El autogobierno local se abre paso en los barrios de las grandes ciudades

"Así no. Necesitamos un jardín". Fuente: ITAR-TASS.

"Así no. Necesitamos un jardín". Fuente: ITAR-TASS.

Entre los ciudadanos rusos ha ganado fuerza una nueva forma de asociación. No organizan convoyes para ir a las manifestaciones de la oposición, ni forman piquetes ante los juzgados: se centran en el entorno que habitan y en los problemas del lugar.

Según la legislación rusa, los ciudadanos del país tienen el derecho a establecer órganos de autoridad en su territorio de residencia. Muy a menudo, se trata de una parte remota de la ciudad: calles, patios y vecindarios. Las competencias de estos órganos son pequeñas. La organización de autogobierno social territorial (TOS, por sus siglas en ruso) puede actuar en nombre de los ciudadanos, ejercer su actividad sobre cuestiones de urbanismo y problemas cotidianos, y tomar la iniciativa para transmitir los temas locales al cuerpo de diputados. Estos poderes han sido suficientes para que los TOS en algunas regiones participen realmente en política y se conviertan en dolores de cabeza para las autoridades locales.

 

La armonía en las relaciones entre las autoridades y el pueblo no duró mucho. "En 2004 ya no luchábamos por la calidad de esa carretera, sino por la de nuestros hogares. Las autoridades locales aprobaron un contrato de inversión, por el que pretendían construir bloques de apartamentos en nuestras tierras. El promotor, con el pretexto de que 'ya estaba decidido', trató de comprar los terrenos, pero la gente se negó, y a través del TOS pudimos demostrar que el contrato era ilegal”, explica Zuev. En el informe de la entidad local se exigía el desarrollo de infraestructuras en las parcelas y la revisión del plan general del proyecto, que no agradaba a los lugareños.

 

El TOS ha llenado un vacío de poder, según los residentes. La urbanización no dispone de un órgano independiente municipal, y el gobierno de la ciudad, según Zuev, no tiene en cuenta sus intereses. "El gobierno no nos escucha, y toda la fuerza de nuestro TOS está enfocada a conseguir que las autoridades tomen en consideración la opinión de los habitantes".


Los TOS están presentes en casi todas partes: son una herramienta para la defensa de los intereses de los ciudadanos ante los órganos de poder. Aunque a menudo esto se lleva a cabo en forma de protesta ante las autoridades, formalmente, los TOS se alejan de este modelo y pueden convertirse en un órgano real de gobierno a un nivel inferior. La legislación permite a los TOS participar en administraciones urbanas y rurales, así como en la gestión de presupuestos. Sin embargo, nadie quiere compartir su poder de manera voluntaria. Las situaciones más difíciles de autogobierno territorial son la de Moscú y San Petersburgo, donde rige el principio de unidad de la economía ciudadana. En la práctica, esto se refleja en el hecho de que las autoridades municipales tienen la libertad de decidir qué autogobierno deben tener los ciudadanos para no romper dicha "unidad".

Piotr Miloserdov, coordinador de la Junta de Delegados Municipales de Moscú, cree que en la capital y teniendo en cuenta la situación jurídica actual, los TOS no tienen futuro. "Antes de 2006, en Moscú se aprobó una ley beneficiosa sobre el gobierno territorial. Los TOS tenían derechos sobre el comercio en su territorio y controlaban el trabajo en servicios públicos. Tras su derogación, las posibilidades de los TOS quedaron reducidas significativamente. Ni siquiera están registradas como instituciones públicas locales en el Ministerio de Justicia, sino como una empresa cualquiera" .

La práctica moscovita deja a los TOS en la posición de herramientas desechables. Por ejemplo, en el barrio moscovita de Voikovski, el autogobierno territorial surgió en medio de una disputa entre vecinos de un edificio. "La fuerza principal para nosotros fue el formulario oficial del TOS. Ante este, el poder ejecutivo reaccionó", dice la responsable del TOS de Nikolski, Viktoria Vasenkova. Finalizada la lucha contra desarrolladores y funcionarios, el TOS cumplió su misión y fue disuelto: los activistas empezaron a preparar la campaña electoral. "Nos hemos ganado una reputación y las autoridades locales cuentan ahora con nosotros, así que, si surge cualquier problema intentamos resolverlo cara a cara. Si no se soluciona así, entonces lo llevamos a los tribunales," explica Vasenkova, aclarando el cambio de estrategia.

 

El experto en urbanismo y asesor del Servicio Federal Antimonopolio, Semen Burd, cree que el crecimiento de los TOS dificulta también la tendencia general a la reducción del papel del gobierno local en los últimos 12 años; argumenta que "el verdadero futuro de los TOS aparecerá cuando la propia idea de la autonomía local se convierta en voluntad nacional. No basta con que se hable de ella en televisión o en las declaraciones de los funcionarios: debe estar en boca de la propia nación".

Artículo publicado originalmente en ruso en Vlast.

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