La oposición llama a los bielorrusos a boicotear las elecciones legislativas

"Llamamos a la gente a no acudir a las urnas, ya que las elecciones no son ni limpias ni justas. Será una especie de voto de censura a (el presidente, Alexandr) Lukashenko", aseguró a Efe Anatoli Lebedkó, líder del Frente Cívico Unificado (FCU).

Lebedkó aseguró que su partido y el Frente Popular de Bielorrusia han retirado en el último momento a sus 70 candidatos a la cámara de representantes del Parlamento en el marco de la campaña "Elecciones limpias sin Lukashenko".

"En los anteriores comicios legislativos de 2008 la oposición no obtuvo ningún acta de diputado, según el escrutinio oficial. Ésta campaña electoral ha sido aún peor. Ha puesto de manifiesto la completa degradación del sistema electoral", dijo.

El político recordó que menos del 1 por ciento de miembros de las comisiones electorales son opositores, y que los medios de comunicación han censurado las intervenciones de los líderes de la oposición durante la campaña.

"En Bielorrusia los diputados no se eligen, se designan a dedo. En caso de que te obliguen a votar, lo que es una práctica muy corriente en nuestro país, recomendamos a los electores que marquen la opción 'contra todos'", aseguró.

Lebedkó denunció que a los universitarios les prometen días libres en caso de que voten por adelantado, de lo contrario les amenazan con dejarles sin plaza en los albergues, y algo similar ocurre con los trabajadores de las fábricas estatales, pensionistas e inválidos.

"Las autoridades han reaccionado con mucho nerviosismo ante nuestro boicot. Al principio, se negaron a aceptarlo. En 16 de las circunscripciones electorales el único candidato es oficialista. Sin exagerar, Bielorrusia cada vez se parece más a África", indicó.

Lebedkó cree que el boicot será un éxito si la participación electoral no supera el 50 por ciento en algunas regiones del país, que se encuentra sumida en una profunda crisis económica desde el pasado año.

La oposición se dedicará a ejercer las funciones de observadores en los colegios electorales, donde realizará un recuento paralelo para poner en evidencia el escrutinio de Lukashenko, que lleva 18 años en el poder y es considerado el último dictador de Europa por Occidente.

Lebedkó no cree que tras el cierre de los colegios vayan a celebrarse manifestaciones de protesta.

El exjefe de Estado bielorruso, Stanislav Shushkévich, que dirigió el país durante sus primeros tres años de independencia (1991-94) antes de la llegada al poder de Lukashenko, aseguró la víspera a Efe que las legislativas son una farsa.

"Lukashenko tiene más poderes legislativos que el Parlamento. La cámara de representantes (cámara baja) no decide nada. Es un órgano decorativo", dijo.

La Comisión Electoral Central de Bielorrusia criticó el boicot opositor al considerar que es "una falta de respeto con los votantes".

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