Retrato del candidato vencedor en las elecciones legislativas de Georgia

l líder de la oposición georgiana, Bidzin Ivanishvili, cuya coalición ha ganado las elecciones parlamentarias de este lunes, es un multimillonario sin apenas experiencia política que pretende un equilibrio aparentemente imposible entre el ingreso en la OTAN y el restablecimiento de las relaciones con Rusia.

"He venido para restaurar la Justicia en Georgia", aseguró Ivanishvili, el hombre más rico de este país del Cáucaso con una fortuna estimada en 6.400 millones de dólares, según la revista "Forbes".

Ivanishvili es ciudadano francés, ya que las autoridades le privaron de la nacionalidad georgiana hace un año, cuatro días después de que anunciara su entrada en política y creara Sueño Georgiano, la coalición que aglutina a seis partidos opositores.

El presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, se vengaba así de lo que consideraba una traición, ya que el empresario había financiado durante años al Ejército y la Policía y contribuyó a la construcción de teatros, escuelas e instalaciones deportivas.

No obstante, ante el aluvión de críticas internacionales, el Parlamento georgiano aprobó especialmente una ley en la que se permitía a los ciudadanos de la Unión Europea nacidos en Georgia, como es el caso del opositor, concurrir a las elecciones.

Un año después, Ivanishvili cumplió su particular vendetta y no sólo desbancó del poder al partido oficialista, sino que impedirá a Saakashvili permanecer en el poder cuando el próximo año expire su segundo mandato presidencial.

Y es que la Constitución georgiana impide que un presidente ostente más de dos mandatos consecutivos, por lo que Saakashvili no podrá presentarse a la reelección en 2013.

Saakashvili acusa a Ivanishvili de defender los intereses de Rusia, que habría dedicado miles de millones de dólares a la financiación de la oposición.

En cambio, el opositor asegura que, aunque hizo su primer dinero vendiendo ordenadores en Rusia y allí fue donde forjó su actual fortuna tras la caída de la URSS en 1991, ya ha vendido todos sus activos en ese país.

Ivanishvili, de 56 años, ha triunfado donde muchos otros fracasaron: aglutinó a la variopinta oposición, que en los últimos nueve años nunca había logrado hacer frente a la maquinaria electoral de Saakashvili.

Al opositor le vino muy bien la divulgación a menos de dos semanas antes de la votación de un vídeo con duras imágenes de torturas a reclusos, que le valieron a Saakashvili fuertes críticas por parte de sus aliados occidentales y protestas masivas en el país.

Ante la posibilidad de que la oposición se hiciera con el poder, en los últimos meses EEUU y la Unión Europea fueron mucho más tímidos a la hora de expresar su respaldo a Saakashvili, el principal oponente de Rusia en el Cáucaso.

El multimillonario, que habla ingles, francés y ruso, incluso se ha granjeado el apoyo del expresidente y antiguo ministro de exteriores soviético, Eduard Shevardnadze, quien fue derrocado por Saakashvili en la Revolución de las Rosas de 2003.

Ivanishvili aseguró que en caso de ser nombrado primer ministro mantendría el rumbo de acercamiento a la OTAN, cuyo secretario general ha insistido en los últimos meses en que las puertas de la Alianza están abiertas para el pequeño país caucásico.

"El rumbo estratégico será la integración euroatlántica y el ingreso en la OTAN. La humanidad aún no ha inventado nada mejor que esas organizaciones", dijo el opositor.

Precisamente, Saakashvili logró acercar Georgia a Estados Unidos y la Alianza Atlántica al participar activamente en las operaciones militares en Afganistán.

El opositor tiene intención de seguir ese camino, aunque Rusia ha expresado en muchas ocasiones que no se quedará con los brazos cruzados si la OTAN pone sus botas en el Cáucaso.

Ivanishvili también aseguró durante la campaña que tiene "intención de mejorar las relaciones con Rusia, pero no a costa de la integridad territorial de Georgia".

Tiflis rompió relaciones con Moscú en 2008 debido al reconocimiento ruso de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur.

Ivanishvili se propone restablecer las relaciones con el Kremlin, que apostó desde un principio por la victoria del opositor, al que considera un interlocutor mucho más manipulable que Saakashvili.

En opinión del político georgiano, la clave para el retorno de abjasos y osetas al redil georgiano es que el país sea atractivo desde el punto de vista económico, una tesis que siempre ha defendido Saakashvili.

Nacido en el seno de una humilde familia georgiana, Ivanishvili tiene cuatro hijos, uno de los cuales es un famoso cantante de rap.

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