relaciones entre sí también eran secretas. Ahora, gracias a la anulación de estas prohibiciones, aparece la posibilidad de crear un sistema único y público de coordenadas del espacio del país. El vicepresidente de la Academia de Ciencias de Rusia, Nikolái Laverov, ya propuso en verano la creación de este sistema.

Artículo publicado originalmente en ruso en Izvestia

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