Entregar resultados de largo plazo en un mundo en cambio

Emb. Lourdes Aranda, Sherpa mexicana para G20. Fuente: Reuters / Vostock Photo.

Emb. Lourdes Aranda, Sherpa mexicana para G20. Fuente: Reuters / Vostock Photo.

Aún nos acechan importantes desafíos. Para superarlos corresponde a los miembros del G20 demostrar voluntad política para instrumentar los compromisos alcanzados por los Líderes en junio pasado, y dar resultados en torno a ellos. Esto, pocos meses antes de que concluya la Presidencia mexicana del G20.

Los acuerdos alcanzados en Los Cabos abarcan todas las prioridades impulsadas por México durante su Presidencia: restablecer la estabilidad económica y el crecimiento; fortalecer el sistema financiero internacional y ampliar la inclusión financiera; mejorar la arquitectura financiera global; impulsar la seguridad alimentaria y atender la volatilidad de los precios de las materias primas; y promover el desarrollo sustentable, el crecimiento verde y la lucha contra el cambio climático.

Nuestra principal prioridad ha consistido en estabilizar la economía global e instrumentar reformas estructurales como cimientos del crecimiento y el empleo. El Plan de Acción de Los Cabos para el Crecimiento y el Empleo nos compromete a concentrar nuestras acciones de política en la atención de la deuda soberana y la crisis bancaria en la zona del Euro, asegurar la estabilidad financiera, impulsar la demanda y el crecimiento económico, reducir el desempleo, mantener los esfuerzos de consolidación fiscal, sostener el crecimiento de los mercados emergentes y resistir el proteccionismo.

Uno de los pasos claves que hemos dado para alcanzar estos objetivos fue el acuerdo de contribuir con un incremento en los fondos del FMI por más de $450 mil millones. Esto da una clara señal a los mercados de que la comunidad internacional está lista para apoyar a las economías que han sufrido más los embates de la crisis, y que estamos comprometidos a ayudarlos a retomar el camino al crecimiento.

Nuestras acciones importan por su impacto en la vida de nuestros ciudadanos, particularmente respecto a las oportunidades de empleo. En la próxima década se deberán crear 400 millones de empleos sólo para mantener el paso del crecimiento de la población. Nuestros jóvenes han sido especialmente afectados por esta crisis y las medidas que hemos acordado para enfrentar el desempleo juvenil nos ayudarán a evitar desperdiciar el potencial de toda una generación condenada a una vida de desventajas económicas y sociales.

El comercio internacional también es claramente parte de la fórmula para restablecer el crecimiento económico y crear empleos. Los negociadores comerciales han recibido instrucciones de buscar resultados de los esfuerzos de facilitación del comercio, que es un componente esencial para el funcionamiento efectivo de las cadenas globales de valor, algo crecientemente importante en la manera como hacemos negocios. Para restablecer el crecimiento económico, también es crucial rechazar medidas proteccionistas como reacción a la crisis, para que nuestras empresas puedan competir en términos equitativos. Por lo tanto, hemos extendido nuestro compromiso a resistir las medidas proteccionistas hasta el final de 2014.

Hemos hecho avances en la instrumentación de la agenda del G20 para actualizar el marco global de regulación financiera, pero todavía hay un trabajo considerable por hacer para incorporar las principales lecciones de la crisis y para atender los desafíos que presentan las condiciones actuales. También necesitamos asegurar que los países en desarrollo no se vean afectados por las regulaciones de estabilización financiera, por ejemplo, limitando el acceso a los servicios financieros. Vinculado a esto está el tema de la inclusión financiera. Alrededor del mundo, 2 mil 700 millones de adultos todavía no tienen acceso a productos financieros básicos como cuentas de ahorros, préstamos, seguros, sistemas de pago, planes de pensión y servicios de transferencias. En Los Cabos, por lo tanto, adoptamos iniciativas de inclusión y educación financieras, y protección al consumidor, para atender un tema que puede hacer una gran diferencia en el bienestar de millones de personas, para ayudarlas a salir de la pobreza.

Aún vivimos en un mundo en el que muere un niño de hambre cada seis segundos. La falta de avances en reducir la desnutrición crónica es de gran preocupación y los Líderes del G20 están apoyando los esfuerzos existentes para mejorar la nutrición. Hacia 2050, la producción agrícola requerirá aumentar en aproximadamente 70 por ciento para alimentar a 9 mil millones de personas que habitarán el planeta. Para lograr esto resulta indispensable que el sector agrícola reciba mayor inversión, responsable y sostenible, y que se tomen medidas para asegurar que los mercados de materias primas operen de manera transparente y eficiente. Hemos por lo tanto dado pasos para asegurar avances en estas áreas, incluyendo el fortalecimiento de la cooperación internacional para la innovación, la transferencia de tecnología y la investigación y desarrollo.

Para alcanzar nuestras metas económicas y de desarrollo, y al mismo tiempo proteger el medio ambiente y mejorar el bienestar social, necesitamos empezar a pensar en términos de ‘crecimiento verde’. Muchos de los compromisos hechos en Los Cabos se diseñaron específicamente para atender este asunto, y van desde reformas estructurales, transporte urbano, energía, agricultura, eliminación de subsidios a los combustibles fósiles, y opciones de financiamiento para atender el cambio climático. Atender los desafíos de infraestructura también es vital para el crecimiento futuro y seguiremos instrumentando iniciativas en esta área, para apoyar nuestros objetivos de desarrollo.

Para México es un honor ser parte de un foro que busca impulsar la cooperación y la coordinación internacional para hacer frente a los actuales desafíos globales a partir del diálogo, inclusive con la comunidad empresarial, las organizaciones sindicales, la academia, los jóvenes y las organizaciones no gubernamentales. Tenemos clara evidencia de que los mercados emergentes son una parte importante de la solución a los problemas económicos que hoy enfrenta el mundo; el G20 funciona porque representa tanto a los países avanzados como a las potencias emergentes y todos están dispuestos a trabajar en conjunto para encontrar manera de avanzar.

Es importante subrayar que el G20 no es sólo una Cumbre anual: el serio trabajo que se ha llevado a cabo en esta primera mitad de la Presidencia mexicana incluyó reuniones de ministros de finanzas, comercio, trabajo, turismo y relaciones exteriores, viceministros de agricultura y grupos del G20 como la Fuerza de Tarea en Empleo, y el Grupo de Trabajo sobre Desarrollo.

El G20 busca traer estabilidad en este momento de cambio en el mundo. La Declaración y el Plan de Acción de Los Cabos definen claros compromisos para cada país en materia económica y financiera, con el objetivo de mejorar la situación mundial y poder impactar en las generaciones futuras. 

Además, da muestra de nuestra capacidad de trabajar en conjunto para encontrar soluciones a los desafíos globales, en favor de una nueva gobernanza global.

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