Estos comicios coinciden con las elecciones
municipales en todo el país, a excepción de Moscú y San Petersburgo, las
repúblicas Ingush y Mariel y las regiones de Tambov e Ivánovo.
En la jornada de mañana también serán elegidas las asambleas
legislativas de seis de las 83 entidades de la Federación de Rusia: las
repúblicas de Osetia del Norte y Udmurtia, y la regiones de Krasnodar,
Pemza, Saratov y Sajalín.
"La competencia en el sistema
electoral democrático será muy dura y en adelante lo será mucho más",
declaró ayer Andréi Vorobiov, jefe del grupo parlamentario del partido
oficialista Rusia Unida (RU).
Aún así, el diputado expresó su
seguridad en que RU confirmará su liderazgo y en que obtendrá la mayoría
absoluta en las elecciones a las asambleas legislativas en las seis
entidades federadas en las que éstas tendrán lugar.
"No será
un paseo", admitió Vorobiov en alusión a las elecciones en la región de
Briansk, donde el actual gobernador, el oficialista Nikolái Denin, se
enfrenta al comunista Vadim Potomski.
Según el periódico
"Nezavísimaya Gazeta", el Partido Comunista ha decidido enviar a unos
5.000 observadores a Briansk en prevención de un fraude electoral.
"Tendremos como mínimo a cinco observadores en cada colegio
electoral", dijo a ese rotativo un portavoz de la campaña de Potomski.
El foco de la atención también se centrará en las elecciones de
alcalde de Jimki, población satélite de Moscú, donde la oposición
liberal se ha cohesionado en torno a la candidatura de Yevguenia
Chiríkova, una activista ecologista que lideró el poderoso movimiento de
defensa de los bosques junto a su ciudad.
Según Golos, una
organización independiente que vigila la limpieza de los procesos
electorales en Rusia, las autoridades le han bajado el perfil a los
comicios, pues no están interesadas en que haya una elevada
participación ciudadana.
"En las regiones se apuesta por una
baja participación. Esto le permitiría al partido en el poder (RU)
obtener bueno resultados a cuenta de la movilización de los ciudadanos
que dependen de las administraciones", dijo el jefe del Departamento de
Análisis de Golos, Alexandr Kínev, citado por el diario "Moskovski
Komsomolets".
En el opinión del especialista, las autoridades han dividido el proceso electoral en "vitrina y trastienda".
Forman parte de la "vitrina", para Kínev, las elecciones a alcalde de
Jimki, por ejemplo, donde han sido inscritos todos los candidatos, no
hay presión sobre el electorado e incluso hasta el escrutinio podría ser
transparente.
Sin embargo, subraya, la mayor parte del país
está en la "trastienda", donde "son vetados masivamente los candidatos
indeseables y se presiona a los miembros de las comisiones electorales".
Las elecciones de mañana son las primeras después de la entrada en
vigor de las reformas políticas promovidas por Medvédev que
liberalizaron considerablemente el registro de los partidos políticos y
los requisitos para la inscripción de candidatos en los procesos
electorales.
Esos cambios fueron realizados después de las
elecciones parlamentarias de diciembre de 2011, denunciadas como
fraudulentas por toda la oposición, y que desataron protestas
multitudinarias en las principales ciudades del país.
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